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“Todo lo que saben hacer los gobernantes egipcios es matar”

Abdel Abul Futú estaba llamado a dar la sorpresa en las elecciones presidenciales egipcias de 2012. Algunas encuestas y análisis le daban muchas posibilidades de ser uno de los dos candidatos que pasarían a la segunda vuelta. Al final, se quedó en el cuarto puesto con cuatro millones de votos y el 17,4%, un resultado meritorio ya que no era el candidato oficial de ningún partido.

Abul Futú es un islamista moderado que formó parte durante 20 años de la dirección de los Hermanos Musulmanes hasta que los abandonó en 2011. En una entrevista con Der Spiegel, demuestra que es el único dirigente de la antigua oposición a Morsi que no está dispuesto a transigir con los militares. De la que queda en el país, porque ElBaradei se ha ido a su casa de Viena, quizá para no volver. Todos los demás, incluido el izquierdista Sabahi (4,8 millones de votos en 2012) se han inclinado ante el Ejército.

Sobre si está sorprendido por lo ocurrido en Egipto:

“Lo único que me sorprende es el número de muertos. Era previsible, y fue precisamente lo que avisamos que podía ocurrir. La idea de que los militares traerían la democracia era un error. El derrocamiento del presidente de Mohamed Morsi el 3 de julio fue un golpe. Ahora se ha convertido en un golpe muy sangriento. Todo lo que saben hacer los actuales gobernantes es matar, pero ni siquiera consiguen enterrar a la gente. Dejan que (los cadáveres) se pudran en la calle.” (...)

“(El general) Abdel Fattah Al Sisi se ha convertido en el único poder en Egipto y está gobernando con un puño de hierro.”

Sobre su oposición a la política de Morsi.

“Sí, yo estaba claramente contra Morsi, especialmente cuando presionó para que la sharia fuera la base de la Constitución, siguió reservándose más y más poderes especiales, y provocó el rechazo de una amplia parte de la población. Lo definí como débil e incompetente. Pero quería derrotarle en las urnas.” (...)

“Yo estaba contra Morsi e incluso así respetaba la legitimidad de su mandato. Sisi no está haciendo eso. Los generales ya no respetan nada. Sólo quieren matar a quien se coloque en su contra. Nosotros queremos que el general Sisi y el ministro de Interior, Mohamed Ibrahim, sean juzgados en un tribunal por esta masacre. Pero también condenamos a todos los egipcios y países extranjeros que dicen defender los derechos humanos y la democracia, y que ahora están callados.”

Sobre si toda la responsabilidad recae en los militares.

“No, Morsi lo estropeó todo. Si hubiera hecho concesiones el 30 de junio (día de la inmensa manifestación de la oposición), o incluso el 3 de julio, Sisi no habría podido realizar el golpe. Sólo horas antes del golpe, pedí a Morsi, a través de un pariente, que aceptara unas elecciones anticipadas o un referéndum. Pero ignoró todos los avisos. Su obstinación hizo que esta nueva dictadura fuera posible. El mayor problema de Morsi venía del hecho de que los Hermanos Musulmanes nunca quisieron tomar la decisión: ¿somos una organización religiosa o un partido político? Las dos cosas juntas son incompatibles. Morsi utilizó la religión como vehículo para mantenerse en el poder, y eso tenía que terminar mal.”

Sobre lo que ocurrirá a partir de ahora.

“El coronel Gamal Abdel Nasser mostró cómo hacerlo en 1952, junto con un grupo de oficiales. La gente pensaba que estarían sólo unos seis meses en el poder, y que después habría elecciones. Al final, fueron 60 años de gobierno militar.”