Vuelven las quejas vecinales por el Parque Bruil de Zaragoza: exigen al Consistorio una “atención digna” a los sinhogar

El Colectivo Vecinal Bruil-Aloy Sala-Tenerías denuncia la situación que vuelve a reproducirse en el entorno del Parque Bruil de Zaragoza. Esto se produce apenas unos meses después de la actuación municipal que obligó a clausurar temporalmente el espacio verde para su limpieza, desinfección y restauración.

Durante meses, parte del parque fue ocupada por personas sin hogar, lo que generó graves problemas de salubridad. “Determinadas zonas del parque fueron utilizadas como letrina, acumulándose excrementos y orines, lo que obligó finalmente al Ayuntamiento a cerrar el recinto el pasado 3 de diciembre para proceder a una limpieza profunda y a la desinfección de las áreas afectadas”, explica la asociación.

Las actuaciones previstas incluyen la reposición del césped en las zonas de pradera, la eliminación de roedores, la replantación de especies arbóreas, arbustivas y florales, y la mejora de distintos espacios del parque. Continúa pendiente la renovación del equipamiento infantil y la instalación de aparatos de mantenimiento para personas mayores y deportistas.

Sin embargo, desde el colectivo vecinal advierten de que esta restauración corre el riesgo de verse comprometida. Las personas que anteriormente ocupaban el parque “continúan merodeando por el entorno del barrio” y se están instalando en distintos puntos próximos, como la plaza triangular, el lateral del edificio Trovador o la entrada del Albergue Municipal.

Según denuncian los vecinos, “se está reproduciendo el mismo patrón de comportamiento insalubre, con personas que realizan sus necesidades fisiológicas en la vía pública, además de producirse conductas incívicas que generan inseguridad entre los residentes y usuarios del parque. También se han detectado situaciones de riesgo, como el encendido de hogueras”. Cabe recordar que el pasado mes de agosto se produjeron dos incendios en el entorno del barrio: uno en la calle de Taboada y otro en la pasarela situada sobre la desembocadura del río Huerva.

El funcionamiento del Albergue Municipal

El colectivo vecinal considera necesario abordar el problema desde una perspectiva más amplia, señalando también algunos aspectos relacionados con el funcionamiento del Albergue Municipal (Centro de Acogida e Inserción para Personas sin Hogar). “Solicitamos al Ayuntamiento una intervención coordinada entre servicios sociales, seguridad y salud pública que permita garantizar tanto la atención digna a las personas sin hogar como la convivencia y el uso adecuado de los espacios públicos por parte de todos los ciudadanos”, explica.

Por un lado, el Colectivo señala que la rigidez de los horarios del albergue —cerrado entre las 20:00 y las 08:00— deja fuera a personas que no pueden permitirse una alternativa habitacional, lo que contribuye a que permanezcan en la vía pública en distintas zonas del barrio. Asimismo, la ampliación del servicio de comida gratuita hasta 200 plazas, sin estar vinculada a programas de inserción social, es percibida por el Colectivo como un factor que podría estar generando un efecto llamada.

Por otra parte, recuerdan que existen casos de personas que requieren atención médica especializada y seguimiento sanitario —por ejemplo en situaciones de trastornos mentales graves— y que, en ausencia de dichos recursos, pueden producirse conflictos que afectan a la convivencia.

Como respuesta a estas quejas vecinales, desde el Ayuntamiento de Zaragoza han señalado que están “trabajando en dar soluciones a las problemáticas de la zona”, con más presencia de la Policía Local, la limpieza y con la propia renovación del parque. Esta semana hay prevista precisamente, según el equipo de gobierno del PP, una reunión de seguimiento y valoración entre las consejerías implicadas en el Albergue municipal (Presidencia, Urbanismo, Medio Ambiente y Servicios Sociales).

En este punto, el Consistorio ha vuelto a echar la vista al Gobierno central, como en anteriores ocasiones. “El hecho de que haya personas en la calle durmiendo responde a que el Albergue municipal está completo, pese a que se abrieron más de 100 nuevas plazas con la ampliación de estas instalaciones, de las cuales 57 son subsaharianos que están bajo protección internacional pero que no están siendo atendidos por el Gobierno de España y 41 de ellas son magrebíes procedentes de Francia, Alemania e Italia ante el efecto llamada que está provocando el anuncio del Gobierno de España sobre la regularización de inmigrantes”, argumentan los populares.