La agonía del Zaragoza en un libro, la guerra civil en cómic y el perdón de los pecados al aire libre
El estupendo programa de fútbol en Youtube Palmadas al viento, creado por Jorge Rodríguez Gascón, Jorge Serrano, Gonzalo Alba e Israel Bonito, con la ayuda de numerosos colaboradores, se ha hecho un hueco entre la afición incombustible del Zaragoza.
En su penúltima entrega el programa incluye una entrevista con Delfín Rivas, que ha aprovechado una baja laboral para escribir la larga decadencia del equipo desde la nostalgia (y el ánimo que da verlo una y otra vez) del fabuloso Gol de Nayim y la Recopa de Europa del 95, el libro que enumera con humor el largo desastre se presenta en Taj Mahal, catedral zaragozana del cómic en la avenida Juan Pablo Bonet, el sábado 11 a las 20 horas. Esto ha escrito Jorge Rodríguez Gascón sobre un libro que nació en Twitter (ahora X) y en la desesperación, convertida en humor, o sea, socarronería somarda:
“‘Zaragoza ‘til I die’, es un recorrido por los últimos veinte años del Real Zaragoza. Escrito por Delfín Rivas Borderas, el libro viaja por los tiempos más tristes del club y describe una larga sucesión de infortunios. Lo hace a partir de un código universal: el sentido del humor es la mejor forma de contar las cosas, también las desgracias.
El relato va desde 2005 a la actualidad, con la llegada de Agapito Iglesias a la presidencia como punto de partida. El libro tiene además dos puntos de origen claros. En primer lugar, la famosa serie de Netflix sobre el Sunderland a la que le pide prestado el título. Y en segundo, un hilo de Twitter que sirvió al autor como ensayo y germen del libro.
‘Zaragoza ‘til I die’ es un libro hecho por un zaragocista para todos los zaragocistas. Ingenioso, plagado de aforismos y de un humor propio, inevitablemente aragonés. Las ilustraciones de José Antonio Bernal ofrecen además un aliciente especial, nítido y divertido, como el mejor de los contextos.
Si los libros de historia del fútbol solían narrar los triunfos del Real Zaragoza, Delfín Rivas cuenta esta vez el trayecto en Segunda División, las razones y las interioridades de una caída. Y lo hace con un estilo original, sin gravedad y con gracia, como si supiera que reír es una fórmula de salvación única.“
(Al final del artículo el texto de contraportada del libro y el vídeo del programa con la entrevista al autor.)
Quizá había que publicar este recuento de fallos –está en Amazon, y también en Taj Mahal–, para que el Real Zaragoza pueda hacer un Ave Fénix y salir del abismo.
El libro del prestigioso historiador y catedrático de la Universidad de Zaragoza Julián Casanova sobre la guerra civil ha sido llevado al cómic, novela gráfica, con guion de Miguel Casanova y dibujos de Carles Esquembre.
Es un trabajo de síntesis visual y explicativa espeluznante. Los dibujos son geniales, de un realismo b/n con la grisalla de la época. Recuerdan al gran Will Eisner y a todos los maestros de la historieta.
Lo he tenido que dejar a mitad porque me estaba poniendo malo del hiperrealismo con que transmite la tragedia de la guerra civil. Lo retomaré en cuando pueda, quizá cuando el Zaragoza se salve del descenso. Si el libro de referencia es un clásico la versión dibujada va a arrasar.
El pasado domingo, de resurrección, por la tarde, en la plaza del Pilar se congregó una multitud de fieles y curiosos en torno a un acto que celebraba la iglesia Betel (eso ponía en los folletos que repartían numerosas voluntarias).
El hermano Jacob llamaba a confesar los pecados en público y a quitarse el yugo que es el pecado (en la foto se ve que enarbola un tronco simbolizando ese yugo).
La arenga –“¡Jesucristo está vivo!”– surtió efecto tras algunas vacilaciones. Al final fueron saliendo las personas que querían ser perdonadas y fueron atendidas y arazadas por fieles que antes habían cobfesado también su vuelta al redil. Fue muy emocionante. También salió una mujer que explicó que era de Zaragoza –algo ya, por suerte, exótico–, que tenía una vida plena, con pareja, un buen trabajo, etc. pero que sentía que le faltaba algo. Los cánticos del coro elevaban el alma en la tarde cálida de primavera tras el azote de un mes de cierzo implacable y la multitud escuchaba expectante. La mujer dijo que tras un periodo de investigación alcanzó la fe y que estaba feliz, que ya no le faltaba nada.
Para vencer la timidez de los que querían arrepentirse de sus pecados fue decisiva también la frase de Jacobo, que dijo: “Tenéis vergüenza de salir, pero más vergüenza tendréis el último día”.