La Columna Feminista de Teruel ha denunciado problemas en la atención del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) en la ciudad, tras la visita de una de sus integrantes a la sede para conocer de primera mano los recursos que ofrece el servicio. Según relatan, se detectaron largas esperas, ausencia de personal y falta de privacidad en las consultas, lo que podría afectar especialmente a mujeres en situación de vulnerabilidad. El Instituto Aragonés de la Mujer ha defendido el funcionamiento de su delegación en Teruel.
María Benítez, integrante del colectivo, explica que la visita responde a la necesidad de entender cómo funciona el servicio para acompañar mejor a mujeres que acuden en busca de apoyo. “Habíamos recibido diversos testimonios y queríamos conocer de primera mano cómo se presta la atención”, señala. “Una compañera pidió cita y acudió con su bebé, pero tuvo que esperar más de 40 minutos hasta que llegó la persona que debía atenderla”, añade. Benítez aclara que la crítica “no es a las profesionales, sino a cómo está estructurado el servicio y cómo podría mejorarse a nivel de sistema”.
Entre los problemas detectados, la activista apunta al diseño de las instalaciones: la sala de Psicología está separada por cristales y se escuchan las conversaciones desde el exterior, lo que “compromete el anonimato y la confidencialidad”. Además, denuncia que durante la visita las dependencias permanecieron vacías, mientras sonaban llamadas telefónicas sin que nadie las atendiera. “Si esto le ocurre a una mujer que está viviendo una situación de violencia, puede agravar su estado emocional y generar sensación de desesperanza”, explica Benítez.
Desde la Columna Feminista insisten en que su asamblea funciona como un espacio seguro y confidencial, y recuerdan que muchas mujeres acuden a ellos buscando acompañamiento y orientación. “Ninguna mujer debería sentirse sola o desatendida cuando acude a pedir ayuda”, subrayan. Por ello, reclaman una revisión de los protocolos, la garantía de personal durante todo el horario de apertura y condiciones reales de confidencialidad, accesibilidad y acompañamiento.
El Instituto Aragonés de la Mujer ha defendido el funcionamiento de su delegación en Teruel, que se encuentra actualmente en una ubicación provisional hasta que finalicen las obras de adecuación de la Casa Blanca. Señalan que el servicio cuenta con tres profesionales y se ha reforzado recientemente con un auxiliar administrativo, además de que en Aragón la plantilla del IAM ha pasado de 25 a 35 personas en el último año. En Teruel, además de atención psicológica, hay una educadora social, asesoría laboral y jurídica, personal de la casa de acogida (operativa 24 horas) y personal de guardia para asuntos sociales. El Ejecutivo autonómico recuerda la existencia del teléfono gratuito 900 504 405, operativo 24 horas, 365 días al año, para apoyo psicológico, asesoramiento legal o derivación a la policía, con total confidencialidad.
Asimismo, desde octubre de 2024 funcionan los Centros de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual (CAIVIS) en Zaragoza, Huesca y Teruel. En el centro turolense trabajan una psicóloga, una trabajadora social y una educadora, además de ofrecer asesoría jurídica. Durante 2025, el CAIVIS de Teruel atendió a 72 personas y desarrolló una veintena de acciones formativas y de difusión que alcanzaron a cerca de mil personas.