Doce menores controlados por seis agentes de la UIP

Un grupo de 12 menores, estudiantes todos ellos en el Instituto de Enseñanza Secundaria Las Indias, en el barrio de La Salud, protestaron este viernes en el intercambiador de Santa Cruz de Tenerife por la reordenación de guaguas urbanas, que ha suprimido líneas y ha acortado el recorrido de otras. La concentración fue controlada por seis policías nacionales de la Unidad de Intervención Policial.

Los adolescentes, con carteles caseros en los que se podía leer “Bermúdez, Bermúdez, el pueblo te sacude” y “las guaguas de La Salud no las tocas tú”, expresaron su malestar por el cambio cruzando por el paso de peatones, sin llegar a interrumpir el tráfico. Una dotación de la Unidad de Intervención Policial controló la protesta y pidió los DNI de algunos de los padres que acompañaban a los menores, pero no hubo más incidentes.

En total, eran 16 las personas que protestaban, sumados cuatro adultos, responsables de los menores.

Los estudiantes del IES Las Indias, de 16 y 17 años, se quejaron de la reordenación, y pusieron, como ejemplo, la desaparición de la línea 907 (que conectaba el centro con el barrio de La Salud) y la modificación de la línea 911, que iba del muelle norte hasta el barrio de Ofra, y que desde el pasado el 5 de mayo concluye en el barrio de La Salud, dejando ambas zonas sin ninguna línea directa, salvo el tranvía.

“Somos muchos los que vivimos Ofra y que estudiamos en el IES Las Indias”, se quejaba uno de los menores. “Ahora me tengo que levantar mucho antes para ir a clase porque la guagua ya no pasa cada diez minutos, sino cada media hora”.

Esa misma línea antes tenía sus últimas frecuencias los sábados, domingos y festivos hasta después de las nueve de la noche. Ahora, la última parte a las 20.35 horas en ambas direcciones, lo que limita las posibilidades de ocio en el centro urbano de las que carecen los barrios periféricos.

“Al no haber tantas frecuencias, después de las ocho y media de la noche, para ir a La Salud desde el centro, hay que coger una guagua y después tranvía o caminar”, indicó otro.

Pendiente de coste

Frente a tanta polémica, el concejal de Servicios Públicos Dámaso Arteaga, ha propuesto a colectivos vecinales la ampliación del horario de las líneas más conflictivas pero queda “pendiente de determinar el coste” de algunas de ellas.

Una de las vecinas afectadas y activista del colectivo Parados Unidos, Miriam Pérez Mendoza, calificó de “una vergüenza” esa propuesta y anunció más movilizaciones la próxima semana.

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