Ataques con drones y recuentos de víctimas
Hasta aquí, el humor de Matt Bors. En el mundo real, un ataque con drones el 12 de diciembre sobre la procesión de una boda mató a doce personas en Yemen. El convoy de una docena de coches hacía el recorrido tradicional desde la casa del novio a la de la novia. Según líderes tribales de la zona y testigos, citados por el NYT, el ataque mató a media docena de civiles.
Esta foto sacada por un periodista yemení muestra a las víctimas. Tras cada uno de estos ataques, que a veces se producen en zonas aisladas, peligrosas o de difícil acceso, la información suele ser escasa y poco precisa. Lo más normal es que hay noticias inicialmente, el Pentágono informe de un ataque contra objetivos relacionados con Al Qaeda. Ocurre tanto cuando esa información es cierta como si es falsa. Sólo si se producen protestas en Yemen o Pakistán, hay alguna posibilidad de que los medios de comunicación ofrezcan un punto de vista diferente.
Esas informaciones, aquí de AP o Reuters sobre el último ataque de Yemen, dejan claras las diferencias. En el caso de Reuters, el titular es otro, porque hay una denuncia de las autoridades locales.
A diferencia de otros ataques en Yemen, en este no hubo mujeres o niños entre las víctimas, lo que hace pensar que fue deliberado, no un error. Sin embargo, un alto cargo de las fuerzas de seguridad yemeníes dijo a CNN que “fue un trágico error en un momento crítico. Ninguno de los muertos era un fugitivo buscado por el Gobierno de Yemen”.
Los nombres de las doce víctimas aparecieron en la prensa local. Todos ellos eran hombres, y algún medio local sí relacionó a dos de ellos con Al Qaeda. Es una constante en estas operaciones. Si algunos de los miembros de un grupo (en una boda, en un convoy de coches o en una fiesta en una casa) pertenecen a Al Qaeda o a algún grupo yihadista, las vidas de las demás personas que les acompañan pasan a ser prescindibles.
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El Council of Foreign Relations ha actualizado su recuento de víctimas de los ataques norteamericanos con drones en Pakistán, Yemen y Somalia. Los muertos son 3.520 desde 2002. Las víctimas identificadas como civiles son 457 (un 11%). Este último porcentaje es mayor en el caso de Pakistán: un 22%.