Rajoy corteja a Susana Díaz con más inversiones para salvar los Presupuestos Generales

El proyecto de ley de Presupuestos Generales de 2018 va a iniciar en breve el primer trámite de enmiendas a la totalidad sin que el Gobierno de Mariano Rajoy tenga, de momento, los apoyos necesarios en el Congreso para sacarlos adelante. En las últimas semanas, el PP ha trazado una estrategia de presión sobre el PSOE para lograr el desbloqueo de las cuentas generales, incluido un mensaje directo a Susana Díaz, que este miércoles se ha reunido con Rajoy durante casi dos horas. La presidenta andaluza ha salido de Moncloa con el compromiso del presidente de que convocará en breve una “reunión bilateral” entre el ministro de Fomento y el consejero del ramo para abordar un aumento en “las principales inversiones del Estado en Andalucía” e “incluirlas en el trámite de modificaciones presupuestarias”.

Esta reunión, cuya fecha aún no se ha concretado, abre un marco de negociación bilateral entre el Gobierno de Rajoy y el de Susana Díaz sobre la base de unos Presupuestos Generales de 2018 que, sin embargo, cuentan con el rechazo total del PSOE en el Congreso. Los socialistas han sido los primeros en anunciar una enmienda a la totalidad a las cuentas de Rajoy (también Unidos Podemos), pero la vía de negociación abierta con Andalucía ignora esta iniciativa y remite directamente al trámite posterior de enmiendas parciales, donde los grupos pueden incorporar correcciones puntuales al texto. La estrategia de Pedro Sánchez en el Congreso va por un camino y las maniobras de la presidenta andaluza siguen otro distinto. El PSOE ha presentado en la Cámara Baja una propuesta alternativa de presupuestos que aumentaría en 8.000 millones de euros el gasto previsto por el Gobierno para 2018, pero que no llega al detalle de las exigencias concretas que Díaz le ha planteado este miércoles al presidente.

Se abre, por tanto, una nueva bifurcación entre la estrategia de Pedro Sánchez y la de Susana Díaz, que defiende su posición institucional por encima de los intereses de su partido. “Sé perfectamente distinguir la labor institucional de la militancia del PSOE. Mi responsabilidad es agotar el diálogo para que haya una buena inversión pública en Andalucía”, ha subrayado tras su reunión con Rajoy. La presidenta de la Junta tampoco apoya los Presupuestos Generales, sostiene que “castigan a Andalucía”, pero implícitamente no descarta que puedan salir adelante en tanto que ha reclamado al presidente que “tienen que ser corregidos”. Por eso se felicita de que el Gobierno le haya ofrecido una reunión bilateral con su ministro de Fomento, un mensaje que no ha sentado bien en algunas esferas de Ferraz.

El mayor “agravio” que la Junta ha detectado en las cuentas de 2018 es la “evidente carencia de inversión estatal en Andalucía, que lastra nuestra capacidad de recuperación económica y de creación de empleo”. La comunidad recibe 42 euros menos por andaluz que la media de España, Díaz denuncia que a su región le faltan 2.000 millones de euros para infraestructuras ferroviarias, y que en las cuentas de este año sólo aparecen 140 millones.

En concreto, la presidenta andaluza ha reclamado más inversión para la conexión ferroviaria Algeciras-Bobadilla, un proyecto estratégico para Andalucía, porque aspira a enlazar “el mayor puerto del sur de Europa con las principales rutas de comercio exterior, dando salida al mercado de Asia y África”. Las exportaciones de productos andaluces al mundo alcanzan los 31.000 millones de euros -58.000 euros por minuto- y representan el pilar más sólido de la economía regional. El propio Gobierno cifró el presupuesto de la línea Algeciras-Bobadilla en 1.600 millones de euros, pero en las cuentas de 2018 sólo aparecen consignados 30 millones. “Es evidente que hay un maltrato y un agravio, y vamos a agotar la vía del diálogo con el ministro de Fomento para que eso se corrija”, afirma.

Susana Díaz ha salido “contenta y satisfecha” de la reunión con Mariano Rajoy, que se ha comprometido a convocar “de inmediato” el Consejo de Política Fiscal y Financiera para abordar la reforma del modelo de financiación autonómica, y también ha dispuesto una reunión bilateral con Andalucía para tratar de mejorar la inversión estatal prevista para esta comunidad en los Presupuestos de 2018. El presidente responde así a las dos demandas concretas que llevaba consigo la andaluza, y acto seguido se ha mostrado igualmente complaciente con el presidente de Aragón, el socialista Javier Lambán, con el que se ha reunido justo después de su encuentro con Díaz. A ambos les ha ofrecido mejorar la inversión pública en sus territorios.

Presión a través de los barones

El cortejo de Rajoy a dos barones socialistas -que además se significaron en su día abiertamente en contra de la dirección de Pedro Sánchez- se produce en un momento clave del debate presupuestario. El PP sólo cuenta con el respaldo declarado de Ciudadanos, espera sumar los votos minoritarios de Foro Asturias, Unión del Pueblo Navarro, Coalición Canaria y Nueva Canarias -introduciendo sus propuestas en el trámite de enmiendas parciales-, pero con todos ellos, aún estará lejos de lograr los 176 votos afirmativos que necesita. La negativa del PNV a apoyar los presupuestos mientras siga vigente el artículo 155 de la Constitución (que retiró el autogobierno a Cataluña) ha obligado a Rajoy a redoblar la presión sobre el PSOE, principal partido de la oposición.

Pedro Sánchez no parece dispuesto a desbloquear el debate presupuestario, puesto que ya ha registrado una enmienda a la totalidad, pero los populares buscan el modo de convencerle hurgando en la grieta abierta entre él y sus barones territoriales. Nada más concluir el encuentro entre Rajoy y Díaz, el presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, volvió a pedir a la presidenta andaluza que “inste” al secretario general del PSOE a “sentarse con el PP” para abordar un acuerdo entre ambas fuerzas para la reforma del actual modelo de financiación autonómica y para desbloquear los Presupuestos de 2018. La sintonía entre Rajoy y los dos barones socialistas también está claramente enmarcada en el calendario electoral del año que viene. Todos los líderes territoriales, cada uno por su lado, están a las puertas de una carrera electoral larga, con las autonómicas previstas para la primavera de 2019, y necesitan ir diseñando sus promesas de campaña.

La cuestión ahora es si el PSOE andaluz, la federación más potente del partido y la que gobierna la institución más importante, va a empujar a la dirección federal para que respalde las cuentas de Rajoy. Preguntada al respecto, Díaz ha dicho que su obligación es “defender que los Presupuestos Generales sean buenos para Andalucía y los que se han presentado son malos”. “Mi obligación es pedirle al presidente que se modifiquen. A mí no me corresponde marcar la posición del PSOE en España, yo vengo como presidenta de Andalucía y me circunscribo a eso. La posición del PSOE la marca su secretario general”, ha subrayado.

Susana Díaz ha vuelto a trazar un surco entre lo institucional y lo orgánico, una línea divisoria que, en este caso, vuelve a separarle del líder de su partido, otrora rival en las primarias socialistas. Ya lo hizo el verano pasado, durante el Congreso del PSOE andaluz en el que salió reelegida, y en el que aprovechó el cierre de filas de sus compañeros para lanzar un dardo envenenado a Pedro Sánchez: “Lo único que te pido, Pedro, es que no me hagas elegir entre mi lealtad a Andalucía y mi lealtad al PSOE, porque siempre estaré con la primera”, le espetó.

En pocos días se inicia el trámite para que los grupos presenten sus enmiendas a la totalidad en el Congreso. La ley de Presupuestos, al contrario que otras normativas, sólo permite a la oposición pedir su retirada, no sustituirla por un texto alternativo, porque el único con competencia para hacerlo es el propio Gobierno. Este trámite deriva en un debate y posterior votación en la Cámara Baja. En caso de que alguna de las enmiendas a la totalidad prospere, el proyecto de ley será retirado, pero es poco probable que esto ocurra. Lo previsible es que pase a la siguiente fase de presentación de enmiendas parciales, donde podrían entrar las “correcciones” en el capítulo de inversiones públicas que va a negociar Andalucía con el Gobierno central. Estas serán analizadas por la Comisión de Presupuestos, que elevará un nuevo dictamen al Pleno del Congreso. “Si esta semana avanza el presupuesto, tendrá sentido la reunión bilateral con Fomento, y si no, pues no”, concluye Díaz.