Don Pepito es un cobarde
En este contexto de exclusiva elección del propietario de El Día, quizas con la intención de pasar a la posteridad y de que le pongan otra calle en cualquier sitio de Tenerife, se celebró este martes en el Palacio de Justicia de Las Palmas de Gran Canaria el anunciado juicio contra don Pepito por vulneración de los derechos al honor y a la intimidad del director de CANARIAS AHORA, que lo demandó hace unos meses. En un gesto que lo retrata perfectamente como un cobarde que escribe sus editoriales protegido por su guardia pretoriana en la intimidad de su despacho de la calle Buenos Aires, el dueño de El Día no tuvo los arrestos de presentarse para defenderse. En su lugar envió a un peripatético abogado que no hizo otra cosas que el más lamentable de los ridículos tratando de convertir en “eufemismos” los graves insultos proferidos por su representado y en una “humillación” sin precedentes que Carlos Sosa llamara al figura “Don Pepito”. La crónica del juicio la tienen en la sección correspondiente de este periódico, pero baste con resaltar el informe de la representante del Ministerio Fiscal, que desmenuzó concienzudamente la campaña de desprestigio emprendida por Rodríguez para acabar dando por buena la demanda y reclamando del editor más dicharachero de Barrio Sésamo una indemnización de 100.000 euros más otros 10.000 por un insultante artículo de su Sancho Panza particular, Ricardo Peytaví.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora