Una traficante se hizo pasar por menor, se 'coló' en un centro de acogida y facilitó la desaparición de 13 niñas migrantes
Tenía 32 años y medía 1,43. Cuando llegó al puerto en una patera, los agentes de la Policía Nacional concluyeron que esta mujer guineana era menor ''indubitada'', es decir, que no admite duda. Entró en un centro para menores no acompañados de Lanzarote, del que desaparecieron trece niñas. Tiempo después fue detenida en el marco de la 'operación Tritón', que desmanteló una red ''perfectamente organizada'' dedicada al tráfico de personas y a la pornografía infantil.
La investigación la inició la Policía Nacional a raíz de la desaparicion de catorce menores, trece niñas que vivían en el recurso de Lanzarote y otro menor que desapareció de un dispositivo de San Bartolomé de Tirajana, en Gran Canaria. Según ha adelantado El Español y ha confirmado Canarias Ahora, la mujer fue ganándose la confianza de las menores y durante meses fue sacándolas del recurso y enviándolas hacia Francia. Según El Español, los investigadores identificaron en el móvil de la investigada un mensaje en el que puede leerse ''Ya he vaciado el centro de niñas''.
Los miembros de la red tenían una ''clara distribución de funciones''. Su objetivo era traficar con menores desde centros tutelados hacia Francia. La organización, explicó entonces la Policía Nacional, tenía ''logística'' en Marruecos para el traslado y cruce de fronteras. También tenía contactos en Costa de Marfil para el envío de documentación falsificada y en España, la red contaba con una ''infraestructura'' dedicada a acoger temporalmente a los menores y gestionar su paso a Francia.
Cómo llegó la mujer a un centro de menores
La mujer llegó a vivir en un centro de menores no acompañados por un fallo en su identificación. El registro de los menores que llegan a Canarias empieza en el muelle. Cuando una embarcación precaria llega a puerto, es la Policía Nacional la que recopila los datos personales de sus ocupantes. La reseña policial tiene lugar en las primeras 72 horas desde la llegada y se realiza tras una pequeña entrevista con cada miembro de la patera.
Ese momento determina el futuro de cada uno de los supervivientes. Si son adultos, son trasladados a un campamento para mayores de edad gestionado por el Estado. Si son menores no acompañados, son derivados a los centros de acogida del Gobierno de Canarias, a quien corresponde su tutela. En muchas ocasiones, los supervivientes carecen de documentación que acredite su edad, por lo que su palabra y la percepción de los agentes son las únicas pruebas.
Cuando la Policía Nacional establece que una persona es menor ''indubitada'', no se le realizan pruebas de determinación de la edad, tal y como explican a este periódico desde la Dirección General de Protección a la Infancia del Gobierno de Canarias. Estas fuentes aseguran que ''cuando se observó el comportamiento sospechoso'' de la mujer, fue la propia Dirección General y la entidad que gestiona el recurso quienes denunciaron. ''A partir de ahí es la Policía y la Fiscalía quien tiene que decir cómo se procede'', indican.
En 2020, con el aumento de llegadas de menores sin referentes familiares a Canarias, la comunidad autónoma pidió al Ministerio del Interior la presencia de Save The Children en los campamentos policiales donde los supervivientes pasan sus primeras 72 horas en las islas, con el fin de que las entrevistas fueran realizadas por personas especializadas en infancia migrante y evitar la convivencia de adultos y niños en los centros. Ese año, 1.743 personas permanecían acogidas en los recursos para menores pendientes de un test que probara su edad. La petición fue rechazada.
Trasladar niñas a Francia
Fuentes de la Policía Nacional han confirmado a esta redacción que la mujer permanece detenida. Según informó el cuerpo en noviembre de 2025, en la operación han sido detenidas trece personas: once en Lanzarote, una en Gran Canaria y otra en Madrid. De ellas, cuatro ingresaron en prisión provisional como presuntas autoras de los delitos de pertenencia a organización criminal, falsedad documental, tráfico ilegal de personas, delitos contra los derechos y deberes familiares, encubrimiento y pornografía infantil.
En mayo del año pasado, los policías interceptaron en el aeropuerto de Lanzarote a tres menores acompañados por un mayor de edad que intentaba embarcar con ellos hacia Madrid. Allí se constató que los niños estaban tutelados por el Gobierno de Canarias y que el traslado se estaba tratando de llevar a cabo sin ningúna autorización y sin documentación válida. El adulto fue detenido por un delito de falsedad documental contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y por sustracción de menores.
En el marco de las diligencias, los agentes ejecutaron dos registros domiciliarios en Lanzarote en los que intervinieron numerosos documentos, efectos personales, dispositivos electrónicos y dinero en efectivo. La investigación continúa abierta, con el objetivo de localizar y proteger a los menores desaparecidos.
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