La San Diego Comic Con se presenta en Málaga con propósito de enmienda: más estrellas y más espacio para evitar colas

Néstor Cenizo

Málaga —
10 de septiembre de 2026 16:03 h

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Más estrellas, más espacio y propósito de enmienda. A falta de apenas 20 días para que miles de fans traspasen su icónico portal, la San Diego Comic Con ha presentado en Málaga la segunda de las tres ediciones (al menos) que la ciudad acogerá de la gran convención de la cultura popular y el entretenimiento.

Donde en 2025 triunfó Terminator, este año se espera a Frodo y Sam; si el año pasado una estrella de Sensación de Vivir, aquella mítica serie de la factoría Aaron Spelling, se paseó entre fans por la capital de la Costa del Sol, este año le toca a la tripulación al completo de la Rodger Young de Starship Troopers, la película de culto de Paul Verhoeven; y donde hace doce meses alrededor de 100.000 fans llenaron hasta rebosar el Palacio de Congresos de Málaga, este año se esperan cifras similares, pero para un espacio mayor, mejor definido y con mejores recorridos.

El reto es multiplicar las caras conocidas que dan valor a este evento (algo conseguido, según sus responsables) y, sobre todo, garantizar que para para todos los asistentes sea una experiencia satisfactoria más allá de la emoción de ver a sus ídolos. “Llevamos meses pensando en los espacios, los flujos y contenidos”, ha admitido Fernando Piquer, nuevo responsable de la cita, que ofrecerá 300 horas de contenido en los 60.000 metros cuadrados del Palacio de Congresos y las zonas exteriores habilitadas.

La masificación y los errores organizativos enturbiaron el disfrute el año del debut. Hubo fans que se pasaron horas en colas, que se alargaban por kilómetros hasta cruzarse unas con otras, y quienes se volvieron de vacío tras invertir cientos de euros. Las organizaciones de consumidores registraron cientos de quejas, los fans volcaron su frustración en redes y el clamor fue tal que el propio presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el alcalde Francisco de la Torre dieron un tirón de orejas público a los organizadores. Tanto la Junta de Andalucía (a través de Turismo Andaluz y de la Agencia Digital Andaluza) como el Ayuntamiento de Málaga patrocinan el evento con tres millones de euros y 980.000 euros por edición, respectivamente.

Dentsu, que tiene la licencia para el evento en Europa, fue poniendo a la venta sucesivas remesas de entradas al ver que las que salían volaban. Tras marcarse un objetivo inicial de 45.000, llegaron a admitir que habían rebasado el aforo previsto para el recinto (120.000 asistentes en cuatro días, dijo su director), antes de corregirse y rebajar la cifra a 100.000.

“Queremos una Comic Con preparada para el fan”

La dirección del evento, con nuevos responsables al frente, sabe que aquella imagen lastró el éxito de la primera edición y dice que no volverá a ocurrir: habrá más espacio, al añadirse 50.000 metros cuadrados cubiertos en el exterior del Palacio de Congresos con 90 stands para firmas de artistas, expositores, los funkos o exposiciones de arte, y un nuevo estudio para encuentros más cercanos con las estrellas; se dinamizarán los flujos para evitar los cruces de cola que colapsaron el recinto el año pasado; y se pondrá a disposición de los fans una agenda virtual para ayudarles a organizarse y reservar los eventos a partir del 25 de septiembre, previa activación del “perfil del fan”.

“Queríamos escuchar, trabajar con humildad, construir una Comic Con preparada de verdad para el fan”, ha explicado Fernando Piquer, admitiendo implícitamente que eso no sucedió el año pasado. Piquer, quien ha sustituido a Javier Barbera como director ejecutivo de la cita, sí aporta una sólida experiencia en el entretenimiento, los videojuegos y los e-sports. “La experiencia del año pasado ayuda a saber cómo organizar las cosas para que todo el mundo pueda estar a gusto”, ha advertido este miércoles el alcalde De la Torre. El objetivo, insisten ahora, es que todo el mundo salga contento. “El aforo es 90.000, pero si vemos que hay que restar lo haremos. No buscamos el sold out. Si sucede, estupendo, pero lo que buscamos es la calidad”, resumen.

Las entradas, que en la primera edición costaban 50 euros, ahora cuestan 84,80 € para adultos y 37,10 € para menores de hasta 12 años, con los gastos de gestión ya incluidos.

John Romita Jr., Starship Troopers y Los Serrano

En cuanto al cartel, la presentación en Málaga apenas ha añadido novedades a lo que ya se sabía desde que sus grandes estrellas se desvelaron en Madrid a principios de julio. El evento sigue los pasos del original en San Diego: estrellas televisivas, del mundo del cómic y de todo aquello que pueda tener alguna relación con la cultura pop (los videojuegos, las miniaturas, el cosplay), capaces de atraer al fandom de cada uno de esos mundos. Figuras por las que esos fans se desplazarían desde cualquier otra parte de España e incluso de Europa. El objetivo (cumplido, según Piquer) era multiplicar por cuatro el número de estrellas la primera edición.

En ese espacio hay también concesiones a lo mainstream si cabe sostener la vinculación con el universo propio de la San Diego Comic Con. Arnold Schwarzenegger, invitado de honor de la primera edición, es una figura universal, una estrella super gigante en términos astronómicos. No hay otra comparable en esta edición, pero sí muchas más estrellas: Elijah Wood y Sean Austin (Frodo y Sam en El Señor de los Anillos); Jason Lee y Kevin Smith (Mallrats); Christopher Lambert (Los Inmortales); Mira Sorvino (Poderosa Afrodita); el elenco casi al completo de Starship Troopers (Casper Van Dien, Denise Richards, Michael Ironside, Dina Meyer y Jake Busey); o Karl Urban (The Boys). Además, la concesión patria al reparto de Los Serrano, con Antonio Resines al frente.

Eso, en cuanto al cine y a la televisión. En el cómic, la segunda gran pata de la SDCC, destaca el panel de ilustradores de Spider-Man, con con John Romita Jr, Pepe Larraz, Rick Leonardi y Giuseppe Camuncoli; Carmen Carnero (Capitana Marvel, Miles Morales) o Juanjo Guarnido (Blacksad), entre muchos otros.

Pero el objetivo declarado de los organizadores es que cada disciplina tenga sus estrellas. Desde las de nicho, como la pintura de miniaturas, con Ángel Giráldez, o el doblaje, con un elenco de lo mejor en España, a las mayoritarias, como los videojuegos (Dave Jones, creador de Lemmings o Grand Theft Auto, John Romero, de Doom, o Akira Yamaora, compositor de la banda sonora de Silent Hill) o el anime, donde este año destaca la presencia de Shin'ichirō Watanabe, el creador de la histórica Cowboy Bebop.

“Pero no queremos que sea solo una suma de nombres colocados en un programa, sino cuatro días que quieras recordar”, ha matizado Piquer. La idea es que el fan acabe sintiendo que forma parte del evento. “Que comiencen su viaje como héroes solitarios pero tras su paso se marchen formando parte de algo mucho más grande, un equipo”.