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El 155, ensayo de recentralización

El Senado autoriza al Gobierno la aplicación del artículo 155 en Catalunya

Andoni Ortuzar, presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), dijo a Haridian Mederos, en La Provincia, que los suyos apoyarán los Presupuestos del Estado a condición de que el Gobierno suspenda la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Y como Euskadi recibirá dineros gruesos a cambio del favor, igual chocan la coherencia política y la tentación de coger el dinero y a correr. Merecen, pues, atención las respuestas del dirigente euskaldún a las bien dirigidas preguntas de Mederos. Porque a la vista de ese posible conflicto conviene poner las barbas en remojo porque lo de Cataluña no es excepcional sino consecuencia de la visión dislocada del país que aún caracolea en las entrañas del PP. El cantante Serrat se ha referido a la feria de disparates que oye a diario, en alusión a la ausencia de racionalidad, pero yo me temo que haberla, háyla, sólo que es una racionalidad distinta, la que en poco considera al común.

Hay en el escaparate de la feria montada en Cataluña algo muy parecido a la voluntad de no entenderse con una sobrecarga emotiva y un problema idiomático falso, artificial si se prefiere, utilizado para remover el río y ganen pescadores tramposos. Los que dispongan de caña, claro. Y me pregunto si en esto del maltrato a la lengua española y la rebaja del catalán significa algo que mi nieta catalana, de 6 años, pase de uno a otro idioma según se las vea con el avi de allá o el abuelo de acá; y que su hermano pequeño ya balbucee en bilingüe sus retahílas. También me pregunto si son tan cortitos de sesera los catalanes para rechazar un idioma que hablan millones de clientes potenciales en el mundo que además representa una cultura tan relevante como la española.

Sin embargo, me parece menos subjetivo que mis apreciaciones personales el análisis del escritor Miguel Barrero, en El País, al señalar que de las seis autonomías con lenguas cooficiales sólo en dos -Cataluña y Euskadi- ha gobernado de manera clara un nacionalismo más o menos soberanista según la ocasión y mientras en las otras cuatro -Galicia, Navarra, Comunidad Valenciana y Baleares- el PP ha tenido la batuta más tiempo. A su observación añade Barrero el gran predicamento de que gozaban en Cataluña y Euskadi sus lenguas mucho antes de que fuera declaradas cooficiales; a pesar, añadiría yo, de la feroz represión que sufrieron bajo el franquismo: “Poco hay que escarbar para concluir, remata Barrero, que es la economía no la sociolingüística, la que hace girar los goznes de sus reivindicaciones”. Diría que por las dos bandas porque si el nacionalismo tiende al exclusivismo para sus nacionales, los grandes intereses en las cercanías influyentes del Gobierno central determinan medidas puntuales y líneas políticas, como la reducción o eliminación de las autonomías por poner un ejemplo, al servicio de círculos de intereses poderosos nada redistributivos y con un Gobierno cicatero a su medida dispuesto a ponerles en bandeja una buena recentralización.

Creo, por otra parte, que esos intereses, con acceso al BOE y a despachos gubernamentales y políticos, con sus puertas giratorias engrasadas para que no gruñan, agradecerán pronto a Rajoy los servicios prestados. Se le han venido encima al presidente las mujeres, los vejetes del 68 y la sospecha de que los del 15-M andan por ahí disfrazados. Y no parece que el Gobierno haya acertado con las descalificaciones para desmontar esas movidas que sólo han servido para cabrear más al personal y acabar tragándoselas al punto de que Rajoy tuvo que descalificar a dos de sus ministras. El recambio se acerca y por eso sacaron a Rivera para que vaya calentando y no creo casual que se pronunciara contrario a la eliminación de los regímenes especiales que quieren apuntillar en aras de la recentralización que les digo. Hay que ver las prisas de sus correligionarios de aquí para asegurar que Rivera no se refería a Canarias, qué va. Los vascos fueron más directos y contundentes: a ver si se atreven, dijeron. La ocurrencia de Rivera, en definitiva, salía de la misma factoría aunque con menos pelo de la de la dehesa y parece oportuno recordar que el PP estaba contra las autonomías cuando era la Alianza Popular de los “siete magníficos” del franquismo. O sea, que es coherente.

“De aquellos polvos, estos lodos”

Voy ya a la conversación con Mederos en la que Ortuzar dijo respecto al conflicto catalán que de aquellos polvos vienen estos lodos. Se refería a la campaña pepera contra la reforma del Estatut catalán. Ésta, recordarán, culminó con la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que, bien amorosadito por el PP, falló en 2010 a favor de su recurso contra el texto reformado, a pesar de cumplir con todos los requisitos legales, incluidos el cepillado de las Cortes Españolas y el referéndum aprobatorio. Un caso más de judicialización de la política con daño para la institución de la Justicia. Aunque el TC no pertenezca al Poder Judicial y forma una categoría separada con reconocimiento separado en la Constitución.

Volviendo a la campaña del PP debe recordarse la recogida pepera de firmas en toda España contra el Estatut. Rajoy, rascado por su inesperada derrota ante Zapatero, se conchabó con los medios adictos para que no se le vieran las orejas y acusó a Zapatero de vendepatrias que buscaba en la política vengar la muerte de su abuelo militar a manos franquistas; y para mejorar nota añadió la de haber pactado con ETA el criminal atentado de Atocha a fin de llegar a La Moncloa. Tanto interesó que la gente creyera lo del acuerdo del PSOE con ETA para matar gente que se empecinó el Gobierno, aún presidido por Aznar en el momento del atentado y ya con Rajoy de delfín, en la autoría etarra cuando era corruto (no corrupto, ojo) que había sido la brutal represalia islamista por la participación española en la agresión a Irak. Pero, qué quieren, había que salvarle el palmito a Aznar por meter a España en aquello y se pasó la oposición pepera toda la primera legislatura de Zapatero buscando pruebas de que había sido ETA. Todavía sé de gente que lo cree. Y al final, como dije, la sentencia contra el Estatut de 2010 que encendió la cuestión catalana que ha ido a más en los últimos ocho años hasta convertirse en un grave problema nacional.

Y voy a la entrevista. En cursiva las respuestas escogidas y numeradas de Ortuzar con algunas apostillas para que no me critiquen.

1) “A Cataluña no se le ha dado una vía desde el Estado español de anclaje en esta nueva realidad. Si nos remontamos al año 2005 hubo un intento con el nuevo Estatut de Autonomía que luego fue cepillado por las Cortes y mutilado por una sentencia del Tribunal Constitucional, previo recurso del PP, y de aquellos polvos vienen estos lodos. Lo que está claro es que Cataluña necesita una solución política no judicial, y que esa solución también debe venir de Europa”. Es evidente que si no se ha abierto la vía de anclaje es porque no quieren hacerlo quienes sólo ven el futuro de acuerdo con sus aspiraciones de dominio o, como ha dicho el historiador Joseph Pérez, porque andan trabados con las añoranzas franquistas de los Reyes Católicos, el Siglo de Oro y el Alba de América. Según Pérez, la esencia del régimen de Franco, por más que se valiera del fascismo y lo imitara en sus crímenes, era darle marcha atrás a la historia.

2) Para Ortuzar la salida del problema catalán “es el diálogo. Ahora hay una ausencia total de diálogo y para que haya diálogo hace falta que se constituyan las instituciones”. Y que haya voluntad de dialogar, de escuchar al otro que es lo que se echa en falta.

3) Por si no había quedado claro, Mederos induce una respuesta aún más clarificadora del entrevistado: “Nos parece duro hacer como si el artículo 155 no existiera. El 155 existe y es una medida extraordinaria, que no se debía haber tomado. El Gobierno de Rajoy o el PP tienen que darse cuenta de que si los quieren [los presupuestos] con el apoyo del PNV tendrán que abrir la puerta a la política en Cataluña y dejar sin efecto el 155”.

4) Enseguida introduce el entrevistador la supeditación por Rajoy de su actuar sobre las pensiones a que la oposición le aprueba los Presupuestos: “Esto fue un ardid de Rajoy, no tanto dirigido a nosotros sino a Ciudadanos para decirle que no todo puede salir y para mandarle un recado a la izquierda que le está negando el pan y la sal. Se necesita una actuación más profunda”. También el implícito reconocimiento de que en algún sitio hay dinero y que lo pondrá sobre la mesa si le hacen el gusto. Ortuzar recomienda al presidente del Gobierno que se deje de “juegos florentinos” y coja el toro de las pensiones por los cuernos.

5) Preguntado acerca de las diferencias entre el nacionalismo canario y vasco frente al catalán el hombre se fue no por los cerros de Úbeda porque no sé cuales son los que los vascos cogen para irse. Pero sí que se fue: “En el caso canario, la insularidad y la lejanía hacen que aquí las cosas se vean de una manera completamente diferente. En Euskadi tenemos un autogobierno importante y una especificidad con el concierto económico, que hace que podamos mirar el futuro con una perspectiva de más tranquilidad que Cataluña”. Y que Canarias, faltaría más.

No puedo menos de emparentar esta respuesta con la mala opinión de Xabier Arzalluz del nacionalismo de CC. Contrasta, desde luego, la desgarrada sinceridad del primero con la finura del actual presidente del PNV, pero los dos tienen una percepción de lo que aquí hay; o no hay. En cierta ocasión, con Mauricio de conseguidor, dijo Arzalluz, en tono desabrido y muy despectivo, que los nacionalistas canarios se conforman con que les den cuatro perras para carreteras, mientras su sucesor recurre al a mí que me registren. Como saben, el Gobierno trató de meter el REF en los presupuestos con lo que, además de convertir al Ejecutivo canario algo más que virtualmente en mero recaudador a sus órdenes, rebajaba el REF de su condición original de derecho histórico hace medio milenio en simple partida presupuestaria graciable de quita y pon según le cuadre a Madrid en cada presupuesto.

No es hipótesis descabellada. Si lo piensan, verán que en 2013 el Gobierno introdujo una serie de cambios para despojar solapadamente a las pensiones de su condición de derecho ciudadano aceptado en los países-de-nuestro-entorno que tanto gusta mentar al papanatismo pepero. Quería meterlas en los presupuestos con lo que creaba las condiciones para hacer con ellas lo que le diera la gana: subirlas, bajarlas o decir, como ha dicho, que ese 0,25% ignominioso es una revalorización. Una forma torcida de hacer política aplicada a la estrategia recentralizadora: convertir el REF en partida presupuestaria para poderlo eliminar llegado el caso sin problemas de derechos históricos. No estaría mal permanecer atentos a la pantalla.

Un bagaje desaprovechado

Canarias cuenta con una larga tradición de especialistas que han ido dando forma a un pensamiento canario económico/administrativo que ha generado modelos que los políticos, con algunas excepciones, parecen desconocer o no estar interesado en su desarrollo. Deberían saber lo que hay desde Alonso de Nava, José Murphy y Cristóbal del Castillo, “sospechoso” de ser el redactor de la exposición de motivos del decreto de Puertos Francos, hasta José Peraza de Ayala, José Miranda Guerra, el incombustible González Viéitez, Óscar Bergasa, Normando Moreno, Salvador Calderín, el empresario Antonio Rodríguez (rara avis del gremio), Antonio Carballo Cotanda, Leopoldo de la Rosa, Antonio Bethencourt, Francisco Morales Padrón, Elisa Torres, Manuel Lobo, Antonio Macías y un largo etcétera al que añadiré de las última echaduras a Sonia Mauricio Subirana. Esta pequeña relación a primer golpe de memoria abarca tres siglos de aportaciones y aunque muchos se me quedan fuera, no puedo dejar de mencionar al Seminario de Derecho Administrativo Especial Canario que mantuvo, entre los últimos años 60 y los primeros 70, Alejandro Nieto García en su etapa de catedrático de Derecho Administrativo en La Laguna. Tampoco pueden quedar sin mención las Jornadas de Historia Canario-Americana que animara Morales Padrón; ni Antonio Rumeu de Armas, que además de su colosal obra (Piratería’s…), reeditada con el título de Canarias y el Atlántico dejó infinidad de trabajos y el Anuario de Estudios Atlánticos que fundara en los años 50 del siglo pasado hasta su muerte y con el que seguiría, también hasta su fallecimiento, Antonio Bethencourt, otro de los grandes. Debo añadir que tenemos gente, entre ellos no pocos de los mencionados que se remontan aún más atrás de los siglos XVIII, XIX y XX para llegar al XV donde está el origen de unos derechos históricos que nunca fueron privilegios sino la necesidad que siguen siendo dadas nuestras particularidades.

Si tuvieran en cuenta los políticos el bagaje acumulado otro gallo nos cantaría. Tendrían argumentos para impedir que el centralismo avance en su desgaste del Estado de las Autonomías en lugar de irlo ajustando a la realidad española y al futuro previsible. A los catalanes se les negó en su día un concierto económico según el modelo vasco-navarro, lo que fue un motivo más para la actual carajera y a Canarias la tiene Madrid a su merced por falta de una clase política potable. Mientras ésta no defiende con energía el carácter histórico de los derechos canarios, los madrugó el Gobierno más atento a conseguir armas que le permitan derrotar posibles pretensiones o mantenerlas congeladas hasta que las ranas críen pelo. Para eso dispone de su seguro servidor el Tribunal Constitucional (TC) que le facilita la munición. En este sentido, Normando Moreno, jurista especializado en tan espesas cuestiones y autor del libro titulado Los derechos fiscales históricos de Canarias. Crónica inconclusa de un conflicto, recuerda las sentencias del Tribunal Constitucional 32/1981, 76/1988 y 239/1993 que avalan el blindaje constitucional de los regímenes vasco y navarro. Nada dice el TC del régimen canario hasta una cuarta sentencia, la 62/2003, que para este autor tiene “’un carácter finalista y que puede llegar a desaparecer cuando los niveles de riqueza se igualen con otros territorios’”. Y subraya a continuación Moreno que al TC “le resultó irrelevante que el Estatuto de Autonomía canario, en su artículo 46.2, reconozca que la motivación del REF sea en estas islas ‘paliar las características estructurales permanentes que dificultan su desarrollo”. Debe creer el TC que la lejanía, la discontinuidad territorial y demás limitaciones siguen siendo, hoy como ayer, resultado de las ganas que tenemos de molestar a los españoles, precisamente por estos días en que nos está fallando hasta el fútbol bonito. Con el añadido por el mismo autor de la pregunta acerca de cuáles son los territorios a igualar ya que en 2011 la renta per cápita en Canarias ascendía sólo al 85% de la media nacional mientras la de los vascos la superaba al alcanzar el 134% y los navarros el 129,2%.

El estado de las carencias isleñas

Todo lo anterior viene a cuento del debate sobre el estado de la nacionalidad que se repite años tras año en los mismos términos de ataque y defensa. Aunque acabo de referirme al bagaje de conocimientos acumulados durante siglos sobre el funcionamiento económico/administrativo de Canarias, no pretendo que sus señorías se pongan a dar la matraca sino que, en función de esos conocimientos y precedentes, digan algo que nos sirva a los ciudadanos y nos ahorren el verlos forcejear para llevarse al huerto los votos de un gran público que ni se para a escuchar. Todo el mundo sabe que el Gobierno, según el propio Gobierno, acierta siempre, lo que niega. Están luego los partidos con opciones a llegar a algún acuerdo o pacto con el Gobierno que son quienes provocan los espectáculos más entretenidos. Como los de esta legislatura en la que Fernando Clavijo echó como agua sucia a los socialistas pensando, quizá, que Asier Antona vendría corriendo a ponerse a su disposición para coger cacho y resultó que no por lo que tuvo que volver a tirar de los socialistas, Ángel Víctor Torres mediante aunque sin entrar a gobernar. Antona debió decirle cosa parecida a juntos pero no revueltos, o sea, que colaboraría en lo que le pareciera bien pero aclarándole que su objetivo es sustituirlo a él en la Presidencia avisándole noblemente de que “tiene un año por delante para salir con dignidad del poder”.

En cualquier caso, debo reconocer que Clavijo estuvo sembrado al revelar que “Rajoy tuvo que firmar la agenda canaria para ser investido presidente” obligando a Antona a soltarle que todo lo bueno (?) que puede presentar Clavijo hoy “viene de Rajoy”. No quisiera extenderme mucho más pero sí dejar claro que, con todo y a mi entender, el debate lo ganó Clavijo. Ahí es nada su petición de coherencia a los partidos recomendándoles “no mantener un doble discurso” sin aclarar, en plan sibilino, si recomienda uno solo o que sean tres o más las parrafadas. No menos propio fue la idea de que el insularismo “insolidario” daña la convivencia de lo que debo deducir y deduzco la existencia de un insularismo solidario pero, claro, al tratarse de un debate que no sirva para nada ni siquiera informan de qué isla disfruta de semejante jallo. Por más que lo sospeche, qué voy a decirles.

También dijo el presidente que “es falso que haya ahora trabajadores pobres; los hubo desde la conquista” con lo que deja claro que él no tuvo nada que ver. Hizo propuestas, recitó el pliego de planes e intenciones varias entre las que no aludió a la reforma electoral no vaya a ser que se le desequilibre el tinglado. Sí la hubo, en cambio para la economía azul y la circular dando la impresión de que no tenía claro qué cosa sea eso.

Clavijo llegó a lo más alto al asegurar que “las listas de espera son positivas porque indican que la gente prefiere la sanidad pública a la privada”, o que “cada isla debe tener su modelo económico y su identidad, pero ninguna más que otra” ¿Y menos?; o que la corrupción es personal, no de los partidos; como el DNI pudiera decirse. Y por último anotaré la que le largó, ya en plan machito a Noemí Santana, portavoz de Podemos que también adolece del vicio generalizado de largar sin hacer auténticas propuestas bien pensadas y elaboradas limitándose a señalar lo que está mal. La respuesta de Clavijo a la portavoz de Podemos nos pudo ser más lamentable al recomendarle que “mejor se reúne con los pensionistas venezolanos, que llevan años sin cobrar”.

Tiempo perdido un año más. Por los que no cobramos dietas de asistencia.

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