Aragón exige al Ministerio una mesa permanente para seguir las obras de la línea del AVE Madrid-Barcelona-Francia

El Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza y los principales agentes económicos y empresariales de la comunidad han reclamado este jueves, 5 de noviembre, al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible la creación de una mesa permanente de seguimiento de las obras de renovación de la línea de Alta Velocidad Madrid-Zaragoza-Barcelona-Frontera Francesa. Las instituciones y entidades han suscrito un manifiesto en el que exigen “transparencia, información actualizada y diálogo continuo” durante la planificación y ejecución de los trabajos.

El documento ha sido firmado por los consejeros de Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial, Octavio López, y de Presidencia, Economía y Justicia, Eva Valle, junto a representantes de CEOE Aragón, CEPYME Aragón, Cámara de Comercio de Zaragoza, Asociación de Agencias de Viajes de Aragón, Asociación de Cafés y Bares de Zaragoza, HORECA Restaurantes y Colegio de Economistas. El Ayuntamiento de Zaragoza e Ibercaja también suscriben el manifiesto.

El objetivo es disponer de información actualizada para realizar un seguimiento de las actuaciones y conocer sus posibles afecciones a los territorios y sectores económicos afectados. Los firmantes rechazan que el corte total y prolongado de la circulación ferroviaria se contemple como una solución ordinaria para ejecutar las obras y consideran que solo estaría justificado si el Ministerio y Adif no pudieran garantizar la seguridad del servicio durante los trabajos.

“Una decisión de semejante trascendencia debe estar plenamente justificada por criterios técnicos objetivos y adoptarse únicamente después de analizar todas las alternativas que permitan compatibilizar los trabajos con el mantenimiento del servicio”, ha señalado Octavio López.

Exigencias

El manifiesto recoge tres reivindicaciones principales. La primera es la elaboración de un estudio técnico comparativo, exhaustivo y transparente que analice las distintas alternativas de ejecución, las posibilidades de circulación parcial, la duración de las restricciones y las soluciones de movilidad disponibles.

La segunda consiste en realizar un estudio integral del impacto económico, empresarial, social y territorial que permita cuantificar las consecuencias de una eventual suspensión prolongada del servicio ferroviario. En este sentido, López ha avanzado que se ha encargado a la Fundación Basilio Paraíso otro informe global sobre las afecciones a la movilidad y la economía aragonesa en los distintos escenarios que puedan plantearse con las obras.

La tercera petición es constituir una mesa permanente de seguimiento en la que participen el Ministerio de Transportes y Adif, las comunidades autónomas afectadas, los representantes empresariales y los sindicatos, con el fin de garantizar información continua y diálogo durante todo el proceso.

“Infraestructura estratégica”

Los firmantes recuerdan que la línea de Alta Velocidad constituye una “infraestructura estratégica” para Aragón y el conjunto del nordeste peninsular, de la que dependen millones de desplazamientos y miles de empresas. Por ello, advierten de que una interrupción prolongada podría perjudicar a la competitividad, el empleo, la actividad turística, la inversión y las oportunidades de desarrollo económico.

Las instituciones y organizaciones subrayan que la seguridad ferroviaria es una prioridad irrenunciable y que no cuestionan la necesidad de modernizar la infraestructura. Sin embargo, defienden que las obras deben planificarse con responsabilidad y proporcionalidad, procurando ocasionar el menor perjuicio posible a los ciudadanos y a la actividad económica.

El manifiesto reclama así que las decisiones sobre la renovación de la línea se adopten con información, diálogo y una evaluación previa de sus consecuencias, dada la importancia de esta conexión ferroviaria para el futuro de Aragón.