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Silvina Pezzetta

Soy abogada y doctora en Derecho por la Universidad Nacional de Rosario, Argentina. Actualmente soy investigadora de CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas, Argentina) y dicto clases de Ética Animal en la Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires. He publicado artículos sobre derechos de los animales no humanos y participado de encuentros sobre el tema. En este momento desarrollo un proyecto de investigación sobre la reconversión del zoológico de Buenos Aires y su relación con las formas en que el derecho incorpora otros discursos, como los científicos y los técnicos. También formo parte del Instituto Latinoamericano de Estudios Críticos Animales. Formo parte de la ONG Pájaros caídos’, rescato palomas en apuros y convivo con Filipa y Simone, dos Columba livia que no pueden ser liberadas. Además, forman parte de mi familia mis dos perros, Emma y Leónidas.

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Palomas urbanas: los animales "sin papeles" de nuestras ciudades

Las palomas urbanas están presentes en casi todas las ciudades del mundo, son altamente exitosas como especie y desafían las concepciones que tenemos de las ciudades en tanto espacios exclusivos para humanos. Su asentamiento en plazas, edificios y monumentos genera rechazo y son pocas las personas que se preocupan por ellas. Se trata de miles de animales que sobreviven en condiciones muy duras en las calles, que pasan hambre y sed, que sufren enfermedades y accidentes que les provocan agonías dolorosas sin que nadie siquiera las vea.

Arrinconadas en la entrada de un edificio, las palomas enfermas, accidentadas o simplemente deshidratadas y desnutridas, los pichones que practicaban vuelo y cayeron, pueden pasar varios días agonizando para finalmente morir. Cualquiera que viera un perro o gato en esa situación sentiría, como mínimo, pena y, en el mejor de los casos, intentaría ayudarlo. De hecho, en muchas ciudades, protectoras y ciudadanes se ocupan de que perros y gatos tengan atención veterinaria, comida y refugio. Aunque, obviamente, la situación sigue siendo grave para ellos, en comparación con la que viven las palomas urbanas es casi el paraíso. ¿Por qué las palomas no generan la misma compasión? ¿Cómo pasaron de ser animales amados a ser considerados “ratas con alas” (este término lo usamos sin intención de discriminar a las ratas, que también son seres sintientes. Las ratas y ratones son considerados dañinos como las palomas y pueden ser exterminados de las maneras más crueles imaginables. El sobrenombre demuestra que las dos especies que viven entre nosotros y son más despreciadas por la sociedad son efectivamente las ratas y las palomas). ¿Qué lugar sería legítimo para ellas? Las palomas urbanas son hoy como los humanos “sin papeles”, sobrevivientes de una organización injusta que se niega a tomar en cuenta las necesidades y el dolor cuando la víctima no cumple determinados requisitos.

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