eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Antonio Díaz Espejo

Científico Titular del CSIC en el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología y forma parte del grupo Riego y Ecolfisiología de Cultivos. Dentro de este grupo lidera la línea de investigación que estudia los mecanismos fisiológicos de respuesta al estrés hídrico. Su principal interés se centra en la aplicación de este conocimiento a la estrategia de riego deficitario en árboles frutales y en la interpretación fisiológica de sensores instalados en la propia planta que informen sobre el grado de estrés de la misma. Esto lo combina con el desarrollo de modelos matemáticos con base fisiológica que permiten integrar las respuestas más importantes de la planta al estrés hídrico. Tiene más de 50 publicaciones en revista internacionales SCI, y ha sido Investigador Principal en varios proyectos del Plan Nacional y en convenios con empresas en los que se pretenden transferir estos conocimientos al sector productivo agroalimentario.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 0

¿Y si las plantas hablaran?

¿Quién de nosotros no ha comprado una planta fantástica en un vivero o en una gran superficie comercial, de verde intenso, rebosante de flores y vida, y ha sido testigo de cómo en unas semanas o meses todo ese vigor y alegría se ha ido transformando en marchitez y tristeza? Y a veces, cuando estamos frente a ella, en ese momento en el que asumes que no se podrá recuperar, que ya no puede continuar haciendo su función en la casa y que tienes que tirarla, estableces un diálogo telepático con ella: "Si me hubieras dicho que te faltaba agua…; o fertilizante…; o un poquito más de luz, yo te los hubiera dado. ¡Pero es que sois tan introvertidas! Si pudierais hablar, todo sería más fácil".

Algo similar les ocurre a muchos agricultores en el mundo. La agricultura intensiva, aquélla que exige de un aporte de nutrientes y agua muy elevados, es la que genera, a pesar de su menor superficie mundial en términos relativos, más de la mitad de los alimentos de origen vegetal. Y, aunque nos parezca mentira, aún no está claro cómo hacer un uso óptimo del agua del riego. Por si esto fuera poco, se espera un considerable incremento de la demanda de alimento con el aumento de la población mundial en más de un 30% para el año 2050, a lo que se suman los efectos negativos de la sequía sobre la producción como consecuencia del cambio climático. Todo esto va a hacer del agua un recurso muy escaso y cada vez más valioso.

Seguir leyendo »