Canarias estrena sistema electoral con cinco urnas y presidente-candidato imputado

Fernando Clavijo saliendo de los juzgados de La Laguna tras declarar por el caso Grúas.

Las elecciones autonómicas de Canarias se presentan más inciertas que nunca este 2019 gracias a factores como la aplicación de un nuevo sistema electoral y el declive del partido que lleva gobernando el archipiélago de modo ininterrumpido los últimos 26 años, Coalición Canaria, que además presenta a la reelección al primer candidato de la historia que lo hace imputado por presuntos delitos relacionados con la corrupción, el conocido como caso Grúas. Canarias alcanza por fin uno de los objetivos más ansiados por muchos de sus habitantes: dejar atrás el sistema electoral más injusto del mundo, con una ratio de desproporción (escaños asignados a circunscripciones que no los recibirían si no hubiera una desproporción inadecuada) del 33%, por encima del segundo sistema, el de Tanzania (26% de desproporción) y muy alejado de la media española, el 9,6%, y del 7% mundial. Gracias a este sistema electoral, en las elecciones de 2015 obtuvo más escaños el partido político que quedó tercero en número de votos (Coalición Canaria) y quedó fuera del Parlamento regional Ciudadanos, a pesar de obtener 54.000 votos, exactamente 51.000 más que la Agrupación Socialista Gomera (ASG), que alcanzó 3 escaños y se convirtió en actor decisivo de la legislatura recién acabada.

El caso Grúas, para no iniciados: así es la causa judicial que compromete al presidente de Canarias

Por primera vez en la historia democrática canaria se alinearon todos los astros en esta última legislatura nacional para que no perviviera un sistema electoral creado para perpetuar lo que en la transición sus creadores llamaron la triple paridad, consistente en un sistema que otorgaba el mismo número de escaños (15) a las seis islas llamadas menores frente a los 15 de cada una de las dos capitalinas (Gran Canaria y Tenerife) y la misma proporción a las dos provincias canarias (30 diputados a cada una) a la vez que entre las dos islas capitalinas (15 y 15). Tan forzado llegó a ser el reparto que la isla de La Palma, con menos habitantes que la de Fuerteventura, tenía un representante más en la Cámara regional durante estos últimos años, cuando fue superada en población por esta.

Todo eso ha quedado corregido en el nuevo Estatuto de Autonomía de Canarias, aprobado el pasado noviembre por las Cortes Generales, que incluye un sistema electoral provisional que deberá ser modificado o ratificado los próximos tres años por el Parlamento regional con un tope máximo de 75 diputados y un mínimo de 50. De momento serán 70 los escaños que se designen en los que se incluye uno más a la isla de Fuerteventura y una lista regional de 9 puestos que prime más el factor poblacional sobre la unidad territorial, la isla.

De este modo, el cuerpo electoral canario se va a encontrar el próximo día 26 ante sí con cinco urnas. Una de ellas, al Parlamento Europeo; otra al Ayuntamiento; una tercera al Cabildo Insular, única corporación en la que se designa directamente presidente o presidenta en base a la lista más votada; y dos urnas para el Parlamento regional. En una de ellas se introducirá el voto a una candidatura insular, como venía haciéndose hasta ahora, y en la otra, la papeleta a la candidatura regional, compuesta por nueve candidatos de cada uno de los partidos concurrentes.

Pero el nuevo sistema electoral no es lo único que se estrena en estas elecciones en Canarias. La supresión de lo aforamientos para los altos cargos de la Comunidad Autónoma en el nuevo Estatuto de Autonomía ha provocado otro efecto curioso: la primera imputación en un juzgado de instrucción ordinario, y nada menos que la del presidente regional, Fernando Clavijo, el primer caso en la historia de la autonomía. Canarias ha sido la primera comunidad autónoma en suprimir los aforamientos en su estatuto, lo que sorprendió a Clavijo en el trance de ser o no investigado por el Tribunal Superior de Justicia, lo que intentó mediante una sonora batería de recursos que eran jaleados por la prensa que le es afín, defensora de que la causa se residenciara aún en las instancias para aforados por haberse iniciado antes de la entrada en vigor del nuevo Estatuto de Autonomía.

Finalmente se ha impuesto la tesis del TSJC con el voto particular favorable a Clavijo por parte de su presidente, Antonio Doreste, exconsejero de un Gobierno de Coalición Canaria en las postrimerías del siglo pasado, y la causa se instruye en los juzgados de La Laguna. Al presidente se le investiga en el caso Grúas por tres delitos apreciados por la Fiscalía Anticorrupción (malversación, prevaricación y tráfico de influencias) presuntamente cometidos mientras fue concejal de Seguridad y luego alcalde de la ciudad de La Laguna.

Su posición no es fácil. Y no solamente por presentarse ante la ciudadanía como el primer presidente y candidato a presidente imputado, ni porque el nuevo sistema electoral pueda debilitar la posición predominante de la que ha gozado hasta ahora Coalición Canaria. Hay más factores en contra: la tendencia al alza del Partido Socialista, al que todas las encuestas conocidas hasta ahora dan ganador en Canarias, y el anuncio público de un potencial socio de CC, Ciudadanos, de que no apoyará nunca a un presidente imputado. Resulta curiosa esta posición cuando la diputada electa de Coalición Canaria al Congreso, la incombustible Ana Oramas, no se ha cansado de repetir que no respaldará jamás un Gobierno de Pedro Sánchez apoyado por Podemos, Vox o los independentistas, lo que reducía cualquier posibilidad a tan solo una: un Gobierno del PSOE apoyado por Ciudadanos.

Por lo demás, asistimos a unas elecciones autonómicas con muchos cambios al frente de los partidos. Ya no preside el PP de Canarias José Manuel Soria, dimitido en abril de 2016 tras su aparición en los papeles de Panamá. Irrumpen en el panorama nuevas caras, como la periodista Vidina Espino, candidata a la presidencia por Ciudadanos, a competir con veteranos como Román Rodríguez, que -menos ministro- lo ha sido todo en la política canaria y española. El favorito es, según las encuestas, el socialista Ángel Víctor Torres, secretario regional elegido en primarias, actual vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria e histórico alcalde de la ciudad de Arucas.

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11 de mayo de 2019 - 20:52 h

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