La rehabilitación de la Harinera de Casetas, en Zaragoza, avanza hacia su final en 2027 tras estabilizar los muros

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha visitado este lunes la antigua Harinera de Casetas para comprobar de primera mano la evolución de los trabajos de rehabilitación integral y ampliación de este emblemático espacio. Tras una primera etapa de gran complejidad técnica, centrada en decisiones estructurales y en la estabilización de los muros, las obras han comenzado a “despegar” y avanzan a buen ritmo con el horizonte puesto en acabar los trabajos los primeros meses de 2027.

Durante el recorrido, la alcaldesa ha destacado el profundo impacto que tendrá esta actuación para el barrio rural de Casetas y para el conjunto de Zaragoza. “Con este proyecto devolvemos la vida a un edificio histórico que llevaba años en desuso, cuidando de nuestro patrimonio y transformándolo en un gran foco de dinamismo cultural, juvenil y social”, ha afirmado Natalia Chueca.

Asimismo, ha subrayado que esta inversión responde firmemente a “la política de este Gobierno municipal de dotar de equipamientos públicos modernos, sostenibles y de máxima calidad a todos los distritos y barrios rurales de Zaragoza, garantizando la igualdad de oportunidades y de servicios vivan donde vivan nuestros vecinos”.

Las obras afrontan ya un momento de aceleración tras superar las tareas iniciales más delicadas. Al tratarse de una estructura antigua, los primeros meses requirieron un esfuerzo minucioso para asegurar la estabilidad del inmueble.

Hasta el momento, se ha procedido a la demolición del antiguo silo anexo –tras recibir la correspondiente validación de Patrimonio–, lo que ha permitido ejecutar “con éxito” el sótano que conectará el inmueble original con el edificio de nueva planta.

En el edificio principal de la Harinera de Caseras, los operarios avanzan en el desmontaje de los antiguos forjados y ya han restaurado por completo las cerchas metálicas de la cubierta tras retirar las viejas tejas para su adecuación estructural. Entre los hitos alcanzados destaca la recuperación de la bóveda del sótano original y la finalización de la solera que albergará el futuro pequeño auditorio, un elemento clave del nuevo complejo.

Proyecto de referencia

La Fase 1 de la rehabilitación y ampliación de la Harinera de Casetas se ha adjudicado a la empresa Iberco Construcciones por un importe de 2,9 millones de euros. Para esta primera fase, el Ayuntamiento de Zaragoza logra captar 1,5 millones de euros de financiación europea a través de la Línea 2 del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos de titularidad local –Pirep Local– del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).

La propuesta zaragozana ha obtenido una buena valoración técnica y se ha situado en el puesto número 18 de entre las 181 seleccionadas en toda España y las más de 1.000 propuestas registradas. “Abordamos una rehabilitación integral que respeta los tres niveles originales de la Harinera de Casetas y mantiene su esencia industrial, pero adaptándola por completo a los requerimientos de accesibilidad, funcionalidad y habitabilidad que exige el siglo XXI”, ha explicado la alcaldesa, detallando que todos los forjados intermedios han sido objeto de un minucioso cálculo estructural.

La actuación afectará en total a 1.208,05 metros cuadrados de superficie, de los que el Edificio Harinera ocupa 585,84 metros cuadrados útiles; el sótano de 61,71 metros cuadrados se transformará en sala de exposiciones; la planta baja, con 88 metros cuadrados, albergará el museo, el hall y los accesos principales; un altillo de 64,26 metros cuadrados ampliará la zona expositiva. Asimismo, la primera planta, de 168,75 metros cuadrados, acogerá la biblioteca y su vestíbulo; y la segunda planta de hasta 196,05 metros cuadrados, se reservará como un gran espacio polivalente de reminiscencia diáfana e industrial.

Por otro lado, en la zona de ampliación de nueva planta se contempla un hall vestíbulo anexo de 14,24 metros cuadrados en planta baja que dará acceso a un gran sótano ubicado bajo el terreno de 395,36 metros cuadrados, donde se construirá el nuevo auditorio dotado con todas las funciones técnicas necesarias.

Además de su uso sociocultural, Natalia Chueca ha remarcado que el proyecto destaca por su firme compromiso con la sostenibilidad arquitectónica global e integral. El complejo combinará medidas pasivas y activas para reducir drásticamente los consumos y producir energía limpia. Este compromiso medioambiental se diseñará, además, de forma que sea plenamente visible para los usuarios, funcionando de manera abierta y cercana como un ejercicio pedagógico para toda la ciudadanía sobre la importancia de la eficiencia energética.