Las empresas aragonesas congelan el sueldo a dos de cada tres trabajadores con la inflación desbocada

Eduardo Bayona

Zaragoza —

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Los sueldos, más que congelarse, comienzan a criogenizarse en Aragón: prácticamente dos tercios de los trabajadores han quedado al margen de las mejoras salariales a través de la revisión de convenios mientras el tercio restante acumula en ese periodo la subida más escueta del país, la única que no alcanza el 2% en toda España.

Este cuadro conlleva una generalizada e intensa pérdida de poder adquisitivo, ya que el alza de precios se mantiene en unos niveles inusualmente altos en Aragón, donde pese a los efectos aplacadores de medidas como la rebaja de impuestos en la electricidad y la subvención directa al consumo de combustible el IPC interanual se mantenía en octubre en el 7,7% tras haber oscilado a lo largo del año entre el 6,6% y el 11,4%.

Eso supone que para casi dos de cada tres trabajadores por cuenta ajena del régimen general, en el que la Seguridad Social contabiliza un total de 471.513 sin incluir a los 99.919 autónomos (110.237 con los agrarios) ni los 10.553 empleados domésticos, se ha volatilizado algo más de una de las catorce pagas anuales, mientras que para el tercio restante la pérdida en términos reales supera las tres cuartas partes de una de esas nóminas.

Llama la atención, por otro lado, la composición de la inflación en Aragón, donde pese a haberse convertido en uno de los principales productores de alimentos y de energía del Estado con vectores como el despliegue de las renovables y de la ganadería industrial, la comida presenta un encarecimiento interanual del 16,1% que solo superan, y por unas décimas, otras ‘potencias’ agroalimentarias como Andalucía, Extremadura, Murcia y Castilla-La Mancha en el primer caso, mientras los suministros de las viviendas, entre los que los principales son la luz y el gas resultan ser los de mayor peso, alcanza una apreciación del 5,1% que duplica la media estatal y que únicamente es más acusada en Castilla-La Mancha, Castilla y León y Navarra, todas ellas comunidades excedentarias en electricidad.

La renovación de convenios solo afecta al 37% de los trabajadores

El cruce de los datos del Ministerio de Trabajo acerca de la negociación de convenios con los de la Seguridad Social sobre afiliación dejan lugar para pocas dudas en lo que se refiere a la pérdida de poder adquisitivo entre los trabajadores por cuenta ajena en Aragón.

Al cierre de octubre, el Seguro contabilizaba 471.513 trabajadores por cuenta ajena afiliados al Régimen General en empresas del sector privado y en organismos y sociedades de las distintas administraciones, aunque solo el 37% de ellos (177.323) se veía afectado por renovaciones de convenios colectivos, 19.045 por los de empresa y 158.278 por los sectoriales.

Eso significa que las modificaciones de las condiciones de trabajo y/o de salario acordadas a lo largo del año únicamente alcanzaban al 37,6% del total.

La media de las revisiones aplicadas en lo que va de año a esos 177.323 trabajadores arrojan una media del 1,99%, aunque eso no significa que a todos ellos se les haya subido el sueldo: esa es la media de las subidas pactadas en los convenios con efectos para este año, lo que incluye las congelaciones salariales acordadas en la negociación colectiva.

La escasa revisión de convenios de empresa 

Ese 1,99% de subida media, lejano al 2,64% estatal (dentro de los revisados) y que tiene su escalón siguiente dos décimas por encima en Castilla-La Mancha, deja en realidad la subida salarial por debajo del 0,75%, lo que sitúa la pérdida de poder adquisitivo de los asalariados aragoneses en los primeros diez meses del año en el entorno de los siete puntos, el equivalente a una de las catorce pagas en las que, ya sea repartidas con prorrateo o sin él, se divide el sueldo de un trabajador.

La estructura de esas subidas resulta llamativa, ya que la tendencia de la negociación colectiva en Aragón se aparta de la que se da a nivel estatal.

En este sentido, las subidas salariales aplicadas en los convenios de empresa alcanzan en 3,33%, un promedio que solo superan los acuerdos cerrados en lo que va de año en Navarra, Galicia y Euskadi, todas ellas por encima del 4,5%, aunque su efecto, al mismo tiempo ronda lo anecdótico: alcanza a 19.045 trabajadores, el 4% del total, concentrados en 63 empresas.

El grueso de los acuerdos son de ámbito superior a la empresa, ya sean sectoriales, interprovinciales o de grupo, y alcanzan a 158.278 trabajadores por cuenta ajena de 19 ámbitos.

Los precios siguen subiendo sobre el nivel al que ya aumentaron

En este último bloque la media se queda en el 1,83%, con una horquilla del 1,75% de los pactos cerrados en Zaragoza al 3,21% de los autonómicos, y arrastra a la baja el promedio salarial de la negociación colectiva desarrollada en la comunidad, que en este apartado es también la única que no alcanza el 2% en toda España.

La congelación salarial tampoco es algo nuevo en Aragón, como tampoco lo es su coexistencia con un repunte de la inflación que llevaba más de tres décadas sin darse y que ya el año pasado provocó en la práctica una pérdida de poder adquisitivo de en torno a los seis puntos entre los trabajadores por cuenta ajena.

De los 463.148 afiliados con los que se cerró el año, solo a 188.267 (40%) les fueron aplicadas revisiones salariales en la negociación de convenios colectivos, y estas alcanzaron una media del 1,52%, el  mismo nivel que se dio en la Comunitat Valenciana y que solo resultó ligeramente superior al 1,38% de Cantabria y al 1,4% de Castilla y León.

El alza de los precios desde enero de 2021 a octubre de 2022 alcanza una magnitud ponderada del 14% en Aragón, una comunidad en la que no se le revisa el convenio a más del 60% de los trabajadores y en la que la subida media se queda por debajo del 2% para el 40% restante mientras el coste de la vida sigue subiendo; aparentemente con menor intensidad, aunque eso no es más que un efecto aritmético que tiene como causa el hecho de que aumentan sobre el nivel al que ya habían crecido previamente.

Los sueldos, más que congelarse, comienzan a criogenizarse en Aragón: prácticamente dos tercios de los trabajadores han quedado al margen de las mejoras salariales a través de la revisión de convenios mientras el tercio restante acumula en ese periodo la subida más escueta del país, la única que no alcanza el 2% en toda España.

Este cuadro conlleva una generalizada e intensa pérdida de poder adquisitivo, ya que el alza de precios se mantiene en unos niveles inusualmente altos en Aragón, donde pese a los efectos aplacadores de medidas como la rebaja de impuestos en la electricidad y la subvención directa al consumo de combustible el IPC interanual se mantenía en octubre en el 7,7% tras haber oscilado a lo largo del año entre el 6,6% y el 11,4%.

Eso supone que para casi dos de cada tres trabajadores por cuenta ajena del régimen general, en el que la Seguridad Social contabiliza un total de 471.513 sin incluir a los 99.919 autónomos (110.237 con los agrarios) ni los 10.553 empleados domésticos, se ha volatilizado algo más de una de las catorce pagas anuales, mientras que para el tercio restante la pérdida en términos reales supera las tres cuartas partes de una de esas nóminas.

Llama la atención, por otro lado, la composición de la inflación en Aragón, donde pese a haberse convertido en uno de los principales productores de alimentos y de energía del Estado con vectores como el despliegue de las renovables y de la ganadería industrial, la comida presenta un encarecimiento interanual del 16,1% que solo superan, y por unas décimas, otras ‘potencias’ agroalimentarias como Andalucía, Extremadura, Murcia y Castilla-La Mancha en el primer caso, mientras los suministros de las viviendas, entre los que los principales son la luz y el gas resultan ser los de mayor peso, alcanza una apreciación del 5,1% que duplica la media estatal y que únicamente es más acusada en Castilla-La Mancha, Castilla y León y Navarra, todas ellas comunidades excedentarias en electricidad.

La renovación de convenios solo afecta al 37% de los trabajadores

El cruce de los datos del Ministerio de Trabajo acerca de la negociación de convenios con los de la Seguridad Social sobre afiliación dejan lugar para pocas dudas en lo que se refiere a la pérdida de poder adquisitivo entre los trabajadores por cuenta ajena en Aragón.

Al cierre de octubre, el Seguro contabilizaba 471.513 trabajadores por cuenta ajena afiliados al Régimen General en empresas del sector privado y en organismos y sociedades de las distintas administraciones, aunque solo el 37% de ellos (177.323) se veía afectado por renovaciones de convenios colectivos, 19.045 por los de empresa y 158.278 por los sectoriales.

Eso significa que las modificaciones de las condiciones de trabajo y/o de salario acordadas a lo largo del año únicamente alcanzaban al 37,6% del total.

La media de las revisiones aplicadas en lo que va de año a esos 177.323 trabajadores arrojan una media del 1,99%, aunque eso no significa que a todos ellos se les haya subido el sueldo: esa es la media de las subidas pactadas en los convenios con efectos para este año, lo que incluye las congelaciones salariales acordadas en la negociación colectiva.

La escasa revisión de convenios de empresa 

Ese 1,99% de subida media, lejano al 2,64% estatal (dentro de los revisados) y que tiene su escalón siguiente dos décimas por encima en Castilla-La Mancha, deja en realidad la subida salarial por debajo del 0,75%, lo que sitúa la pérdida de poder adquisitivo de los asalariados aragoneses en los primeros diez meses del año en el entorno de los siete puntos, el equivalente a una de las catorce pagas en las que, ya sea repartidas con prorrateo o sin él, se divide el sueldo de un trabajador.

La estructura de esas subidas resulta llamativa, ya que la tendencia de la negociación colectiva en Aragón se aparta de la que se da a nivel estatal.

En este sentido, las subidas salariales aplicadas en los convenios de empresa alcanzan en 3,33%, un promedio que solo superan los acuerdos cerrados en lo que va de año en Navarra, Galicia y Euskadi, todas ellas por encima del 4,5%, aunque su efecto, al mismo tiempo ronda lo anecdótico: alcanza a 19.045 trabajadores, el 4% del total, concentrados en 63 empresas.

El grueso de los acuerdos son de ámbito superior a la empresa, ya sean sectoriales, interprovinciales o de grupo, y alcanzan a 158.278 trabajadores por cuenta ajena de 19 ámbitos.

Los precios siguen subiendo sobre el nivel al que ya aumentaron

En este último bloque la media se queda en el 1,83%, con una horquilla del 1,75% de los pactos cerrados en Zaragoza al 3,21% de los autonómicos, y arrastra a la baja el promedio salarial de la negociación colectiva desarrollada en la comunidad, que en este apartado es también la única que no alcanza el 2% en toda España.

La congelación salarial tampoco es algo nuevo en Aragón, como tampoco lo es su coexistencia con un repunte de la inflación que llevaba más de tres décadas sin darse y que ya el año pasado provocó en la práctica una pérdida de poder adquisitivo de en torno a los seis puntos entre los trabajadores por cuenta ajena.

De los 463.148 afiliados con los que se cerró el año, solo a 188.267 (40%) les fueron aplicadas revisiones salariales en la negociación de convenios colectivos, y estas alcanzaron una media del 1,52%, el  mismo nivel que se dio en la Comunitat Valenciana y que solo resultó ligeramente superior al 1,38% de Cantabria y al 1,4% de Castilla y León.

El alza de los precios desde enero de 2021 a octubre de 2022 alcanza una magnitud ponderada del 14% en Aragón, una comunidad en la que no se le revisa el convenio a más del 60% de los trabajadores y en la que la subida media se queda por debajo del 2% para el 40% restante mientras el coste de la vida sigue subiendo; aparentemente con menor intensidad, aunque eso no es más que un efecto aritmético que tiene como causa el hecho de que aumentan sobre el nivel al que ya habían crecido previamente.

Los sueldos, más que congelarse, comienzan a criogenizarse en Aragón: prácticamente dos tercios de los trabajadores han quedado al margen de las mejoras salariales a través de la revisión de convenios mientras el tercio restante acumula en ese periodo la subida más escueta del país, la única que no alcanza el 2% en toda España.

Este cuadro conlleva una generalizada e intensa pérdida de poder adquisitivo, ya que el alza de precios se mantiene en unos niveles inusualmente altos en Aragón, donde pese a los efectos aplacadores de medidas como la rebaja de impuestos en la electricidad y la subvención directa al consumo de combustible el IPC interanual se mantenía en octubre en el 7,7% tras haber oscilado a lo largo del año entre el 6,6% y el 11,4%.