''Una empresa no es para hacerse millonario y vivir de lo que has hecho en un año, es para vivir toda tu vida''
Joaquín Jorge, nacido en Las Palmas de Gran Canarias el 13 de marzo de 1963, es propietario de la empresa mensajería y paquetería Dipua, nacida a principios de los 90. Comparte la empresa con el dueño de la marca Halcourier.
Joaquín estudió Económicas en Estados Unidos, y una vez de vuelta en Canarias le ofrecieron trabajar como directivo en la empresa, que era propiedad de varios so¬cios. Estos decidieron desligarse y le ofrecieron entrar en la sociedad. Así fue como el joven empresario llegó a ser uno de los dueños de la mensajería.
Esta sociedad empezó con el nombre de Halcón, posteriormente se formó la red de franquiciado, pasándose a llamar Halcourier. La empresa funciona como un franquiciado mixto en casi todas las grandes ciudades, a excepción de Madrid donde Halcourier trabaja directamente.
El propietario de Dipua afirma que aceptó el desafío porque le llamó la atención los retos que tenía la empresa, que llevaba ya varios años funcionando en Gran Canaria.
“Decidí apostar por ella porque me gustaba el reto de crecer, era una empre¬sa pequeña, y yo sabía que en La Península era una empresa grande, y aquí estaba todo por hacer”, asegura Joaquín. Agrega que nunca se aburre pues todos los días hay un desafío diferente porque “todas nuestras cosas son para ayer, son urgentes”. Al hablar de retos se refiere al compromiso que tiene la empresa con los clientes, que depositan la confianza en ellos para trasladar mercancías muy delicadas o documentos muy importantes. Nuestro tipo de cliente es muy diverso, dada la amplia gama de servicios y flexibilidad de nuestra organización, nos permite tener clientes que demandan sobres, pequeñas paqueterías y otros a los que transportamos grandes volúmenes.
El éxito en el transporte urgente consiste en aportar al cliente más valor del que espera recibir, no solo transportar mercancía. No somos simples Courier, somos asesores en transporte urgente e intentamos dar el mejor servicio al mejor precio.
Joaquín dirige Halcourier a nivel regional pero tanto Lanzarote, Fuerteventura como Tenerife tienen una sociedad independiente, de las cuales el empresario es socio. En El Hierro, La Gomera y La Palma tienen contrato con distribuidores que reparten la mercadería, porque el volumen de trabajo es pequeño en estas tres islas, según Joaquín, por el momento es complicado montar oficinas allí.
Respecto a la internacionalización de la empresa, su propietario asegura que a me¬dio largo plazo Halcourier tiene intenciones de salir en busca de nuevos mercados. “He estado en algunos países, y los contactos nos dicen que por qué no trasladamos nuestro know how allí y abrimos”, dice Joaquín, no descartamos ir a nuevos mercado en otros países, principalmente en América Latina.
Internet es una herramienta fundamental para la empresa de Joaquín Jorge ya que se pueden gestionar envíos a través de la Web o del correo electrónico. Además el cli¬ente puede controlar donde está su envío y cuándo llegará a su destino, una gran ventaja porque nunca le pierde el rastro a su mercadería. Igualmente, Joaquín reconoce que muchos de los clientes prefieren llamar y hacer la gestión vía telefónica, pero para las grandes empresas que tienen mucho volumen de envío es más fácil poder gestionarlo a través de Internet.
Joaquín ve como un potencial mercado la venta por Internet. El e-commerce está cre¬ciendo a pasos agigantados y el empresario considera este crecimiento muy beneficio¬so para su empresa pues esas personas o empresa que venden productos por Inter¬net deben enviarlos de alguna manera, y es ahí cuando Halcourier aparece en escena.
Haciendo referencia a la importancia que va a tener el e-commerce en su negocio, Joaquín recuerda el gran cambio que se vivió con la aparición del fax y mucho mayor aún cuando se empezó a usar el correo electrónico. Antes la gente enviaba muchos documentos por mensajería, luego comenzaron a enviarse vía fax, y ahora la mayoría se mandan a través del correo electrónico. De cualquier manera el empresario asegura que “los originales son los originales, y la firma original es la firma original” por lo que aún se sigue utilizando este el servicio de mensajería para envíos de documentos.
Consultado acerca de cómo ve la evolución del negocio por Internet en las islas, el empresario dice que desde Canarias no se envía mucha mercancía, porque cuando al¬gún cliente vende, quiere exportar, se encuentra con el problema de los impuestos que hay que pagar y de los aranceles de las aduanas. Asegura que no hay una solución inmediata a este problema, lo ideal para que una empresa pudiera vender a través de Internet, sería que hiciera la gestión desde Canarias y tuviera una oficina con almacenes en La Península para poder enviar los productos desde allí. Lo que suelen hacer es enviar un consolidado de varios envíos de una misma empresa en lugar de enviar paquete a paquete.
Para Joaquín el gran nicho de negocios en Canarias sigue siendo el turismo, como fuente de ingresos, por lo que considera que el empresario canario debe dar un buen servicio, además está convencido que tenemos que formarnos para cuidarlo “
Si bien su empresa no trata directamente con el turista, sabe que otras empresas clientes de Halcourier sí subsisten gracias al turismo, por lo que de alguna manera ese sector también le atañe.
Una de las debilidades que ve el propietario de Dipua en el mundo empresarial canario es la formación. “Aquí fallamos, debe haber técnicos de grado medio y grado superior, de todo, pero bien preparado” opina Joaquín. Añade, que a la hora de crear un puesto nuevo, le gusta que alguien de la empresa sea promocionado. Muchas veces prefiere una persona sin formación pero con ganas de trabajar, a alguien formado pero sin ganas de trabajar.
Joaquín recuerda la época en que tuvo que contratar a su mando directivo en la empre¬sa, tras realizar varias entrevistas a gente capacitada se topó con el problema de que a la mayoría no le interesaba realizar más esfuerzo del mínimo indispensable. El horario de Halcourier es de 8 de la mañana a 8 de la noche de corrido, son 12 horas de trabajo durante las cuales un directivo debería estar presente.
Es por esto que le resultó muy arduo encontrar a una persona que aceptara estas condiciones de trabajo, decidió traer a la persona que trabajaba con él en el sur, lo convenció tras decirle “tú sabes cómo funciona la empresa, tú sabes lo que necesita la empresa”. Dice que hoy en día es difícil encontrar gente de confianza y que además tenga ganas de trabajar, y asegura que este problema es debido a la falta de formación.
El empresario está convencido de que al trabajador hay que darle seguridad para que se encuentre cómodo en la empresa, “por regla general quien entra a mi em-presa y dura algo, se queda fijo” dice Joaquín. Encuentra necesario que el trabajador se sienta cómodo para beneficio de él mismo y de la empresa, porque si el trabajador se siente a gusto tomará a la empresa como parte de su vida y por lo tanto la cuidará.
“Una empresa no se crea en un día, ni en un año, hay que ir cimentándola poco a poco con mucho esfuerzo, potenciando nuevas ideas, dinamizándola, adecuándola al mercado, mimándola, disfrutando con el trabajo y sobre todo creyendo en ella. Es la única forma que perdure con los años, y podamos forjar un futuro para todas las personas que la formamos”, opina Joaquín. Otra de las prioridades que hay que tener en cuenta para llevar adelante una empresa es contar con el mejor equipo que se pueda, para que la empresa “camine bien”, dice Joaquín.
El propietario de Dipua asegura que le duele ver que una empresa cierre a los pocos meses de haberse inaugurado porque sabe lo que cuesta crearla, sabe lo que es empezar desde abajo y luego permanecer. “Cuesta mucho mante¬nerse en este mercado y más en los momentos que vivimos” reflexiona finalmente Joaquín Jorge.