eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Iker Armentia

Iker Armentia es periodista. Desde 1998 contando historias en la Cadena Ser. Especializado en mirar bajo las alfombras, destapó el escándalo de las "preferentes vascas" y ha investigado sobre el fracking. Ha colaborado con El País y realizado reportajes en Bolivia, Argentina y el Sahara, entre otros lugares del mundo. En la actualidad trabaja en los servicios informativos de la Cadena Ser en Euskadi. Es adicto a Twitter y tiene un blog: nosinmimochila.com.

Diez razones por las que los empresarios tienen mala fama

Los impuestos a los más ricos y a las empresas podrían incrementarse. Aunque todavía es pronto para conocer cuáles son exactamente las medidas que se adoptarán, el Gobierno de Pedro Sánchez ha lanzado algunos mensajes sobre el aumento de los impuestos a las rentas más altas, una nueva tasa para los bancos y la necesidad de garantizar un tipo mínimo efectivo más alto que el actual en el impuesto de sociedades.

Los empresarios y sus portavoces en los medios se han revuelto contra estas intenciones y llevamos tiempo asistiendo al debate sobre la efectividad de estas medidas. Pero más allá de ese debate, subyace otro que ha resurgido con fuerza: los empresarios se siente castigados por la sociedad, consideran injusto que no se valore adecuadamente su papel de generadores de riqueza y empleo, se quejan del escaso prestigio que tienen en España y de lo sencillo que resulta convertirlos en el saco de todos los golpes.

Seguir leyendo »

La epidemia de la 'titulitis'

Pertenezco a una generación a la que nos lobotomizaron el cerebro con la idea de que el estudiante válido era el que iba a la universidad. Como otros muchos adolescentes, me lo creí. La experiencia que da la vida ha demostrado que es falso.

Esta clasificación prelaboral a la que éramos sometidos -y que asumíamos con naturalidad- no era una cuestión de capacidades. En el fondo existía un fuerte poso de clasismo. Si nuestros padres querían que fuéramos a la universidad porque ellos no habían podido hacerlo, nosotros les devolvimos el esfuerzo convirtiéndonos en unos caprichosos elitistas que miraban por encima del hombro a quienes no habían entrado en una facultad.

Seguir leyendo »

¿Es el rey Juan Carlos un delincuente?

Después de habernos pimplado las copas de vino de la cata con la que culmina la visita a las bodegas Cvne en Haro (La Rioja), procedimos a echar un vistazo a los hitos enmarcados que colgaban de las paredes. Entre ellos, destaca una carta firmada a mano por el rey Juan Carlos -en 2004, cuando no era emérito- en la que con mucha cortesía viene a pedir a la bodega que invite a una ronda (o eso es lo que parece, un ‘simpa’ al estilo regio, aunque puede que el vino fuera costeado por los Presupuestos Generales del Estado, nunca se sabe).

En la misiva -que las bodegas Cvne exponen con orgullo- Juan Carlos de Borbón se dirige al vicepresidente de la empresa, Víctor Urrutia, en los siguientes términos: “Abusando de vuestra amabilidad y siempre que ello fuera posible le agradecería dijese al Presidente que además de lo que pedí en diciembre de 2002 sobre el embotellado en mágnum, si se podrían embotellar algunas doble mágnum, ya que ello me daría oportunidad de poder obsequiar a familiares y amigos y, de esta manera, hacerles partícipes de tan buen Rioja”.

Seguir leyendo »

Los lazos amarillos y el falso debate sobre la neutralidad en el espacio público

“Seguiremos defendiendo la neutralidad del espacio público en Catalunya”, tuiteaba esta semana Albert Rivera junto a un vídeo en el que aparece arrancando lazos amarillos en la calle. El mantra ha sido repetido en las últimas semanas por políticos de distintos partidos: el espacio público es neutral y no puede ser ocupado por símbolos o acciones que alteren esa supuesta imparcialidad. “Las calles, las plazas, las playas y las instituciones son de todos”, insistía Rivera. Pero no es verdad: ni el espacio público es neutral ni las calles son de todos.

Por propia definición, el espacio público no puede ser neutral: en él tienen lugar interacciones sociales de todo tipo, actividades económicas privadas y es en el espacio público donde se reproducen las relaciones de poder y las tensiones sociales. Esa idea de que existe una especie de paraíso equitativo de libertad, igualdad y concordia que se ha visto alterado por los lazos amarillos no se sostiene.

Seguir leyendo »

Franco, Franco, que tiene el culo blanco

En casa, mi padre se emocionaba cuando escuchaba La Marsellesa y se descojonaba recordando la muerte de Franco. Especialmente graciosa le parecía la expresión "el equipo médico habitual" a la que hacían referencia los medios franquistas para informar de la evolución del enfermo. Con "el equipo médico habitual" había mucho cachondeo en aquellos días que Franco la estaba espichando.

Pero las risotadas de verdad llegaban cuando mi padre rememoraba la historia que había circulado en su día -no sé si es cierta o no- de que a Franco le pilló uno de sus penúltimos achuchones en el Pardo y lo tuvieron que trasladar a trompicones en una alfombra a un quirófano que habían improvisado en su residencia, y además se les fundieron las luces y llamaron al electricista del pueblo y casi se les muere Franco allí mismo. Una agonía muy dicharachera para el caudillo de España por la gracia de Dios, que decían las monedas de la época.

Seguir leyendo »

Anasagasti, el fútbol megalodón y otras cosas del montón

Arranca la Liga sin Cristiano Ronaldo, con el VAR y el nacimiento del Tomás Roncero del fútbol vasco: Iñaki Anasagasti. Sí, el exsenador del PNV, político jubilado y reconvertido ahora en tertuliano polemista, ha sido el protagonista de la trifulca insustancial -o quizás no tanto- de la semana en El Oasis Vasco.

Todo empezó con un  post de Anasagasti en su blog en el que, dolido porque Mikel Oyarzabal no había querido fichar por el Athletic de Bilbao, tildaba de mercenario al jugador de la Real Sociedad: “Si un día le llama el Real Madrizzz y los ñoñostiarras dejarán caer su baba madridista. Un mercenario menos”. Con su habitual uso heterodoxo de la gramática española, este expolítico abertzale con escasa motivación para conjugar el nor-nori-nork criticaba la decisión de Oyarzabal y censuraba una posible carrera madridista del jugador de la Real, cuando precisamente la carrera política de Anasagasti se ha nutrido de la existencia de una ciudad llamada Madrid y de los siempre agradecidos Presupuestos Generales del Estado.

Seguir leyendo »

La carrera de Casado y Rivera por ser nuestros Salvinis

Si algo tienen en común algunos telediarios de las cadenas privadas y los aspirantes a liderar la derecha en España es que son máquinas perfectamente engrasadas para fomentar el miedo entre la gente. El miedo es rentable. Muy rentable. A los telediarios amarillos el miedo les da audiencia y a Casado y Rivera, votos.

Esta carrera la empezó Casado avisando de que Pedro Sánchez estaba abriendo las puertas a África entera y parte de Oceanía y la Antártida. Rivera no tardó en marchar a Ceuta para abrazar guardias civiles. Casado redobló la apuesta sacando del cajón a una ETA que ya no existe. Y en las últimas horas, Ciudadanos ha lanzado su órdago lepenista señalando a los manteros y llamando al orden y la seguridad en las calles como en los tiempos de Paco el Rana. Todo comenzó a finales de julio y no hemos llegado todavía a la virgen de agosto: a este ritmo, antes de que acabe el año se proclama la monarquía (república no puede ser en España) de Gilead.

Seguir leyendo »

La manía de decirte por qué (y por qué no) tienes que tener hijos

Durante años se fue acumulando tensión hasta que se hizo insostenible. La guerra se desencadenó con la ley antitabaco. La guerra entre quienes tienen hijos y quienes no los tienen. Con la expulsión del humo de los bares y restaurantes, los críos comenzaron a formar parte de la parroquia de los garitos. Sin tanto farias de media tarde y malboros de postureo, los niños fueron poco a poco invadiendo los bares en compañía de sus familias. Y con los niños llegó el ruido, las quejas, el correteo entre las mesas, las liadas en el baño y vasos que se caían al suelo. Los pobladores habituales de los bares que no tenían descendencia se sintieron atacados en el oasis de sus tascas. Los niños a la calle, insinuaban con mirada desafiante a los padres que charlaban despreocupados mientras sus hijos planeaban un ataque terrorista sobre los sandwiches de chaka.  

Los sin hijos quieren a los niños en silencio, callados y sentados. Muchos padres y madres también. De hecho, por eso se inventó youtube en el móvil. Para que los críos dejen de dar la tabarra y aprendan que cualquier cosa se puede esconder dentro de un huevo kinder (sigo sin entender la fascinación por los vídeos de los huevos kinder, pero será la edad, supongo). A los niños hay que ponerles límites, sí, pero entre eso y pretender que asuman un comportamiento lobotomizado hay un trecho. 

Seguir leyendo »

El juez, el médico y el catedrático

Hace unos cuantos años en un pequeño pueblo de España en fiestas pregunté por un grupo de personas que se mantenía algo alejado del jolgorio popular. Estaban de fiesta pero no en la fiesta. Levemente apartados pero no por ello marginados. Se les veía saludar y conversar con los paisanos con cierto aire de suficiencia y pinta de estar acostumbrados a ser tratados de usted y con el ‘don’ por delante. Pregunté por ellos. Eran el médico y el profesor del pueblo. No eran currelas de la construcción ni agricultores. Eran la élite del pueblo, las familias pudientes y mejor formadas, y a las que todavía se les mantenía el respeto debido.

La escena parecía sacada de otros tiempos y, aunque atemperada por el paso de la democracia, el progreso económico y la reducción de las desigualdades, la esclavitud mental de inferioridad de algunos vecinos frente a estos despotas ilustrados -más despotas que ilustrados- mantenía en el ambiente un halo de jerarquización social que, sin ser dramático como antaño, facilitaba que el dúo sacapuntas en cuestión se dirigiera al resto de sus vecinos desde la tarima que suelen utilizar algunos profesores para dirigirse a sus alumnos. Podemos llamarlo clasismo. O conciencia de clase. De la clase a la que mejor le van las cosas. 

Seguir leyendo »

La cara oculta de un Mundial de Fútbol: corrupción, derechos pisoteados y esclavitud laboral

El Mundial de Fútbol se está celebrando en un país en el que se ha advertido a los aficionados que no se den la mano en público con sus parejas si son del mismo sexo: en el mejor de los casos pueden ser denunciados por la policía; en el peor, pueden terminar apaleados en un hospital. Milicias progubernamentales han anunciado que durante la Copa del Mundo van a realizar  patrullas urbanas para evitar que aficionados gays se besen en público. Ser un aficionado al fútbol en este Mundial es un riesgo si no eres heterosexual. 

La persecución a la comunidad LGTBI en Rusia está promovida por el Estado y alentada por la extrema derecha. “La ley antigay rusa de 2013 contra la llamada “propaganda homosexual” se ha utilizado para aplastar protestas pacíficas, despedir a profesores y reprimir organizaciones benéficas que apoyan a adolescentes de este colectivo”, escribía este jueves en eldiario.es el activista Peter Tatchell.

Seguir leyendo »

  • Al margen

    Bienvenido, Míster Ébola: la película

    #5 En el artículo hay una frase que es incorrecta. Llevo toda la mañana intentando corregirla pero el sistema editorial no me lo permite. Donde digo "un hospital en Alcorcón donde la atienden sin medidas de precaución", tendría que poner "un hospital en Alcorcón donde la atienden sin todas las medidas de precaución suficientes". Esas medidas de precaución insuficientes son el traje de protección que llevaba el médico al que le quedaban las mangas cortas ("y no fue hasta las cinco de la tarde cuando se puso de la vestimenta de mayor nivel de seguridad que había en el hospital, que además no era de su talla") http://politica.elpais.com/politica/2014/10/08/actualidad/1412800362_996180.html Además el médico cuenta: "Aunque la primera muestra es positiva no tengo conocimiento de ella directa salvo por la prensa", La confirmación de positividad de la paciente (el doble positivo) vuelvo a enterarme antes por medios periodísticos que directamente con la autoridad competente". Además hoy cuenta El País que Sanidad desoyó la alerta del camillero que recogió a Teresa en su casa para llevarla en ambulancia al hospital de Alcorcón: "El camillero, asustado, llamó directamente al centro coordinador, pero le insistieron en que debía trasladar a la paciente al Hospital de Alcorcón. La llamada se cortó. Los dos sanitarios se mostraron entonces bastante nerviosos a pesar de “haber seguido todos los pasos del protocolo, pero sin EPI [equipo de protección adecuado]”. "La ambulancia recorrió Alcorcón durante 12 horas y recogió a siete pacientes después de trasladar a Romero".

  • Al margen

    La política es sólo para los políticos

    #5 Por supuesto, el sentido de mi artículo critica a las élites políticas, en concreto, a esa práctica de intentar monopolizar el ejercicio de la acción política. Probablemente, tendría que haber sido más específico. Me refería a ese caldo social -eso que se oye en la calle todo el rato- de que todos los políticos son iguales, unos chorizos... Una visión que, muchas veces, procede de una falta de compromiso político (no en el sentido partidista sino en el de interés por la cosa pública) muy preocupante en nuestra sociedad, de un nihilismo individualista que en mi opinión puede ser peligroso. A eso me refería y no al análisis crítico de las ciencias sociales sobre las elites políticas, que me parece muy interesante y oportuno.

  • Al margen

    España explicada en diez series de TV

    #2 Gracias Harry_Haller Efectivamente, son salchichas, no salsas. La frase de Los Soprano juraría que es de Tony. Este verano me he tragado la serie entera y recuerdo la escena perfectamente, pero lo voy a comprobar de nuevo. Gracias por todo.