Morón y el gallo conservador que mudó el plumaje

En unos sitios el pueblo estaba más escamado que en otros. Unos se atrevieron al cambio radical. Apostando a la izquierda. Otros fueron más conservadores. Cautos. Como en Morón de la Frontera (Sevilla), donde las primeras elecciones municipales tras la dictadura de Francisco Franco dejaron un alcalde de la nobleza y mayoría absoluta para la UCD. Casi un tercio de los votantes se quedaron en casa. No fue un asunto sencillo. El tránsito a la democracia trajo recelos y esperanzas, incertidumbres y promesas. En todos sitios.

Lo cierto es que el voto moronero fue conservador en aquella primaria cita con las urnas del 3 de abril de 1979. Luego cambiaron las tornas y el PSOE logró una holgada mayoría. No es que las derechas quedaran como el famoso gallo de Morón, “sin pluma y cacareando”. Pero sí que, desde entonces, siete de once alcaldías han sido socialistas.

La Unión de Centro Democrático (UCD) acumuló el respaldo de 7.062 votantes (un 54,97% del total). La victoria de los centristas quedó certificada: 12 concejales en un plenario con 21 escaños. El primer alcalde tras el franquismo fue el conde de la Maza, Leopoldo Sáinz de la Maza.

Las izquierdas coparían el resto de sillones del Salón de Plenos del Ayuntamiento. Con el Partido del Trabajo de Andalucía (PTA) como líder opositor merced a 2.870 votos (22,34%) y cinco ediles. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), tercero en liza, acaparó 1.524 sufragios (11,86%) para dos concejales. Los mismos que el Partido Comunista de España (PCE), con 1.100 votos (8,56%).

Cerraban el ciclo electoral el Partido Socialista de Andalucía (PSA) con 291 apoyos (2,27%) y la Organización Revolucionaria de los Trabajadores (ORT), que no registró ni un solo votante según los datos oficiales del Ministerio del Interior. Todo, con una abstención superior al 32%. Las 25 mesas electorales acabaron sumando un total de 19.199 votantes.

Del conde a los socialistas

La tendencia al voto, conservador en la cita inaugural, dio rápido un vuelco. Porque el municipio sevillano ha sido socialista en más de la mitad de las legislaturas. Lo fue del año 91 al 99. En las siguientes elecciones, en el 2003, las siglas de la Alcaldía volvieron a cambiar y el bastón de mando recayó en las filas populares.

Tras dos legislaturas conservadoras, vuelta al PSOE, desde 2011 a la actualidad. En la última cita también ha vencido la formación socialista. Y por mayoría absoluta. De 21 concejales, el PSOE ha cosechado once con 5.810 votos (un 48,78% del total). El alcalde es Juan Manuel Rodríguez.

Los socialistas tienen a los independientes de la Asamblea Moronera Alternativa (AMA) como grupo principal de la oposición con cinco ediles y 2.583 apoyos (21,69%). El plenario está completado con tres escaños del PP (1.876 sufragios, 15,75%) y dos de Adelante Andalucía (1.462, 12,27%).

Morón tiene hoy en torno a 28.000 habitantes censados. Casi igual que en el 79. La recuperación democrática trajo mimbres nuevos, además de un conde convertido en alcalde. Como la oportunidad de elegir el Gobierno local a través de los comicios cuatrienales.

Y alcaldesa… la mujer del conde

Con un caso curioso en la historia política moronera. Ocurrió en la cita del 86. Alianza Popular (AP) tuvo ocho concejales, por siete de Izquierda Unida (IU) y 6 del PSOE. Las formaciones de izquierda no se pusieron de acuerdo y la alcaldesa acabó siendo la derechista Victoria Ybarra… esposa del conde de la Maza. Aunque fue una Alcaldía efímera. A principios del 88, Pedro Luis Vázquez (IU) recibía el bastón de mando.

Pero el paso a la democracia también dejó huellas del periodo dictatorial. Es el caso de la Base Aérea de Morón –conocida así aunque su extensión está en el término municipal de Arahal–. La dictadura de Franco llegó a un acuerdo con Estados Unidos (EEUU) en 1953, los conocidos Pactos de Madrid, con cuatro bases: Torrejón de Ardoz (Madrid), Zaragoza, el complejo moronense y la naval en Rota (Cádiz).

El ejército estadounidense sólo permanece en las dos bases andaluzas. La presencia en la Base de Morón es permanente, con uso conjunto con la Fuerza Aérea Española. El complejo da trabajo, dicen. Aunque en los últimos años no han sido pocas las protestas de empleados: “Los americanos nos tratan como esclavos”.

Otro espacio que marca el municipio sevillano es el centro penitenciario Sevilla II. Construida en 2008, la cárcel no ha estado ajena a polémicas. “¿Qué sucede en la cárcel de Morón?”, preguntaba la Asociación Pro Derechos Humanos De Andalucía (APDHA) en las páginas de eldiario.es Andalucía. Y los presos, por cierto, votan poco.