Las autoridades descartan por ahora otra boca emisora de lava en La Palma mientras una segunda lengua se desvía y arrasa nuevos terrenos

Nueva lengua de lava del volcán de La Palma

La colada de lava del volcán de Cumbre Vieja, en La Palma, se mantiene en las vías que ha surcado en los últimos días con la única novedad que este jueves, a unos 350 metros de la costa, un nuevo dedo de esta lengua principal se ha bifurcado y ha terminado fluyendo entre entre la playa de Los Guirres y El Charcón. Este desgajamiento se empezó a notar desde la tarde de este miércoles, como ha asegurado el director del Plan de Emergencia Volcánica de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende, en la rueda de prensa diaria para actualizar la situación del volcán en La Palma.

El viento empuja la nube de cenizas sobre la zona este y norte de La Palma

El viento empuja la nube de cenizas sobre la zona este y norte de La Palma

Esta nueva rama ha sepultado más plantaciones agrícolas, depósitos y alguna edificación, ha lamentado Morcuende, quien ha indicado que esta bifurcación ha podido nacer tras encontrarse la colada principal con un terreno divisorio. Tampoco ha descartado que se produzcan mas daños en inmuebles y cultivos de la zona.

Además, esta novedad se une a que en las últimas 24 horas, “ha aumentado el número de sismos y la magnitud máxima observada”, como ha puntualizado la portavoz del Comité Científico del Pevolca, María José Blanco, haciendo especial hincapié en el producido durante la mañana de este jueves en Villa de Mazo, que ha alcanzado una magnitud 4,3 mbLg y que “se ha sentido en la totalidad de la isla”. Morcuende, por su parte, ha recordado que los sismos como estos se están produciendo “a profundidades elevadas”. El de Villa de Mazo se produjo a 35 kilómetros de profundidad. Por ello, el director del Pevolca ha restado importancia a este temblor y ha subrayado que, por el momento, no hay ningún “dato que nos haga pensar que pueda haber un nuevo centro emisor”.

En cuanto a la calidad del aire, Blanco ha reconocido que este jueves, 7 de octubre, las condiciones meteorológicas son “desfavorables” y seguirán así hasta el sábado, debido a una inversión térmica, que actúa como tapadera, a altitudes de entre 600 y 700 metros unida a la predominancia de vientos débiles, que dificultan la dispersión de las nubes de ceniza y dióxido de azufre. Las estaciones de medición detectaron en la madrugada del miércoles al jueves “picos” de 667 microgramos de dióxido de azufre por metro cúbico, superando el umbral de alerta, situado en 500 microgramos, ha puntualizado Morcuende.

Precisamente, los expertos ya anunciaron este empeoramiento este miércoles, que ha provocado una acumulación de cenizas y, a su vez, ha obligado a cancelar todos los vuelos del aeropuerto de La Palma. Se recomienda a las personas que tengan enfermedades cardiorrespiratorias que no salgan de casa y, si lo hacen, utilicen las mascarillas FFP2.

Durante su comparecencia, María José Blanco ha explicado que según el Índice de Explosividad Volcánica (VEI por sus sigas en inglés), que tiene unos valores comprendidos entre 0 y 8, el valor estimado en el de Cumbre Vieja es de 2. Asimismo, siguen activos tres centros de emisión en el cráter principal y se han construido tubos lávicos que promueven el drenaje. La fajana continúa su crecimiento y ya tiene al menos unos 250 metros de profundidad y una distancia desde la costa que alcanza los 500 metros.

Durante la rueda de prensa también se han actualizado los datos sobre la superficie afectada por la lava, que alcanza las 431,2 hectáreas, 9,27 más que el miércoles. La anchura máxima de la colada permanece en unos 1.250 metros y se conoce que ha sepultado un total de 26,47 kilómetros de carreteras en la isla, además de los cultivos y los inmuebles. En concreto, ha arrasado con 5,63 kilómetros de vía en El Paso, 17,13 en los Llanos de Aridane y 3,71 en el municipio de Tazacorte.

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