El fiscal revela que los narcos del Puerto de València importaron una tonelada más de coca, ya investigada en otro juzgado
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La causa que investiga la presunta trama de importación de cocaína a gran escala en el Puerto de València podría sumar otra tonelada más de polvo blanco. Así lo revela el fiscal antidroga Ismael Teruel en un escrito del pasado 9 de junio al que ha tenido acceso elDiario.es.
El representante del Ministerio Público solicita al titular de la Plaza 15 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de València, el magistrado Vicente Ríos, que pida a su homólogo de la Plaza 9, Miguel Ángel Casañ, que se inhiba y que las diligencias abiertas se acumulen en las del procedimiento que investiga la supuesta red de la 'operación Spider', una macroinvestigación que cuenta con decenas y decenas de imputados del mundo portuario.
El fiscal ve “indicios relevantes de conexidad objetiva y subjetiva” entre ambos procedimientos y vincula el hallazgo de un alijo de 814 pastillas con un peso bruto aproximado de 936 kilos de cocaína en la terminal CSP del Puerto de València el 21 de septiembre de 2025 con la instrucción del juez Ríos.
El cargamento, localizado en un contenedor del buque Contship Zen, guarda una “conexión objetiva” con sendos alijos intervenidos el 6 de junio y el 18 de julio de 2025. En el primero, se incautaron 80 kilos de cocaína en la terminal CSP, que formaban parte de un alijo mucho mayor, según las sospechas policiales. Y en el segundo, la aprehensión se disparó hasta los 1.160 kilos de coca y contó con la intervención secreta de tres agentes encubiertos de la Sección de Actividades Especiales Policía Nacional.
Misma exportadora y coincidencia de los logos de la coca
Los investigadores del Grupo V de la Unidad de Delincuencia y Crimen Organizado (UDYCO) de València han detectado “elementos comunes” entre los tres alijos: la empresa exportadora fue la misma (Marbelize SA, con sede en la ciudad portuaria ecuatoriana de Guayaquil) y la modalidad de introducción de la droga también, la del gancho ciego (la técnica de la recuperación de la cocaína en el interior del recinto portuario).
Por otro lado, los ladrillos que envolvían la droga coinciden en sus “logos o sellos” ('Momo', Skull', 'King' o '1983'), “lo que refuerza indiciariamente la existencia de una misma fuente de suministro, idéntico modus operandi y una misma estructura criminal en destino”, afirma el fiscal.
“La conexión entre ambos procedimientos no es únicamente objetiva, sino también subjetiva”, abunda el escrito del Ministerio Público. Y es que la UDYCO, al menos indiciariamente, identifica a varios de los principales supuestos narcos detenidos en la 'operación Spider' como los que “habrían controlado o gestionado” los tres alijos.
Se trata de los presuntos capos, Iván T. R. y Borja M. R.; sus subordinados, Manuel F. M. y Julián L. R., y los responsables de la empresa transitaria que proporcionaban a la red las vitales órdenes de transporte, Marcial R. N. y Antonio B. F.
La “misma dinámica criminal organizada”
“La existencia de investigados comunes o, al menos, de investigados integrados en la misma estructura criminal, así como la atribución de funciones diferenciadas dentro de una organización jerarquizada, determina la conveniencia procesal y jurídica de que la investigación se desarrolle de forma unitaria”, afirma el fiscal antidroga.
El escrito considera que el alijo de las diligencias en manos del juez Miguel Ángel Casañ “se insertaría en la misma dinámica criminal organizada” que investiga el instructor Vicente Ríos, “con coincidencia de sujetos relevantes, estructura logística, empresa exportadora, modalidad de contaminación, ámbito portuario, finalidad delictiva y mecanismos de recuperación de la droga”.
El fiscal también recuerda que, según las reglas de competencia judicial establecidas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, se prioriza al órgano que investiga a la organización criminal “en su conjunto”, en este caso la Plaza 15 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de València.
Acumular para “garantizar una investigación completa”
Una investigación “separada”, advierte el fiscal, “podría provocar una fragmentación artificial de la causa, con riesgo de duplicidad de diligencias, pérdida de visión global sobre la organización criminal, resoluciones contradictorias y afectación a la adecuada delimitación de la responsabilidad de cada investigado”.
Por el contrario, la acumulación de las diligencias “permitiría preservar la continencia de la causa y garantizar una investigación completa, ordenada y coherente de la organización criminal presuntamente dedicada a la introducción y extracción de grandes cantidades de cocaína a través del Puerto de Valencia”, concluye.
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