Encuentros, complicidades e interdependencias entre los Grupos de Hombres por la Igualdad y los feminismos
El próximo 21 de octubre se cumplirán 20 años de la primera manifestación de Hombres Contra la Violencia de Género, convocada por el Foro de Hombres por la Igualdad en Sevilla. Una fecha que en el marco del Congreso Iberoamericano de Masculinidades y Equidad (CIME Barcelona, 2011), se acordó institucionalizar para la realización de actividades de denuncia de las violencias machistas como una herramienta de movilización de cara a la participación activa en los actos del 25 de noviembre de los hombres. Esta fecha, así como los denominados como “círculos de hombres” auspiciados por AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género) se han ido conformando en el Estado Español como las actividades públicas más significativas de los grupos de hombres por la igualdad, anti-sexistas o anti-patriarcales de posicionamiento y denuncia contra las violencias machistas.
Estos grupos aparecen en nuestro país en los años 90 del siglo pasado como parte de lo que se ha venido denominando como “Movimiento de Hombres”, pero que, aunque han ido creciendo en número y capacidad de influencia no han supuesto un aumento significativo, ni cuantitativa ni cualitativamente, de la implicación de los hombres en la denuncia y la participación en la lucha contra las violencias machistas, al tiempo que su relación con los feminismos ha basculado entre ser como mucho “meros aliados” o estar bajo sospecha, al pensarse como una forma organizativa meramente cosmética que no cuestionaba las relaciones de poder y los privilegios que unas determinadas relaciones de género daban a los hombres, favoreciendo por tanto, no el cuestionamiento de éstas sino el mantenimiento de los privilegios y la capacidad de ejercer su poder sobre “las mujeres”. Una sospecha que, sobre todo, pero no solo, se da entre las corrientes feministas más identitarias, aquellas que entienden que el feminismo es un movimiento exclusivamente de mujeres, generando una relación entre estos movimientos digamos que compleja.
A lo largo de estos 20 años esa correlación ha ido evolucionando, generando espacios de encuentro, pero también abriendo nuevos interrogantes sobre la forma y la manera en la que afrontar esta relación. Se ha pasado de no permitir, o al menos no promocionar, la participación en convocatorias propias del Movimiento Feminista a invitar a estos grupos de Hombres Igualitarios a sumarse con su presencia como grupos, con pancartas propias, hasta aparecer como entidades convocantes en las manifestaciones y acciones tanto del 8M como del 25N. En el caso de nuestra asociación, dando un paso más, concibiendo nuestra Área de Feminismos como un espacio mixto de participación, sin cambiar la nomenclatura del Área, en definitiva, considerando que las personas que se perciben como hombres que desean formar parte de ella forman parte del feminismo, no considerándolos por lo tanto meros aliados, acompañantes, lo más silentes posibles.
Estos cambios en la forma de relación se están dando fundamentalmente en la corriente feminista menos identitaria, aquella que se concibe como un feminismo pro-derechos, con una mirada interseccional y una perspectiva transversal, en la que las relaciones de género atraviesan todas y cada una de las reivindicaciones de los Derechos Humanos como Derechos Universales de todas las personas y que afectan, en distinto grado, a todas, todos y todes.
Avanzar en este sentido puede ser beneficioso tanto para los grupos de hombres por la igualdad como para el feminismo, al poner el acento en la consideración del feminismo como una ideología, una perspectiva imprescindible a la hora de afrontar las desigualdades por razón de género, un elemento sustancial en la defensa de los Derechos Humanos y no como una adscripción en función de la tenencia de una tipología corporal u otra.
Para el Área de Feminismos de la APDHA seguir apostando por esta vía de encuentro, aunque plantee disonancias y desencuentros, es imprescindible y debería entrar en la agenda tanto de los feminismos como de los Grupos de Hombres por la Igualdad. Un debate que abriría la puerta a esos hombres, fundamentalmente jóvenes, pero no solo, a considerarse parte de la lucha por la igualdad de género, dándoles una vía en positivo de ser y sentirse hombres.
Esta apuesta hace que desde la APDHA llamemos a participar este próximo 21 de octubre en las actividades que se organicen, así como a incorporar esta fecha al calendario activista del feminismo, animando sobre todo a aquellos hombres que participamos en los movimientos sociales, siendo conscientes de los privilegios que se disfrutan y sabiendo dar el protagonismo a quienes menos acceso a los espacios de poder tienen: mujeres, personas trans, queer y varones no heteronormativos.
Sobre este blog
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, constituida en 1990, es una asociación de carácter privado, sin ánimo de lucro, cuyo fundamento lo constituye la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la ONU en 1948. Aunque el ámbito de afiliación de la APDHA y su área directa de actuación sea el territorio andaluz, su actividad puede alcanzar ámbito universal porque los Derechos Humanos son patrimonio de toda la Humanidad.
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