De Ceuta a ETA pasando por Melilla: PP y Vox saturan de temas nacionales el pleno municipal de Zaragoza
Ceuta y Melilla están a cientos de kilómetros de Zaragoza, pero tuvieron una presencia destacada este miércoles en el salón de plenos del Ayuntamiento. Hasta tres de las seis mociones presentadas por PP y Vox estuvieron relacionadas con las dos ciudades autónomas y las relaciones con Marruecos. Hubo también espacio para ETA y la política penitenciaria. Entre medias, dos iniciativas consiguieron quedarse en Zaragoza, aunque una de ellas para reclamar al Gobierno de España más efectivos de Policía Nacional.
El reparto resulta especialmente llamativo al contemplar en conjunto las 15 mociones incluidas entre los puntos 28 y 42 del orden del día. El PP presentó dos y Vox cuatro. De esas seis, cuatro estuvieron dedicadas fundamentalmente a cuestiones de ámbito estatal o alejadas de las competencias propias de un Ayuntamiento.
La primera llegó ya en el punto 28. El PP planteó que el Ayuntamiento expresara su “firme apoyo” a Ceuta y reclamara al Gobierno de España mantener allí los recursos necesarios para garantizar la normalidad, la seguridad y el orden público y el ejercicio de los derechos de los ceutíes.
Vox amplió considerablemente el radio de acción municipal. Su primera moción reafirmaba que Ceuta y Melilla son “irrevocablemente España”, condenaba la actuación de Marruecos y exigía la presencia y actuación permanente de las Fuerzas Armadas en la defensa de las fronteras. No sería la última visita del pleno zaragozano a las ciudades autónomas. En el punto 36, la formación volvía sobre ellas para reclamar al Gobierno de España medidas de reconocimiento a las Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, además de reforzar un plan de actuación en Ceuta y Melilla.
Así que Ceuta o Melilla aparecieron en tres de las seis mociones de PP y Vox.
La cuarta iniciativa que llevó al Ayuntamiento fuera de sus competencias más inmediatas estuvo dedicada a ETA. Vox propuso mantener el reconocimiento a las víctimas del atentado contra la Casa Cuartel de Zaragoza, pero la iniciativa se extendía también a la política nacional: condenar lo que la formación denomina “blanqueamiento” de la violencia terrorista, rechazar la política penitenciaria del Gobierno de España y reclamar la ruptura de pactos con partidos que no condenen el terrorismo de ETA.
El viaje resulta especialmente llamativo si se recuerda qué defendía el propio Vox apenas unos meses antes. En marzo, todavía con Julio Calvo como portavoz municipal, la formación reivindicaba el “auténtico municipalismo” y sostenía que un Ayuntamiento debía ocuparse prioritariamente de “los pequeños problemas de los zaragozanos”, como la iluminación de las calles, la suciedad o el transporte público. Calvo llegó a resumirlo en “la baldosa rota, la farola que no funciona, la suciedad”. Tras su jubilación y salida del Ayuntamiento, Eva Torres asumió la portavocía del grupo. Ahora, tres de las cuatro mociones presentadas por Vox en el pleno de septiembre han llevado el debate hasta Ceuta y Melilla, Marruecos, las Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia, ETA y la política penitenciaria.
Dos mociones consiguen quedarse en Zaragoza
Quizá por eso, entre Ceuta, Melilla, Marruecos, ETA, las Fuerzas Armadas y los servicios de inteligencia hubo también sitio para Zaragoza y la seguridad ciudadana. Vox presentó una moción directamente vinculada con una competencia municipal: reorientar la Policía Local hacia un modelo integral de seguridad urbana, actualizar sus indicadores y comenzar a reformar el Reglamento del cuerpo, que data de 1995.
El PP completó sus dos iniciativas con otra dedicada a la seguridad ciudadana en Zaragoza, aunque en este caso el destinatario volvía a ser el Gobierno central. Los populares reclamaron al Ejecutivo, al Ministerio del Interior y a la Delegación del Gobierno en Aragón un aumento “estable y suficiente” de los efectivos y medios materiales de la Policía Nacional destinados a la capital aragonesa.
El mapa de preocupaciones cambia considerablemente al observar las otras nueve mociones del pleno.
Zaragoza en Común llevó tres. Una planteaba modificar el PGOU para establecer distancias mínimas entre nuevas gasolineras y viviendas y equipamientos y suspender cautelarmente licencias en Valdespartera y el Picarral; otra abordaba el conflicto laboral de la limpieza y las reivindicaciones de la plantilla de FCC; y la tercera volvía sobre el contencioso del Tiro de Pichón y reclamaba un pleno extraordinario para resolver el recurso pendiente.
El PSOE presentó cuatro iniciativas. La primera abordaba la seguridad del servicio del tranvía y las condiciones laborales de su plantilla; otra, la financiación y calidad del Servicio de Ayuda a Domicilio; una tercera reunía varias cuestiones de la ciudad —gratuidad temporal de autobuses afectados por las obras, un plan extraordinario de limpieza, aceleración de la climatización de los colegios públicos y congelación de tasas y tarifas en 2027—; y la cuarta reclamaba reforzar las políticas municipales contra el cambio climático y avanzar hacia la neutralidad climática en 2030.
Las dos mociones restantes correspondieron a la concejal no adscrita. Una sí volvió a sacar al pleno de Zaragoza, esta vez para declarar el “Día del Pueblo Saharaui en Zaragoza” y reforzar los vínculos con los campamentos de refugiados. La otra regresó a un asunto inequívocamente municipal: poner en marcha en centros de mayores y centros cívicos una campaña para prevenir y detectar el riesgo de caídas entre las personas mayores.
El resultado deja una curiosa radiografía de las prioridades que cada formación decidió convertir en moción en el pleno de septiembre. De las 15 iniciativas, seis procedían de PP y Vox y cuatro de estas colocaron el foco en Ceuta, Melilla, Marruecos, ETA, las Fuerzas Armadas o la política penitenciaria. Mientras tanto, las otras formaciones llevaron al mismo salón de plenos la huelga de la limpieza, el SAD, el tranvía, las gasolineras junto a viviendas y colegios, el transporte afectado por las obras, la climatización de los centros educativos, las tasas municipales o el Tiro de Pichón, que no encontraron el apoyo de PP y Vox en casi ninguna.
La vivienda llegó por urgencia y no prosperó
La vivienda no figuraba, sin embargo, entre las 15 mociones ordinarias del pleno, aunque acabó entrando en el debate por la vía de urgencia. tras el desahucio de la anciana de 87 años de Madrid que ha acabado con movilizaciones en toda España. Por ello, Zaragoza en Común y PSOE presentaron otras dos iniciativas centradas en uno de los principales problemas de acceso a la vivienda: los desahucios, la estabilidad residencial y el encarecimiento de los alquileres. Ninguna salió adelante.
ZeC planteó instar al Gobierno de España a aprobar con carácter urgente un real decreto-ley con medidas estructurales contra los desahucios y en favor de la estabilidad residencial y reclamó al Gobierno de Aragón la declaración de zonas de mercado residencial tensionado, entre otras medidas.
El PSOE llevó una segunda moción urgente para pedir a los grupos de las Cortes Generales que respaldasen los dos reales decretos-leyes en materia de vivienda y, de nuevo, reclamar al Ejecutivo aragonés que Zaragoza sea declarada zona tensionada con el objetivo de favorecer una rebaja de los precios del alquiler.