El PP de Zaragoza vuelve a liarse con el Parque de Atracciones y ahora dice que los pliegos eran “demasiado exigentes”
La adjudicación del nuevo parque de atracciones de Zaragoza ha salido adelante con una única oferta, sin mejoras sobre los mínimos exigidos y con una valoración técnica de apenas 36,5 puntos sobre 65. Inicialmente, desde el Gobierno del PP indicaron que se introducirían cambios y mejoras para que el proyecto final se ajustase mejor a las expectativas municipales, algo que finalmente no se ha concretado.
La oferta seleccionada fue presentada por Fenix Entertainment y la familia Morte, que ha gestionado el parque durante los últimos 50 años. Así lo explicó este martes el consejero de Presidencia, Ángel Lorén (PP), durante la Comisión del área, donde defendió que precisamente la alta exigencia del pliego explica la escasa concurrencia y la ausencia de mejoras adicionales: “El pliego era muy exigente, y por eso no se han presentado cinco ni seis concesionarios, se ha presentado uno”, señaló.
El resultado ha generado críticas de la oposición, lideradas por Suso Domínguez, de Zaragoza en Común (ZeC), que calificó la licitación como un “verdadero fiasco”: “Los pliegos no recogen ninguna posibilidad para que se le exija más allá de lo ya establecido, de las inversiones establecidas y de los cánones establecidos”.
Informe técnico
El informe técnico municipal detalla los motivos de la baja puntuación. Sobre el diseño definitivo del parque e inversiones comprometidas, la valoración fue de 17 sobre 36 puntos. Según el documento, “se valoran positivamente los cuadros de inversiones que acompañan a la propuesta y se valora también positivamente la zonificación del Parque por edades que supone la agrupación de atracciones, sin embargo el diseño carece de homogeneidad y de una temática concreta”. Además, el informe advierte que “no se proponen grandes novedades, optando por un modelo continuista que únicamente se centra en ampliar puntualmente los espacios disponibles”.
En cuanto a las atracciones, “se valora el esfuerzo en proponer diez atracciones nuevas, pero la propuesta se percibe en general como poco ambiciosa” al “no aportar grandes novedades que resulten significativas”. También se señalan “deficiencias” en la accesibilidad y la seguridad, así como dudas sobre la carpa polivalente de eventos: “La propuesta alberga serias dudas de solidez, durabilidad y seguridad, sin que se fijen las operaciones permanentes de comprobación y mantenimiento que este tipo de carpas exigen”.
El informe también critica la planificación de la obra: en el plan de inicio de la concesión y ejecución de obra, la puntuación fue de 1 sobre 6, dado que “el cronograma que se presenta se extiende hasta junio de 2027… A la fase 1 (planificación y preparación) se le asignan únicamente dos meses, y es en esta fase en la que se debe redactar el proyecto definitivo y obtener las licencias”. Además, “existen ciertas dudas sobre la programación que se plantea y los tiempos especificados para cada fase. No se justifican los plazos que asigna a cada fase ni guardan una relación acorde con el presupuesto que se propone”.
Otros apartados, como gestión medioambiental, obtuvieron 3,5 sobre 7 puntos, destacando que “la oferta presentada establece una descripción genérica del compromiso con la gestión ambiental pero no se desarrollan los contenidos técnicos exigidos, ni se aporta información verificable sobre los procedimientos y medios previstos”. Como parte positiva, tanto el plan de mantenimiento y conservación como el apoyo al empleo y condiciones laborales fueron valorados con la máxima puntuación.
Para Domínguez, estos datos evidencian que el proyecto es “continuista” y no responde a la transformación planteada. El concejal también criticó que el pliego no incluyera una puntuación mínima para declarar desierta la licitación, lo que habría permitido, a su juicio, evitar la adjudicación en estas condiciones. Además, advirtió que, una vez formalizado el contrato, el Ayuntamiento tiene un margen muy limitado para exigir cambios sustanciales, más allá del cumplimiento de lo ya previsto.
Desde el Gobierno municipal, Lorén defendió que “el nivel de exigencia que se ha hecho en esta concesión no se ha hecho probablemente en ninguna” y recalcó que todas las condiciones estaban fijadas en el pliego: “Las mejoras estaban en el propio pliego”. Explicó que el documento planteaba la renovación de un parque envejecido, la ampliación de su superficie e incluía nuevas atracciones, un parque acuático, espacios inmersivos y un área destinada a eventos. El contrato establece además una inversión mínima de más de 15 millones de euros durante los primeros cinco años, aportaciones periódicas para renovar atracciones y una partida anual de 80.000 euros para la regeneración del entorno de los Pinares de Venecia. Según Lorén, todas estas condiciones ya estaban fijadas en el pliego, por lo que únicamente se puede exigir su cumplimiento: “Solo se le puede exigir a un concesionario lo que aparece en los pliegos. Lo que no viene en el pliego no lo podemos exigir”.