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Cae a la mitad la generación de aguas residuales en Tenerife tras la declaración del estado de alarma

La depuración de aguas en Santa Cruz de Tenerife se ha convertido en un problema acuciante

El volumen de las aguas residuales generadas en Tenerife cada día se ha reducido en un 49% desde la declaración del estado de alarma por la crisis sanitaria del COVID-19, según los datos facilitados por el Consejo Insular de Aguas de Tenerife a partir de los flujos que llegan a los sistemas de depuración de esta entidad, dependiente de la Consejería de Lucha contra el Cambio Climático y Sostenibilidad del Cabildo de Tenerife.

Javier rodríguez, director del Consejo, informó que el descenso registrado en las instalaciones de depuración ha pasado de los 43.850 metros cúbicos (m3/d) a 22.410 meros cúbicos al día en la actualidad, como consecuencia del cese de la actividad económica.

A juicio del Consejo Insular de Aguas, lo más significativo del análisis del  comportamiento hídrico de sus diferentes instalaciones de depuración es el descenso registrado en las aguas residuales que llegan al sistema comarcal de regeneración de Adeje-Arona, puesto que se ha pasado de los 33.000 metros cúbicos al día (m3/d) a unos 13.000 m3/d, lo que ha supuesto una reducción del 60% en esa comarca.

Esta situación se explica porque la aportación de aguas residuales proviene en gran medida de las infraestructuras hoteleras, que han venido vaciándose durante esta crisis hasta llegar al cero turístico en la actualidad.

En el sistema de aguas residuales del Valle de La Orotava se ha apreciado un ligero descenso, en torno al 15%, dato que incluye los registros de lluvias de los últimos días, por lo que esa disminución podría ser aún mayor cuando remitan las precipitaciones y por último, en el Noroeste se ha registrado un 11% menos.

En cuanto a los sistemas comarcales de desalación de agua de mar, se observa un descenso del 5% en el de Granadilla (que abastece tanto a este municipio como al de Arico y San Miguel de Abona), mientras que en la desaladora de Fonsalía -que abastece a los municipios de Guía de Isora y Santiago del Teide- ronda entre el 3 y el 5%.

Donde sí se aprecia disminución importante es en la desaladora de Adeje-Arona, donde la producción de agua desalada de mar ha disminuido un 26%, pasando de 30.500m3/día a 22.500m3/día.

En cuanto a la desalación de aguas salobres del Norte de la isla proveniente de galerías y dirigidos al abasto público de los municipios ubicados entre San Juan de La Rambla y Buenavista, ambos incluidos, no se ha notado ningún descenso. Las otras infraestructuras de este tipo situadas en el oeste tinerfeño, y que abastecen a Guía de Isora y Santiago del Teide, tampoco registran descenso sino incluso un ligero ascenso. La razón es que el agua se dirige al consumo doméstico con preferencia sobre el turístico.

Estos datos son relativos a las instalaciones que gestiona el Consejo Insular de Aguas de Tenerife y que suponen una parte del agua producida en Tenerife. El resto se complementa con los cientos de galerías y pozos que hay distribuidos por toda la isla y otras desaladoras importantes como las de Santa Cruz y La Caleta en Adeje, que son gestionadas por ambos municipios, además de pequeñas instalaciones gestionadas mayoritariamente por establecimientos turísticos para consumo propio.

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Publicado el
2 de abril de 2020 - 19:21 h

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