El Colegio de Periodistas de Aragón denuncia insultos a los informadores en un acto de Alvise en Zaragoza
El Colegio Profesional de Periodistas de Aragón ha denunciado públicamente este lunes las dificultades, los insultos y las situaciones de hostigamiento sufridas por varios profesionales de la información mientras cubrían un acto de Se Acabó la Fiesta (SALF) celebrado este domingo en Zaragoza. El encuentro contó con la participación del líder de la formación, Alvise Pérez, y de la candidata en la comunidad, Cristina Falcón.
Los periodistas desplazados para informar del evento, en el marco de la cobertura electoral que corresponde legalmente a esta formación tras sus resultados en las elecciones europeas y su concurrencia a los comicios autonómicos, fueron increpados de forma reiterada por parte de asistentes, lo que impidió el normal desarrollo de su trabajo.
Durante el momento destinado a la atención a medios, varios profesionales de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV) recibieron insultos continuos como “mierdas”, “vendidos”, “hijos de puta” o “asco”, además de gritos constantes que llegaron a provocar la interrupción hasta en tres ocasiones las declaraciones previstas, y que hizo prácticamente inaudible la intervención del portavoz del acto.
Pese a los intentos del personal de organización por reducir el volumen de los gritos, los insultos continuaron, acompañados de consignas dirigidas directamente a los periodistas cuestionando su trabajo y su presencia en el acto. Como consecuencia, los profesionales tuvieron que realizar el canutazo en condiciones claramente inadecuadas, con personas gritando a escasos metros y limitando la grabación a apenas 40 segundos, al no poder prolongarse la situación.
El Colegio Profesional de Periodistas de Aragón ha querido mostrar su “apoyo y solidaridad con los compañeros y compañeras afectados” y ha exigido “respeto al trabajo periodístico, que es un pilar esencial del derecho a la información y de la democracia”.
Asimismo, el Colegio reclama que se aleje a los profesionales de la polarización política y del señalamiento, recordando que los periodistas no son parte de los actos ni de los mensajes que cubren, sino que cumplen con su obligación de informar a la ciudadanía con criterios profesionales.