eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Enriqueta Vila Vilar

Licenciada en Filosofía y Letras y Doctora en Historia de América por la Universidad de Sevilla es Profesora de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas recientemente jubilada. Sus líneas de investigación más destacadas han sido sobre distintos países americanos, historia de la esclavitad africana y del mundo Atlántico, sobre todo aspectos sociales de grandes comerciantes con América.

Tiene publicadas un total de más de 30 libros y cerca de uno centenar de artículos en revistas especializadas nacionales y extranjeras y libros colectivos editados en España, Italia, USA, y Alemania, así como reseñas críticas en revistas especializadas y artículos en prensa diaria.. Fue Directora de la Escuela de Estudios Hispano Americanos, Directora de su Biblioteca y Directora de las revistas Historiografía y Bibliografía Americanistas y Anuario de Estudios Americanos, a cuyo Consejo Asesor pertenece actualmente, así como al Consejo asesor de Publicaciones del Ayuntamiento.

Está en posesión de las Medallas de Oro de Andalucía, Provincia de Sevilla y Ciudad de Sevilla y la primera mujer que ingresó como numeraria en la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, hasta hace un mes ha sido Directora. Es miembro de número de la Real Academia de la Historia y correspondientes de todas las de Hispanoamérica. Recibió el XII Premio de periodismo Joaquín Romero Murube, que cada año convoca ABC de Sevilla.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 0

Los descubrimientos geográficos y el efecto mariposa

Ni el efecto mariposa es algo nuevo, aunque la expresión ha hecho furor, ni el mundo globalizado es algo reciente producido por la facilidad de las comunicaciones y las nuevas técnicas. La primera globalización se produce poco después del viaje Magallanes-Elcano que lograron circunvalar la tierra y los españoles, seguidos por holandeses, ingleses y franceses se empeñan el buscar el paso que debería unir el Océano Atlántico con el Pacifico descubierto años atrás por Vasco Núñez de Balboa y que la Corona española logró preservar durante dos siglos como propiedad exclusiva hasta el punto que se le conocía como "el lago español". Ese paso nunca se encontró porque no existía. Pero la idea machaconamente mantenida por los europeos produjo un efecto mariposa que fue el más activo motor de los grandes descubrimientos geográficos de los siglos XVI, XVII y XVIII.

La historia de los descubrimientos geográficos es, desde la más remota antigüedad, un complejo proceso en el que aparecen siempre concatenados una serie de factores de índole muy diversa cada uno de los cuales cumple su misión compulsiva de manera que todos, en mayor o menor grado, van a conseguir un fin. Fin que no siempre tiene que ser previsto y que a su vez desencadena otros intereses que actúan como estímulo de acciones sucesivas en las que intervienen, por lo general, intereses de todo tipo: políticos, geográficos, estratégicos, religiosos, diplomáticos etc., los cuales irremediablemente llevaron siempre emparejados cambios sociales. Uno de los mejores ejemplos que podemos elegir para comprender este planteamiento es la enorme transformación sufrida en la costa noroeste de América en el siglo XVIII y que fue el último escenario de la larga sucesión de descubrimientos emprendidos por el hombre europeo en la Edad Moderna.

Seguir leyendo »