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Hola,

Agarra un café y vamos al lío. ¡Buenos días!

En la caja fuerte

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía registró hace ahora una semana el despacho privado de José Luis Rodríguez Zapatero. Siete días después, conforme vamos conociendo detalles del sumario judicial, ya sabemos lo que encontraron: varias carpetas con facturas y otros documentos relacionados con su actividad de consultoría y una caja fuerte con joyas y relojes de marcas de lujo.

Las fotos son llamativas, pero ¿prueban algo? De momento, no. El entorno de Zapatero dice que la caja fuerte procedía de la vivienda familiar y que las joyas son de la herencia de Sonsoles Espinosa, la esposa del expresidente, y “regalos de viajes”. Si la familia Zapatero pensó que la oficina era un lugar más discreto que su casa para las joyas, se equivocó; el juez autorizó a la UDEF el registro del despacho pero le negó la autorización para entrar en la casa del expresidente. Si las joyas fueran un pago ilegal por servicios inconfesables, una caja fuerte en una oficina que conoce todo el mundo no parece la mejor opción.

Hay que fijarse también en los otros registros realizados a otros personajes de esta presunta trama. A Julio Martínez, el amigo empresario que ha trabajado para varias empresas venezolanas y tiene un pasado como promotor inmobiliario, le han encontrado casi 300.000 euros en metálico escondidos en diferentes lugares de su casa. En la casa del presidente de Plus Ultra (que también se llama Julio Martínez, es un lío), se han encontrado casi 200.000 euros (casi la mitad, en dólares) en otra caja fuerte. Por cierto, durante el registro el empresario pidió que avisaran a un juez jubilado que ahora es abogado: Manuel García Castellón. Lo mismo te suena.

El sumario también afina el cerco sobre la agencia de marketing de las hijas de Zapatero. A los más de 800.0000 euros que le facturó a dos sociedades bajo sospecha vinculadas con los negocios de su padre, se suma ahora una nueva acusación: la de que su empresa no aportaba ningún “valor técnico” y que su propósito era encubrir los pagos obtenidos a través de la supuesta influencia ejercida por Zapatero.

Recordemos que el origen de todo este caso es una investigación internacional contra una trama de blanqueo de capitales procedentes de Venezuela que, entre otros, investiga si el antiguo dueño de Plus Ultra (ese no se llama Julio Martínez) se quedó con parte del préstamo de rescate público y escondió dinero en paraísos fiscales de medio mundo.

¿Y Zapatero qué dice? En el vídeo que publicó al conocerse la noticia de su imputación, Zapatero dijo que se pondría a disposición de los periodistas para dar todas las explicaciones posibles. No lo ha hecho todavía. Solo en las últimas horas ha empezado a trasladar mensajes a través de periodistas o personas de su confianza: ayer lo hizo para desmentir “tajantemente” y “rotundamente” (ya sabemos lo que le gustan a Zapatero los adverbios terminados en mente) haber influido en el rescate de Plus Ultra ni haber trabajado para esa empresa. Asegura que sus actuaciones siempre han sido “perfectamente” legales. Afirmaciones tenemos esas, pero explicaciones tenemos pocas.

  • Felipe siendo Felipe. Felipe González ha encontrado la manera más humillante para defender la presunción de inocencia de Zapatero, al que nunca ha soportado. “No le veo con capacidad para montar una ingeniería financiera…”, ha dicho entre las risas burlonas de su público en un evento empresarial. “Que Zapatero haya llegado en su carrera vital a saber lo que es una sociedad offshore... No lo veo”. Luego ha dicho que lo mismo se ha dejado arrastrar por Maduro. Y que Pedro Sánchez debe convocar elecciones ya.

Lo de Begoña. En Moncloa al menos han tenido una buena noticia en las últimas horas. La UCO no ha encontrado movimientos raros en las cuentas bancarias de Begoña Gómez, a pesar de la insistencia del juez Peinado por acusarla de quedarse con el dinero de los patrocinios de su cátedra en la Universidad Complutense. Detalles.

Los jeques de la PAC 

Hoy en el podcast, te contamos los entresijos de una investigación que hemos realizado con The Guardian y otros medios internacionales. Hemos detectado cómo 71 millones de euros de subvenciones de la UE para sostener la agricultura y ganadería han terminado financiando el imperio agrícola, cada vez más grande, de la familia real de Emiratos Árabes Unidos. Un país que, por si hace falta aclararlo, no es europeo ni democrático.

Que no se te pase

  • Vuelven los ataques. El ejército de EEUU ha anunciado esta madrugada que ha atacado varias zonas del sur de Irán, al tiempo que Trump dice que las conversaciones progresan. No solo eso, Israel avanza en sus posiciones en Líbano. Aquí los detalles.
  • Segundo caso de hantavirus. El Ministerio de Sanidad ha comunicado que ha dado positivo otro de los pasajeros del crucero del hantavirus que sigue internado en cuarentena en un hospital de Madrid. No tiene síntomas. Se ha reforzado su aislamiento.
  • Movimientos en la radio. Hay terremoto y cambios en las radios informativas españolas. Àngels Barceló dejará la Cadena SER el curso que viene por tensiones con la dirección (así lo explica Francino). Pero es que este mismo lunes Carlos Alsina (que se rumoreaba como sustituto de Barceló) ha anunciado que abandona el tramo informativo de la mañana en Onda Cero, aunque se queda haciendo contenido de entretenimiento. Sus explicaciones son para tomar nota.
  • Capitán veneno. Yo sé que a los que sois de Despeñaperros para arriba esta noticia quizá no os impacte, pero en Cádiz y alrededores no se habla de otra cosa. La figura de Juan Carlos Aragón, uno de los autores más reconocidos de la historia del Carnaval de Cádiz, que murió en 2019, se ha caído del pedestal: acaba de trascender que fue condenado en firme por violencia machista hace unos 15 años. Y llega la pregunta de siempre: ¿quién sabía qué?

Todo es política

  • El alcohol es política. Sobre todo si es el alcohol que se bebe en un parlamento. La portavoz de Los Verdes en el Parlamento británico ha recibido abucheos e insultos de otros diputados al señalar una verdad incómoda: en los bares de la Cámara de los Comunes se vende y se consume cerveza en horario laboral y además, es más barata que en cualquier bar de Londres. “Algunos diputados beben antes de votar… y votamos cosas importantes. Se huele en el ambiente… A una limpiadora o a un trabajador de un banco no se le permite estar bebido en el trabajo”. Aquí el vídeo.
  • Ser introvertido es política. Este artículo cuenta que nuestras sociedades suelen confundir la timidez con la introversión. “El tímido tiene miedo o es inseguro”, pero “la persona introvertida, como rasgo de personalidad, es feliz, está tranquila y se siente equilibrada con bajos niveles de estimulación o interacción social”. El éxito social y laboral de esas personas dependen del entorno en el que se muevan, y aunque el mundo siempre anda con el turbo puesto, también es más fácil mantener amistades o entornos digitales menos invasivos.
  • Envejecer en paz es política. Y no solo por las pensiones. Me refiero, se refiere esta conversación con la escritora Leticia Sala, a que dejar que la piel envejezca sin someterla a torturas estéticas, inyecciones, estiramientos y limpiezas agresivas, va a ser cada vez más algo que se puedan permitir mujeres que no dependan de su imagen, de su estética, para mantenerse activas en la vida personal o laboral. Ir con la cara lavada será un ejercicio de poder y clase.

Hasta aquí llegamos por hoy. 

Un abrazo,

Juanlu