A vueltas con la zona de bajas emisiones en Zaragoza: PP y Vox acuerdan ahora que una consultora “estudie” la propuesta

Otra vuelta de tuerca con la zona de bajas emisiones (ZBE) en Zaragoza. La consejera de Medio Ambiente, Tatiana Gaudes (PP), se ha reunido este martes con la portavoz del grupo municipal de Vox, Eva Torres, con el objetivo de analizar los avances tras el acuerdo presupuestario entre ambas formaciones, que incluye un modelo sobre la ZBE que puede dejar en el aire las ayudas al transporte al dejarla de facto en nada. Ahora será una consultora externa la que analice este riesgo, que el Gobierno municipal minimizó semanas atrás a partir de un informe jurídico propio.

Gaudes ha explicado que el objetivo es precisamente “no poner en riesgo las ayudas” que recibe el Consistorio del Gobierno de España y que están condicionadas con la ZBE y, a la vez, adaptar esta norma al contexto de la ciudad. De ahí que, se haya acordado entre PP y Voz el “hacer un encargo a una consultora para dar respuesta a como establecer el sistema de medición de la calidad del aire en la ZBE –unidad móvil, estación fija, u otros dispositivos–, su ubicación y el coste”.

Además, la concejal del PP ha incidido en que “se debe realizar un estudio técnico con una consultora especializada para valorar el mejor modelo a aplicar salvaguardando las ayudas y subvenciones vinculadas a la movilidad sostenible y a la mejora de la calidad del aire”.

En este sentido, Tatiana Gaudes ha incidido en que “ya desde la anterior Ccrporación la actual alcaldesa, Natalia Chueca, defendía que la normativa intransigente del Gobierno de Pedro Sánchez debía adaptarse a la configuración, características y necesidades reales de cada ciudad, y no establecer un criterio general que perjudicara a capitales como Zaragoza”.

Modificación de la ordenanza

Gaudes ha puntualizado que se trata de una modificación de la actual ordenanza en cuanto a delimitación, ubicación, e incluso los permisos de acceso son aspectos que se mantendrán, pero “ahora nos vamos a guiar por un parámetro de calidad del aire para la activación del régimen sancionador”.

Para poder implementar ese parámetro de calidad del aire se necesita conocer el histórico de la ciudad en este ámbito y a partir de ahí ir trabajando conforme a los objetivos que la Unión Europea marca para el año 2030.

Ha estimado que en el plazo de un mes estarían los resultados de la consultora y a partir de ahí se marcarán el siguiente ritmo de trabajo. “Nos emplazamos –ha indicado– en un mes cuando conozcamos los datos, los contaminantes más adecuados para marcar esos datos y también conocer la realidad de la calidad del aire en Zaragoza y las medias que arroja a lo largo del año”.

Una vez que se tengan el informe de la consultora –cuyo coste del contrato no es necesario que salga a licitación– se tendrá que proceder a la modificación de la ordenanza de ZBE que necesita una media de tres meses de tramitación.

En declaraciones a los medios de comunicación, Tatiana Gaudes ha asegurado que se ciñe a los requisitos del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico para acceder a las ayudas al transporte que son unos 23 millones entre 2025 y 2026. “Tenemos un informe de la Asesoría Jurídica que nos dice que está permitido dentro de la ley”, ha recalcado para añadir que otras ciudades están avanzando en este tipo de ordenanzas e incluso hay ordenanzas ya aprobadas.

“La realidad es que cada ciudad es distinta y cada ordenanza de Zona de Bajas Emisiones, las ciudades lo que intentamos hacer es adaptarla para causar los menos problemas posibles a la ciudad. Por lo tanto, esto ya se está haciendo en otras ciudades de España” ha reiterado Gaudes para poner de ejemplo a Sevilla.

Discriminación

Por su parte, portavoz del grupo municipal de Vox, Eva Torres, ha añadido que la intención que siempre ha defendido su formación política en este asunto ha sido “siempre la de evitar que se discrimine a ningún zaragozano por entrar a su ciudad, a la ZBE, con su vehículo”. “No queremos vulnerar los derechos de aquellas personas que no tienen los recursos necesarios para acceder al centro de su ciudad. Son entre 40.000 y 50.000 vehículos los que se iban a ver afectados y nos parece absolutamente discriminatorio”, ha aseverado Eva Torres.

En este sentido, desde el PP han dicho “compartir con VOX la convicción” de que la calidad del aire de Zaragoza no es comparable a la de otras ciudades de mayor tamaño o con una orografía más compleja, por lo que “sería razonable que nuestra Zona de Bajas Emisiones tuviera unas características diferenciadas”.

Dado que la norma vigente obliga a delimitar ese espacio en las ciudades, también se han mostrado de acuerdo en que el control y las sanciones “no deberían ser algo permanente, sino sólo aplicable en los momentos en los que se constate que hay una alta contaminación”.