Andalucía negocia la adquisición del archivo personal de Mariana Pineda, asesinada en 1831 por defender la libertad
El día en que a Mariana Pineda le arrebataron la vida por garrote vil cuando apenas tenía 26 años, no solo estaban cercenando una vida, sino mandando un mensaje de disciplinamiento. La granadina, que fue asesinada durante el reinado absolutista de Fernando VII por haber sido presuntamente hallada bordando una bandera en favor de la libertad, continuó siendo víctima de su propia valentía incluso después de su muerte. Ahora, casi dos siglos después, su figura no solo va recuperando su relevancia, sino que parte de su legado renace con la puesta a la venta por parte de unos propietarios privados de documentos que formaron parte de su archivo.
La librería Astarloa, ubicada en Bilbao, vende por 40.000 euros parte del archivo que Mariana Pineda pudo recopilar en vida. Un archivo que tiene un valor mucho más elevado que el monetario porque entre las piezas se encuentra una carta: el único manuscrito completo que se conserva de la propia Mariana. Pero más allá de ello, lo que dice también esta herencia física es que todo cuanto se trató de borrar de la joven granadina, asesinada el 26 de mayo de 1831, nunca fue suficiente para acabar con el rastro de una mujer tan importante y pionera. Una feminista cuando el feminismo ni siquiera se contemplaba como palabra.
Según explican fuentes de la negociación, la Junta de Andalucía es la administración pública que está negociando la compra de un legado que lleva más de dos años en venta y cuya recuperación permitiría al público y a la cultura general tener en su poder los retazos que construyen el recuerdo de una Mariana Pineda cercenada en su vida, pero también en su propia biografía. De ella sabe como pocas personas Antonina Rodrigo, la escritora granadina que ha dedicado más de 25 años en estudiar quién fue y qué no supimos suficiente sobre Mariana.
Hablamos con ella para valorar la importancia del legado y para partir de un supuesto desconocido: se trató de borrarla tanto tanto, que incluso se le hurtó el “de” que anticipaba su apellido Pineda y que denota que no procedía de un estrato social bajo, lo que eleva la importancia de su figura y de su propia reivindicación política.
Rodrigo, que siente un agradecimiento vital a Mariana por haber abierto camino para muchas mujeres como ella, llegó a adquirir en su momento la llave de la celda en la que Pineda pasó sus últimas horas de vida. “Esa llave es simbólica no solo por la puerta que cerraba, sino porque esa puerta fue a la que Mariana miraba y a través de la que escuchaba su sueño de volver a ver a sus hijos”. Porque parte del borrado histórico de la granadina pasa porque no todo el mundo sabe que tuvo descendientes y que, seguramente hoy, siga teniendo familia incluso en Granada capital.
Un archivo que sobrevivió al intento de borrar a Mariana
La propia Antonina Rodrigo reconoce que cuando conoció la existencia del archivo sintió una mezcla de sorpresa y alivio. “Estuve casi 25 años investigando y no encontré nunca una carta o un documento personal de Mariana”, explica la escritora a elDiario.es Andalucía. Por eso considera que el fondo que ahora se encuentra a la venta tiene un valor que trasciende cualquier cifra económica. “Eso es un tesoro para nosotros”, explica.
La importancia del legado no reside únicamente en la carta manuscrita de Mariana, sino en el conjunto documental que la acompaña. Según explica Iker, propietario de la librería Astarloa, el archivo está compuesto en gran medida por documentación relativa a los hijos de la granadina, un aspecto sobre el que apenas han sobrevivido testimonios documentales. “Es un archivo del entorno familiar de Mariana Pineda; sobre todo está compuesto por bastante documentación relativa a su hijo”, señala.
Entre todas las piezas destaca precisamente esa carta escrita y firmada por la propia Mariana, que, tras el estudio realizado por los especialistas de la librería, constituye “el documento manuscrito suyo más extenso que se conserva en la actualidad”. Hasta ahora, explica el librero, únicamente se conocían algunas firmas en documentos oficiales y una carta incompleta conservada en Granada.
La aparición de este fondo ayuda también a comprender hasta qué punto la memoria material de Mariana Pineda fue deliberadamente desmantelada tras su ejecución. Rodrigo recuerda que, una vez condenada a muerte, las autoridades irrumpieron en su vivienda y se llevaron prácticamente todas sus pertenencias. “Entraron en su casa y lo arramblaron con todo”, explica. Aquel saqueo, unido al paso del tiempo, convirtió en excepcional cualquier documento original relacionado con la joven liberal.
Quizá por eso la historiadora insiste en que el archivo no puede acabar nuevamente oculto en una colección privada. “La Junta de Andalucía está casi obligada”, afirma. No habla únicamente de una compra patrimonial, sino de una responsabilidad con la memoria colectiva. “Que todo eso esté a disposición de los historiadores y del mundo entero”, reclama. Incluso reconoce que, si hubiera podido permitírselo, ella misma habría adquirido el fondo. “Si yo tuviera 40.000 euros lo compraba”, asegura entre risas.
Paradójicamente, el archivo no acaba de aparecer. Lleva más de dos años buscando comprador sin éxito. Según explica Iker, durante ese tiempo fue ofrecido a distintas administraciones públicas, aunque ninguna mostró interés por adquirirlo. La situación cambió hace apenas unas semanas, cuando el Archivo Histórico Provincial de Granada, dependiente de la Junta de Andalucía, contactó con la librería para solicitar toda la documentación técnica sobre el legado. Desde entonces, la venta permanece paralizada mientras la Administración estudia la operación.
“La pieza está reservada”, explica el librero. El procedimiento, añade, será largo. Primero deberá completarse la valoración técnica del fondo, posteriormente determinar su interés patrimonial, encontrar la correspondiente partida presupuestaria y, finalmente, negociar la adquisición. “Como toda relación con la administración, los procesos son bastante lentos. Llevará meses seguramente”, resume. Astarloa está acostumbrada a este tipo de operaciones. Entre sus principales clientes figuran el Ministerio de Cultura y distintas bibliotecas y archivos públicos autonómicos y provinciales, por lo que el proceso, aunque lento, entra dentro de la normalidad en el mercado del patrimonio documental.
Una oportunidad para reparar parte de la historia
La posible adquisición del archivo llega en un momento en el que la figura de Mariana Pineda ha recuperado parte del reconocimiento institucional y ciudadano que le fue negado durante décadas. Durante el franquismo su nombre desapareció de colegios, homenajes y espacios públicos por representar precisamente aquello que el régimen combatía: la defensa de las libertades y los ideales constitucionales.
Para Rodrigo, sin embargo, todavía queda mucho por recuperar. “Mariana es una figura extraordinaria, no solamente para España, sino para el mundo”, sostiene. La escritora la define como “una de las primeras feministas”, una mujer que defendió la libertad en una época en la que ni siquiera existía un movimiento organizado que reclamara la igualdad entre hombres y mujeres. “Es una persona de estos días nuestros”, resume.
Esa es precisamente la trascendencia del archivo. No solo permitiría conservar el manuscrito más importante que se conoce de Mariana Pineda, sino reconstruir parte de una biografía que durante casi dos siglos permaneció incompleta por la desaparición de buena parte de sus documentos personales. Un legado que sobrevivió a registros, saqueos, al olvido y al paso del tiempo, y cuya incorporación al patrimonio público supondría recuperar una parte de la historia de Andalucía que estuvo a punto de desaparecer para siempre.
Pese a la insistencia de elDiario.es Andalucía por conocer el estado de las negociaciones, la Consejería de Cultura ha preferido no realizar declaraciones sobre la operación, aunque fuentes oficiales sí confirman que se ha preguntado por el lote que está en venta. En todo caso, el desenlace de las negociaciones determinará si uno de los hallazgos documentales más relevantes en torno a Mariana Pineda pasa a formar parte del patrimonio público o continúa en manos privadas.