Del partido de Felipe Campos
El pobre Corrales no sabe qué hacer para estar en el candelabro, en expresión nunca mejor traída acuñada por Sofía Mazagatos, otra artista en busca de un rol. Porque siendo cierto que un abogado del despacho de Julio Pérez hizo unos trámites para esas cuentas en la Isla de Man, más cierto es que aquellos trámites provenían de una relación de ese letrado con sus clientes de cuando los tenía como tales en la consultora Ernst & Young. Trámites que, como muy bien se encarga de resaltar el concejal en busca de candelabro, nunca fueron ilegales y, en el peor de los casos, se alejan bastante en el tiempo al estallido posterior del caso de Las Teresitas. Por lo tanto, relacionar a Julio Pérez con operaciones en paraísos fiscales y con el escándalo de Las Teresitas solo puede proceder de una calentura mental de quien tiene el irrefrenable deseo de desgastar al primer teniente de alcalde que, para más inconveniencias, representa una postura que los apoderados de Corrales rechazan: que el Plan General de Ordenación de Santa Cruz de Tenerife se revise parcialmente, se corrijan las arbitrariedades y cancaburradas de Zerolo y se apruebe lo antes posible. Felipe Campos defiende que se declare caducado, se anule por completo y se redacte de nuevo, y el PP, por pura coherencia, que se apruebe tal y como lo dejó el ex alcalde, hoy senador en la antesala del banquillo en el Supremo. Porque es el dichoso Plan General el que está detrás de este nuevo sainete de José Manuel Corrales, que aprovecha el empujón del bufete Campos-Espinosa para pasarle una vieja facturilla a Julio Pérez.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora