El Parque de Atracciones abre una brecha entre PP y Vox en Zaragoza: la alcaldesa rechaza echar al “concejal en la sombra”

Candela Canales

8 de junio de 2026 13:01 h

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La crisis del Parque de Atracciones de Zaragoza ha provocado uno de los mayores choques políticos del actual mandato de Natalia Chueca entre el Gobierno municipal y Vox, su socio habitual para aprobar los presupuestos. La exigencia de la formación de extrema derecha de destituir al director general de Proyectos Estratégicos, José María Ruiz de Temiño —conocido por la oposición como el “concejal en la sombra”— por la gestión del recinto ha sido respondida con dureza por la alcaldesa, que acusa a Vox de sumarse a las críticas de la izquierda y rechaza cualquier relevo.

El enfrentamiento llega después de meses de polémicas en torno a la renovación del parque, uno de los proyectos más emblemáticos impulsados por el Ayuntamiento. Los problemas surgidos durante el proceso han desembocado en la imposibilidad de abrir las instalaciones este verano, una situación que la portavoz de Vox. Eva Torres, atribuye a una gestión “deficiente” del Ejecutivo municipal. La formación considera que la responsabilidad política recae sobre la Dirección General de Proyectos Estratégicos y Proyección Exterior. En una rueda de prensa el pasado sábado a las puertas del parque, Torres denunció un proceso marcado por la “falta de planificación”, la ausencia de transparencia y la acumulación de incidencias en proyectos dependientes de este departamento. Además del Parque de Atracciones, señaló también la gestión de la Ciudad del Cine como ejemplo de esa forma de actuar.

El asunto va a llegar al pleno municipal del próximo 25 de junio, ya que Vox ha registrado una moción en la que solicita formalmente la destitución de Ruiz de Temiño al considerar que existe una “pérdida de confianza política” derivada de la acumulación de errores, la falta de resultados y la deficiente coordinación en proyectos considerados estratégicos para la ciudad. La iniciativa sostiene que la permanencia del director general resulta “incompatible con la confianza que debe presidir la gestión de áreas estratégicas para Zaragoza”.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha respondido este lunes por la mañana, cuando ha asegurado sentirse “absolutamente sorprendida” por la petición de Vox y ha reprochado a la formación que nunca hubiera trasladado previamente esas inquietudes al Gobierno municipal. Además, ha recordado que el partido ha respaldado durante los últimos años los presupuestos en los que figuraban tanto el proyecto del Parque de Atracciones como otras iniciativas que ahora cuestiona. “Me parece que es una postura que está más cerca de seguir las críticas de la izquierda”, afirmó la regidora, que ha acusado a Vox de sumarse a las posiciones que históricamente han mantenido PSOE y Zaragoza en Común sobre el proyecto. Chueca ha defendido que gobernar implica resolver problemas cuando aparecen dificultades y no utilizarlas para obtener rédito político.

Pese a las críticas, Chueca ha descartado cualquier cese. Preguntada expresamente por la continuidad de Ruiz de Temiño, ha respondido con un rotundo “no” y ha asegurado que el objetivo del Ayuntamiento sigue siendo desbloquear la situación para que el Parque de Atracciones pueda reabrir lo antes posible.

Ruiz de Temiño, en el foco por los proyectos estrella de Chueca

José María Ruiz de Temiño ocupa desde el inicio del mandato la Dirección General de Proyectos Estratégicos y Proyección Exterior, un departamento creado por Natalia Chueca para coordinar algunas de las principales apuestas del Gobierno municipal en materia de atracción de inversiones, promoción de ciudad y desarrollo de grandes proyectos. Desde este cargo ha participado en iniciativas como la Ciudad del Cine, el Distrito 7 o la transformación del Parque de Atracciones, uno de los proyectos más ambiciosos impulsados por el Ayuntamiento durante los últimos años.

Este ha sido precisamente el que más quebraderos de cabeza le ha generado. En este caso, los problemas surgieron con el proyecto nonato: desde que trascendió que el propio Ruiz de Temiño matuvo comidas con promoteros de este tipo de instalaciones antes de aprobarse el pliego y que estas reuniones fueron sufragadas con dinero público. El Ayuntamiento las justificó como reuniones de trabajo ligadas a un proyecto estratégico. Ruiz de Temiño compareció en la Comisión de Presidencia y se negó a revelar con quién comió y qué trató en esas reuniones. El edil de Zaragoza en Común (ZeC) Suso Domínguez criticó en ese momento que se recurriera a comidas en un reservado, con dinero público, en lugar de a la consulta preliminar de mercado prevista por ley.

A partir de ahí, casi nada parece haber ido bien en la tramitación de este complejo, que ha concitado la oposición vecinal y duras críticas de los partidos de la oposición. Solo hubo un ofertante en el concurso público e incluso los técnicos municipales dejaron claro la escasa calidad de la propuesta remitida, que obtuvo un aprobado raspado: el Gobierno municipal afirmó primero que exigiría mejores condiciones, pero más adelante se corrigió a sí mismo y se escudó en que los pliegos eran “demasiado exigentes”.

La renovación del recito fue presentada por el Consistorio como una oportunidad para modernizar las instalaciones, pero el proceso se encuentra paralizado. En abril, el parque recibió la autorización provisional para la apertura para los eventos comprometidos, el último de ellos este pasado sábado 6 de junio. El origen de la paralización viene de la falta de acuerdo enter los socios de Moncayo Leisure —la empresa adjudicataria, formada en un 80% por la firma argentina Fénix Entertainment y en un 20% por PAZ, de la familia Morte y actual gestora— obliga a volver al calendario inicial. Detrás del retraso hay un problema económico. Según detalló en abril Ángel Lorén, las diferencias entre las partes se centran en el precio de las atracciones que deben pasar de la gestora actual a la nueva sociedad. A eso se suma el malestar del socio mayoritario, el grupo inversor Fénix, al conocer la situación preconcursal del minoritario, lo que ha terminó de tensar la negociación.