Bravo y la igualdad
Entretenido entre tantos proyectos, scalextric, trenes, gradas metálicas y fiestas en la ITB de Berlín, al presidente del Cabildo de Gran Canaria se le ha olvidado ocuparse de cosas básicas, como la red de atención de mujeres maltratadas. La Corporación es la única de Canarias que aún no ha firmado el convenio con el Instituto Canario de Igualdad para mantener abiertos los centros que, sólo en esta isla, se ocupan de las alrededor de 4.000 mujeres víctimas de violencia machista que necesitan esa protección. El retraso está provocando que los municipios no reciban sus fondos y procedan al cierre de esos centros. El Cabildo ha de aportar la misma cantidad que el Gobierno, la otra pata del convenio, un poco más de dos millones de euros, pero Bravo se niega por una discusión estúpida sobre si debe ser aportación dineraria o subvención, un extremo que jamás ha puesto nadie en entredicho, ni siquiera la primera institución grancanaria. Pero ya saben que ahora se trata de desmarcarse, de ponerse tiquismiquis y luego poder acusar al Gobierno de dejar a Gran Canaria abandonada a su suerte. Recemos para que en este inexplicable tira y afloja a ninguna de las mujeres bajo protección le ocurra nada, porque ya se sabe a quién hay que señalar como responsable político.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora