La familia de un activista asturiano proderechos humanos en México solicita el respaldo de la protección internacional

Pilar Campo

Oviedo/ Uviéu —

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El ovetense Sergio Oceransky es un activista medioambiental que lucha por la justicia climática y defiende los derechos indígenas. Vive en México y recientemente fue detenido en el estado mexicano de Jalisco acusado inicialmente de un delito de extorsión que, en pleno proceso judicial, se sustituyó por un delito de amenazas. Aunque fue puesto en libertad, se le han impuesto medidas cautelares con la obligación de comparecer diariamente en un juzgado.

El propio Sergio desde México y su familia, desde la capital asturiana donde reside, luchan por garantizar su seguridad y limpiar su nombre de cualquier imputación y ante la perspectiva de que se llegue a reactivar un proceso que se paralizó en Yucatán en 2022.

Una detención “arbitraria”

Su hermana Katia ha denunciado su caso en declaraciones a elDiario.es Asturias. Explica que Sergio, que cuenta con una orden de protección federal en México como defensor, fue víctima de una detención que se produjo “arbitrariamente” el pasado 9 de abril en Jalisco (México) y, tras su arresto e incomunicación en dependencias policiales “ignorando su orden de protección”, tuvo una comparecencia ante el juez.

En ese momento, a su hermano le comunicaron la reactivación de un proceso iniciado contra él en Yucatán hace seis años, que estaba paralizado debido a que “los supuestos cargos también carecen de fundamento y cuya reactivación en este momento no es casual”, señala.

Represalias

Sus familiares se muestran muy preocupados porque aseguran que esta situación obedece a las represalias que sufre Sergio por su apoyo a iniciativas comunitarias que han tenido como consecuencia la detención de expropiaciones de tierras y proyectos inmobiliarios, energéticos y avícolas industriales a gran escala, incluido un megaproyecto que actualmente amenaza mil hectáreas de hábitat frágil y zonas de pesca indígenas en Yucatán.

El pasado viernes, en la sede del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD) de Guadalajara, en Jalisco, se celebró una rueda de prensa, a la que acudió el activista asturiano, donde se denunciaron los hechos. El encuentro se pudo seguir en streaming a través de redes sociales como Facebook, como se puede apreciar en la siguiente imagen.

Sergio Oceransky lleva décadas trabajando para apoyar a las comunidades en distintos puntos del mundo. En el año 2009 obtuvo una beca de la Fundación Ashoka para continuar su activismo como defensor del medio ambiente y los derechos humanos de las comunidades indígenas.

En 2011, el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional se concedió a Bill Drayton, que fundó en 1981 la organización Ashoka. El acta del jurado reflejaba que su papel fue fundamental en el desarrollo del emprendedor social “como motor para la transformación social y económica de los países”.

Apoyo a las comunidades mayas

En los últimos años, Sergio Oceransky ha centrado su apoyo en las comunidades mayas en su lucha contra la explotación.

“A medida que sus objetivos han ido incluyendo una serie de megaproyectos corporativos, se ha convertido en blanco de una creciente ola de acoso, amenazas, campañas de desprestigio e incluso intentos de criminalizar su labor, lo que culminó en su detención”, manifiesta su entorno más cercano.