Los 57 vecinos del edificio de Caspe en riesgo de colapso abandonan voluntariamente sus casas
Las 57 personas —23 de ellas menores— que vivían en el edificio de la localidad zaragozana de Caspe bajo riesgo de colapso, en el número 18 del paseo Nuevo, han decidido abandonar voluntariamente sus casas y el Ayuntamiento, en coordinación con los servicios sociales, busca dos alternativas de alojamiento.
Una de las posibilidades es el Convento de Santo Domingo y la otra, el refugio espiritual de las Hermanas de la Congregación de Santa Ana, ha indicado en declaraciones a los medios de comunicación la alcaldesa caspolina, Ana María Jarque. En concreto, 29 irán al convento de Santo Domingo y 19 a la Hospedería de Santa Ana, mientras que otros nueve han optado por buscar opciones alternativas por su cuenta.
“Han recopilado toda la documentación los servicios sociales y los técnicos y, de forma coordinada, se está llevando a cabo el desalojo voluntariamente”, ha expuesto Jarque, quien ha señalado que han habilitado también bonos de comida y espacios seguros para facilitar la conciliación de las familias desalojadas, con el objetivo de que los menores continúen con sus hábitos de vida cotidianos y sus padres puedan seguir acudiendo al trabajo.
De cara a los próximos días, ha instado a esperar al informe técnico del edificio para ver lo que sucede y que el Ayuntamiento actúe en consecuencia.
La alcaldesa ha reiterado que el Consistorio caspolino ha seguido todos los trámites pertinentes, desde que se detectaron las grietas y los cimientos en movimiento. A continuación, se solicitó un informe técnico al Colegio Oficial de Arquitectos “de forma muy urgente”, que ya está en marcha.
La consejera de Bienestar Social y Familia en funciones del Gobierno de Aragón, Carmen Susín, se ha desplazado este viernes hasta la localidad para acompañar al Ayuntamiento y a la Comarca del Bajo Aragón-Caspe en esta situación “compleja” porque “no son momentos fáciles” y “superan” a los pequeños municipios.
“Yo creo que no hay nada peor que enterarte de que tienes que abandonar tu casa”, ha expresado Susín, quien ha destacado la coordinación y que el Ejecutivo autonómico ha “echado una mano” para que las familias abandonen las viviendas, ya que en un primer momento no todas querían hacerlo.
En este punto, ha apuntado que se van a hacer cargo los servicios sociales, que reubicarán a los vecinos en nuevos espacios, mientras que a los niños se les ofrecerá la comida en sus colegios: “Hoy mismo ya han comido cada uno en los colegios en los que están escolarizados”.
Ha reconocido que la situación es “compleja” y “traumática” para las familias, pero ha resaltado que están reubicados hasta que se encuentre una solución, ya sea porque se compruebe que el propio edificio no tiene riesgo o mediante una solución habitacional definitiva.
Por su parte, el presidente de la Comarca Bajo Aragón-Caspe, Javier Nicolás, ha explicado que, en primer lugar, se ha encargado de activar el plan de emergencia a nivel autonómico y, posteriormente, tanto a Protección Civil como a los servicios sociales, que han estado “en todo momento” con las personas afectadas.
“Nuestra preocupación en primer lugar era velar por todos ellos, darles conocimientos, transmitirles tranquilidad y saber la situación real de esas familias para poder buscar una ubicación digna y en las mejores condiciones”, ha resaltado.
Nicolás ha alabado el trabajo realizado por todos los técnicos comarcales, gracias a los cuales tienen ya “una foto fija” de las familias, dónde se alojarán a partir de ahora y cómo se van a desplazar. Ha reiterado que han actuado desde el primer momento en el que han tenido conocimiento del riesgo de colapso en el edificio: “Hemos actuado porque siempre, en primer lugar, estará la seguridad de las personas”.