La Diputación de Valencia registra a su nombre la Plaza de Toros, titularidad durante más de 70 años del Hospital General
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El departamento de Transparencia de la Diputación de Valencia informaba el pasado mes de junio a Miguel Sevilla —un ciudadano que preguntó por la aportación de la institución provincial al Hospital General como propietario de la Plaza de Toros de la capital— que el coso valenciano pertenecía a la Diputación en virtud de un acuerdo plenario de fecha 20 de junio de 2024. El Hospital General está participado por la Generalitat Valenciana al 51 % y la Diputación de Valencia al 49 %.
Sin embargo, el recinto taurino no fue inscrito en el Registro de la Propiedad a nombre de la institución provincial hasta año y medio más tarde, el 21 de enero de 2026, a petición de la propia Diputación y coincidiendo con la solicitud de información al Registro de Sevilla.
Consultados por elDiario.es, en la Diputación de Valencia aseguran que el coso “siempre” ha sido propiedad de la institución provincial, igual que lo es el Hospital. “En su día se hizo una cesión del Hospital al Consorcio para que lo gestionara, pero el propietario siempre ha sido la Diputación de Valencia”, sostienen.
Lo que se ha hecho ahora, explican fuentes de la entidad provincial, es una regularización de los bienes que no afecta a la titularidad, que insisten siempre ha sido de la Diputación. También ha pasado lo mismo con unas parcelas en la localidad valenciana de Museros o el propio Teatro Principal de València.
Quejas por la gestión de la Plaza
Miguel y otro ciudadano, Pedro, muestran su malestar por la gestión de la Diputación del coso taurino valenciano, tanto por la programación —que consideran no se corresponde con una plaza de la categoría de la de València— como por el “despilfarro” que, insisten, la administración gasta en sueldos: 88.000 euros anuales para la Dirección General de Asuntos Taurinos; 79.500 euros para la Jefatura de Sección de Coordinación; 52.100 euros para la Jefatura de Unidad de Administración; 79.500 euros para la Dirección del Museo Taurino; o 65.100 euros para la Jefatura de Sección de Museo.
Asimismo, consideran que los beneficios que pudiera obtener la plaza, “que con una buena gestión serían mayores”, deberían derivarse al Hospital General, que consideran que es su legítimo propietario desde julio de 1942, siguiendo el modelo de la plaza de toros de Pamplona, propiedad de la Casa de Misericordia de la capital navarra, que “gestiona su uso, organiza los espectáculos taurinos y destina los beneficios a la atención de personas mayores”.
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