36 edificios inspeccionados en un barrio del Casco de Zaragoza requieren una intervención urgente

Un total de 36 edificios en un barrio del centro del Casco Histórico de Zaragoza requieren una intervención urgente, y casi la mitad de los inmuebles inspeccionados no ha pasado la inspección obligatoria, según los resultados del Plan Especial de Inspección de Edificios de la zona Zamoray-Pignatelli, impulsado por el Ayuntamiento.

Este plan ha concluido tras 259 revisiones, de las que 19 han sido solares y 240 inmuebles, de los que el 52,52% tenía la Inspección Técnica de Edificios (ITE) en regla.

Así lo ha dado a conocer el consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, quien ha detallado que de los 240 edificios se han completado 235 inspecciones y otras cuatro están sin terminar. Del total, 60 inmuebles están en perfecto estado; 7 requieren una intervención media al detectar un riesgo que exige actuación rápida; y el resto, 168, presentan problemas a subsanar.

De estos 168, 101 presentan defectos leves con prioridad baja; 31 tienen una prioridad media al tratarse de problemas que precisan atención programada; y los otros 36 presentan patologías significativas que necesitan una solución urgente.

Serrano ha subrayado que “cuidar de la propiedad y del buen estado edificatorio es siempre, además desde el punto de vista de la seguridad, también desde el punto de vista económico una buena inversión”.

Las patologías más comunes detectadas en las revisiones son las humedades, presentes en el 49,03% de los inmuebles; los problemas en la red de saneamiento, en el 35,91%; y los daños en cubiertas, en el 35,52%. La presencia de xilófagos alcanza el 5,02% de los edificios visitados.

El espacio donde se detectan estas patologías en su mayoría son las fachadas, en el 45,65% de los edificios, que además podrían afectar a la vía pública, y también los balcones, en el 28,57%. Otras patologías no tienen una relación directa con la seguridad, pero afectan a cuestiones de normativa y salud, como la presencia de fibrocemento en algunas estructuras, en el 3,05% de los casos.

Serrano ha querido diferenciar entre las órdenes de ejecución, por las que el Ayuntamiento insta a los propietarios a actuar, y las ejecuciones subsidiarias.

Sobre las órdenes de ejecución, desde 2023 hasta este año se han llevado a cabo 1.771, de las que 523 corresponden a 2023; 520 a 2024; 627 a 2025; y 101 en estos primeros meses de 2026.

En cuanto a las ejecuciones subsidiarias, en las que el Ayuntamiento actúa ante situaciones de emergencia por el riesgo que entrañan para personas, bienes o inmuebles —y después se pasa la factura al propietario—, en algunos casos no se puede cobrar al tratarse de propietarios insolventes o sociedades desaparecidas.

Durante este mandato ha habido 21 procedimientos de emergencia en edificios, solares o vía pública, y el Ayuntamiento ha podido recuperar 2,57 millones de euros, el 39% de lo invertido.

Entre los casos de intervención por incendios, abandono o problemas de salubridad ha citado el de Pignatelli 43 y Compromiso de Caspe 83; por problemas de estructura o riesgo de derrumbe, en Mariano Gracia 15 y Libertad 14; y ante peligro de ruina inminente, en Pignatelli 76 y Mayor 72.

Estas inspecciones comenzaron hace diez meses, con un equipo de cuatro arquitectos técnicos y dos arquitectos, junto a personal jurídico y administrativo del Servicio de Inspección Urbanística del Ayuntamiento, además de la colaboración de la Policía Local. El distrito se ha dividido en 14 tramos para realizar las revisiones.

Serrano ha reiterado que, por ley, los propietarios son responsables del mantenimiento y la conservación de sus inmuebles, así como de la ITE, que deben realizar cada 50 años y después cada 10. Ha avanzado que es partidario de acortar estos plazos, aunque ha reconocido que depende de la normativa vigente.

El Ayuntamiento justifica la intervención en esta zona por la antigüedad de los edificios, las condiciones socioeconómicas del entorno y las peticiones y preocupación de colectivos vecinales y grupos políticos.

En este sentido, ha señalado que el criterio municipal es “ayudar a quienes no tienen recursos e inspeccionar a quienes sí los tienen”.

“No vamos a dejar tirados a los vecinos de Pignatelli, lo venimos demostrando desde 2019 y vamos a seguir trabajando”, ha afirmado Serrano.