eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Susana Ruiz

Profesora de artes plásticas, ilustradora, diseñadora gráfica e interiorista. Con la política por vocación (coordinadora del Comité Ciudadano de Santander Sí Puede) y la escritura por salud mental, voy sobrellevando la vida.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 6

Gota de sangre en el borde

Era domingo. Todos los domingos son un poco parecidos. Están suspendidos en ese espacio de tiempo incierto en el cual no sabemos si algo ha terminado o si tenemos que empezar a pensar en lo que va a comenzar. Un día colgado en un impasse entre momentos, perfecto para reflexionar sobre los ritmos vitales que nos acucian y agarrar con fuerza las horas que se nos escapan entre los dedos de la memoria.

Solo que aquel no era un domingo como los demás. Me levanté con el ceño fruncido que suele acompañar a las decisiones complicadas. Tenía por delante un encargo difícil que, cada cuatro años más o menos, acude a llamar a las puertas de nuestra conciencia colectiva. Tras dos meses de campaña, tocaba votar. Depositar en una urna la voluntad popular que llevaría al gobierno de este país un poco desmembrado a quienes nos hundirían aún más en el lodazal del simulacro de democracia en el que vivíamos o nos sacarían de ese pozo negro y absurdo en el que nos habíamos convertido. O eso nos decían. Corrían tiempos difíciles, en los cuales se hacía más necesaria que nunca la participación de todas para detener el ascenso de una nueva clase política, enganchada a la demagogia, la corrupción y los intereses espurios, que como yonkis-zombi habían recorrido los platos y las tertulias, vomitando espumarajos de odio e incomprensión.

Seguir leyendo »

En el filo de la navaja

Es curiosa la política, tanto como lo es la especie humana. Diversa, compleja y un poco loca en ocasiones. Y estos tiempos electorales, apretados y en constante carrera, dan una imagen quizás distorsionada o quizás muy enfocada del momento socio-político que nos ha tocado vivir. Mientras las reivindicaciones llenan estos días las calles, con manifestaciones como la vivida el 8M, el Fridays for Future o las luchas de los pensionistas, los partidos políticos se empeñan en continuar aislados de aquellos a los que pretender gobernar.

Cierto es que en la agenda mediática se ha colado el debate que a la ultraderecha le conviene, aupados por un Ibex 35 que se ha apartado la apuesta más supuestamente centrista. Mientras estamos escandalizados hablando del derecho a portar armas en un país con unos índices de criminalidad bajísimos, ocupando el cuarto puesto de la UE con menor número de homicidios y asesinatos, no hablamos de nada de lo que realmente interesa a la gente, a ti y a mí. Mientras llenan columnas y artículos cuestionando la violencia de género, proponiendo un feminismo liberal o hablando del derecho al aborto, tengo la sensación de que nos la están metiendo doblada. Y así es ¿Dónde están las propuestas del resto del espectro político? ¿Se van a limitar a correr como pollo sin cabeza cada vez que Abascal, Casado o Rivera suelten una barbaridad, escandalizados y rasgándose las vestiduras como única respuesta? Lo siento, pero eso es aceptar las reglas de un juego en el que no deberíamos estar dispuestas a participar. Eso es tragar con una separación de poderes por la que sí que realmente debemos plantar batalla: la separación de la democracia y la ciudadanía de las estructuras de decisión.

Seguir leyendo »

Feminismo propositivo

Este año volvemos a tener el 8M marcado en morado en nuestros calendarios. De nuevo salimos a la calle a reivindicar derechos, denunciar desigualdades y festejar que cada día que pasa estamos más cerca de construir una sociedad realmente feminista. Es innegable que hemos copado la agenda mediática y política, tanto para bien como para mal. Algunos partidos deciden subirse a la ola, intentando surfearla con decálogos liberales de la buena feminista de los tiempos modernos, otros hacen bandera aprobando decretos leyes a todo correr e incluso tenemos a algunos que han decidido montarse a lomos del caballo desbocado del machismo más salvaje.

Pero no quería hoy contarles nada de todo eso; no quiero que esta columna de opinión se limite a desglosar los límites con los que la sociedad patriarcal nos ahoga, de la mano de un capitalismo que sin esos límites no se sustentaría. Hoy quería hablarles de otro feminismo, el que es silenciado por el griterío de las fake news, de los partidos, de las redes sociales. Hace unos días charlaba con un hombre (sí, las mujeres también charlamos sobre feminismo con hombres sin seccionarles las gónadas y gritarles "¡Mansplaining!" a las primeras de cambio) sobre los límites del discurso que se transmite a la sociedad.

Seguir leyendo »

Arde, Cantabria, arde

El olor del fuego ha vuelto a nuestras tierras. Como cada año por estas fechas, cual ritual ancestral que eleva el humo de nuestros montes como ofrenda a dioses ignotos, Cantabria arde. Hasta 211 fuegos se contabilizaron desde el pasado miércoles en apenas cinco días. Y con las llamas, llega de nuevo la polémica. La necesidad de protección de un patrimonio natural de gran valor medioambiental, choca de frente con las prácticas de un sector ganadero en declive y con riesgo de desaparición. Y son esos mismos políticos que miran el resto del año para otro lado, quienes se rasgan las vestiduras tachando de psicópatas o terroristas a los incendiarios mientras se hacen la foto en la sede del 112.

Como si se tratase de la tormenta perfecta, los incendios que asolan nuestros paisajes en invierno se deben abordar desde una perspectiva multicausal. En primer lugar, como decía, las practicas ancestrales de control del crecimiento de matorral como el tojo o el árgoma mediante el fuego. No es algo desconocido por estos lares, pero en los últimos tiempos las quemas controladas no lo son tanto. La falta de mantenimiento de nuestros montes, unida a una drástica reducción de la cabaña ganadera que se revela como insuficiente para mantener limpios los pastos, hacen que los incendios no puedan ser sofocados a tiempo y las consecuencias las paguemos todas. Y si además sumamos las subvenciones de la PAC que concede la Unión Europea por hectárea de pasto de las que muchos dependen para sobrevivir, podemos entender que un sector tan castigado como el ganadero tenga los mecheros preparados en cuanto sopla algo de viento sur.

Seguir leyendo »

Huelga de hambre por nuestros derechos

Hace unos días conocí a Antonio. Se puso en contacto conmigo a través de la conocida red social del pajarito y hablamos un rato largo por teléfono. Desde entonces, sobrecogida por su historia, este artículo ha estado dando vueltas por mi cabeza con esa necesidad que tienen a veces los textos no escritos de golpearte la conciencia incesantemente para salir al mundo.

Antonio es un enamorado, un amante del patrimonio cultural y natural de su pueblo, Santoña. El monte Buciero, que majestuoso protege el pueblo costero, es su segunda casa. Pero como algunos amores condenados de antemano, esa pasión le ha llevado a vivir un vía crucis demencial. El calvario de este hombre comprometido con la salvaguarda de la historia y del entorno natural comienza hace nueve años y ha escrito su enésimo capítulo al iniciar una huelga de hambre este pasado miércoles ante el Gobierno de Cantabria.

Seguir leyendo »

La fiebre: breve crónica de un delirio

Este año me ha tocado pasar la gripe. Es curioso cómo nos afectan estos pequeños accidentes de la salud. Nuestros cuerpos, todopoderosos y aparentemente inquebrantables, resistentes a los envites diarios del estrés y las dolencias menores, de repente se derrumban ante un virus cualquiera que nos postra en una cama durante días. No es que mi caso sea único; de hecho, solo soy una de las cientos de personas que han pasado o están por pasar esa enfermedad, característica de la época del año en la que estamos y que alcanza ya los niveles de epidemia en nuestra comunidad. Mal de muchas, consuelo de tontas, dicen.

Lo que ha diferenciado mi gripe de la de otros años ha sido la fiebre. Cual amante goloso, me ha arrastrado a la cama. Me ha hecho sudar, temblar. Ha incendiado mi cuerpo, dejándolo roto para volverlo a hacer arder horas después. Sin descanso, en una suerte de orgía lisérgica, entre paracetamol y delirios. No sabiendo muy bien si mi discernimiento entre la realidad y las alucinaciones febriles estaba viéndose afectado de manera permanente.

Seguir leyendo »

Los fuegos del diablo

Acabamos de cerrar las fiestas. De nuevo, las imágenes de las celebraciones de este año poblarán nuestros recuerdos, con su sabor agridulce; por los reencuentros y las ausencias, por las risas infantiles y las lágrimas nostálgicas de navidades pasadas. Como un fantasma de ruido y luces, este periodo que nos obliga a ser felices según mandan los cánones y los anuncios de televisión, nos abandona para dejar paso a la cotidianeidad de las lentejas.

Día de la marmota eterno, las navidades se mantienen fieles a unas tradiciones que algunos partidos quieren convertir en símbolos patrios, ahora que esta tan de moda presumir de españolidad. Este año el PP se descolgaba con una nueva medida que sacará a nuestro país del marasmo institucional y resolverá los problemas de la mayor parte de nuestros conciudadanos: declarar al Belén patrimonio de la humanidad. Que no digo yo que no tenga su cosa, pero puestos a elucubrar, y viendo por donde discurren últimamente los derroteros de las ocurrencias políticas, es posible que se cree una regulación belenística y no quepa en ellos nada que pueda ofender al sentimiento patrio que parecen representar. Me imagino, por un suponer, que el famoso 'caganer' catalán quedaría fuera; que los Reyes Magos de Oriente, tendrían dificultades por aquello de la inmigración ilegal y que a María y a José se les debería exigir un título de propiedad del establo, que me da que están de okupas.

Seguir leyendo »

Feminismo furioso

El pasado 17 de diciembre apareció el cadáver de Laura. A estas alturas no hace falta que explique quien era ni qué le sucedió. Ni siquiera hace falta que explique el porqué. Pasara a ser otra más de la larga lista de mujeres asesinadas este año, solo que ella no contará como víctima de violencia de género porque su asesino no tenía una relación sentimental con ella. Como tantas otras. Parece que el Gobierno, en virtud del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, está recogiendo esas cifras de mujeres asesinadas fuera del ámbito íntimo para elaborar otra estadística. Otra más. El dolor queda para su familia y amigas, para los que la apreciaban y tenían cerca. La sociedad, de nuevo, se agitará unos días y volverá a sus tareas cotidianas, a celebrar la navidad aunque una de nosotras ya no esté para brindar en Nochevieja.

He preferido dejar reposar unos días la noticia. Días en los que he observado, escuchado y leído las reacciones que ha desatado este crimen. Y los que le han seguido, porque después de Laura, no han parado las violaciones, las agresiones y los intentos de asesinato.

Seguir leyendo »

El cajón de los monstruos

Hoy les quiero invitar a leer un cuento, 'El monstruo del cajón'. Cuenta la historia de una niña que dibujaba todos sus sentimientos, incluidos la tristeza o la ira. Hasta que un día esos dibujos del cajón cobraron vida. Es una historia que nos enseña a no tenerle miedo a las emociones, por muy terribles que nos parezcan. Nos enseña a mirarlas a la cara, a enfrentarlas.

Algunas llevamos años dibujando monstruos. Poniéndoles nombre, gritando a los cuatro vientos que los teníamos escondidos en un cajón pero que en cualquier momento podían salir de él para difundir su mensaje de odio e intolerancia. Nos los hemos ido encontrando en las calles, tomando la forma de asociaciones filo-fascistas, repartiendo alimentos solo para los españoles. Dando palizas a migrantes y a personas que muestran abiertamente una sexualidad contraria a su ideología. Y también en las instituciones, protegiendo el callejero franquista o permitiendo loas al dictador en el mismo pleno de Santander. Muchos nos tachaban de alarmistas, de nostálgicos de la guerra civil, de querer reabrir heridas (como si se hubieran cerrado alguna vez) o simplemente de revanchistas.

Seguir leyendo »

La teoría del pegamento

Hace tiempo un querido amigo me explicó algo muy obvio acerca de las relaciones humanas. Utilizando la metáfora, una sencilla herramienta retórica, abrió una compuerta que me he negado a cerrar. “Coge un plato. Ahora tíralo al suelo. ¿Se ha roto? Pídele perdón. ¿Se ha arreglado?”. Nosotras, como ese plato roto en el suelo, no podemos ser reparadas cuando nos dañan simplemente con pedir perdón.

El plato necesita que le recojan, que cuenten esos pedazos en los que se fracturó y los coloquen con mimo encima de una mesa. Con mucho tiento, paciencia y cariño, recompondremos el puzle de su fisonomía. Y con el mejor pegamento uniremos uno a uno esos trozos, a veces minúsculos, para que vuelva a estar completo. Después tendremos mucho cuidado con él. Deberemos tratarlo de forma diferente a otros platos, enteros y sin tacha, porque sabemos que en cualquier momento un mal golpe puede acabar con nuestro querido plato definitivamente roto.

Seguir leyendo »