Las llamas acechan Uncastillo mientras el incendio de Orés roza las 7.600 hectáreas: “La extinción está siendo muy dificultosa”

Candela Canales

16 de julio de 2026 09:07 h

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El incendio forestal declarado este miércoles en el término municipal de Orés (Zaragoza) continúa fuera de control y amenaza ya el municipio de Uncastillo, donde durante la tarde se han vivido algunos de los momentos de mayor tensión de la jornada. El fuego mantiene evacuados Uncastillo, Orés, Asín, Luesia y Malpica de Arba, en la comarca de las Cinco Villas, y ha obligado además a desalojar Petilla de Aragón (Navarra) por la proximidad de las llamas. Según la última estimación del Gobierno de Aragón, el incendio ha calcinado cerca de 7.600 hectáreas y alcanza ya un perímetro de unos 60 kilómetros.

El consejero de Hacienda e Interior, Roberto Bermúdez de Castro, ha reconocido que la extinción continúa siendo “muy dificultosa” debido a las condiciones meteorológicas, marcadas por un fuerte viento de componente sur, altas temperaturas y una humedad muy baja. “Nos encontramos ante uno de los incendios forestales más graves y más complejos que ha tenido nuestra comunidad en los últimos años”, ha afirmado.

El momento de mayor tensión de la jornada se ha vivido en Uncastillo. Según ha explicado Bermúdez de Castro, el frente del incendio “ha pegado directamente en el pueblo”, aunque la rápida intervención de los Bomberos de la Diputación Provincial de Zaragoza, las brigadas de INFOAR, los Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza y, especialmente, la Unidad Militar de Emergencias (UME) permitió minimizar el impacto. El consejero ha asegurado que el casco urbano no ha sufrido daños y que, como mucho, se ha visto afectada alguna paridera situada en el entorno.

Según ha detallado el Gobierno de Aragón, la mayor parte de la superficie afectada corresponde a monte bajo y superficies agrícolas ya cosechadas. Durante toda la jornada el operativo ha concentrado sus esfuerzos en contener el avance del fuego y proteger los núcleos habitados, especialmente en la zona norte del incendio, donde el fuerte viento ha dificultado el control de las llamas.

El incendio mantiene evacuados cinco municipios aragoneses y también Petilla de Aragón, en Navarra. En total, el Gobierno estima que alrededor de un millar de personas han tenido que abandonar sus casas, aunque reconoce que la cifra real puede ser superior por la presencia de propietarios de segundas residencias y visitantes durante el verano, especialmente en localidades como Luesia. Los vecinos permanecerán desalojados hasta nuevo aviso. “Preferimos que la gente esté unos días más fuera de casa incómodamente que poner en riesgo su vida”, ha señalado Bermúdez de Castro, quien ha insistido en que no se permitirá el regreso hasta que exista una garantía absoluta de seguridad.

Por su parte, el director de Extinción del incendio, Alberto Mir, ha confirmado que no está previsto permitir la entrada de convoyes para que los vecinos puedan recoger pertenencias mientras persista el riesgo. “Consideramos que poner a los ciudadanos por los pueblos es ponerlos en riesgo y no queremos correr ese riesgo”, ha explicado.

El municipio más afectado continúa siendo Asín, donde el incendio alcanzó el casco urbano. El balance provisional se mantiene en diez viviendas afectadas, una de ellas destruida y otras con daños de distinta consideración. Además, las llamas han alcanzado varias explotaciones ganaderas de porcino y caprino. Bermúdez de Castro ha anunciado ayudas para los damnificados y ha lamentado que “hay muchos evacuados y algunos han perdido todo”.

El operativo desplegado continúa siendo el mayor movilizado este verano en Aragón. Durante la jornada han trabajado 22 medios aéreos, más de 300 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, además de brigadas de INFOAR, Bomberos de la Diputación Provincial y del Ayuntamiento de Zaragoza, Guardia Civil, Cruz Roja, personal sanitario y más de un centenar de agricultores que han colaborado abriendo líneas de defensa con sus tractores.

El incendio mantiene cortadas seis carreteras: la A-1204, la CV-813, la A-1202, la CV-841, la CV-628 y otra vía de la zona afectada por el operativo. También se han registrado incidencias en el suministro eléctrico, aunque todos los municipios afectados cuentan ya con suministro gracias a la red o a grupos electrógenos instalados por Endesa.

Pese a la gravedad de la situación, el Gobierno de Aragón confía en que las próximas horas puedan abrir una “ventana de oportunidad” para el operativo. La previsión es que el viento amaine y role a componente norte o noreste, acompañado de un aumento de la humedad, unas condiciones que podrían favorecer las labores de extinción antes de la nueva subida de temperaturas prevista para el fin de semana.