El río de lava que comenzó a descender desde las dos bocas eruptivas abiertas la madrugada del viernes a unos 600 metros del cono principal ha entrado este sábado en contacto lateral con la colada principal, la que discurre hacia el mar y ha creado una fajana que alcanza ya las 27,7 hectáreas. La responsable nacional de vigilancia volcánica del Instituto Geológico Nacional (IGN), Carmen López, ha precisado que aún se desconoce si esta colada proseguirá su camino lateral o se unirá definitivamente a la primigenia, que mantiene el mismo trazado y un flujo constante, sin cambios en su extensión, hasta desembocar en la isla baja creada.