La portada de mañana
Acceder
Trump se revuelve tras el revés del Supremo a los aranceles y a su agenda
El plan de Rufián, en datos: la unidad de Sumar y Podemos importa más
Opinión - 'La corrupción generalizada del sistema crea monstruos', por Rosa M. Artal

Guía de Rodas: La ciudadela medieval mejor conservada del mundo

Una vieja mezquita emerge entre las casas de la Ciudadela de Rodas.

Viajar Ahora

0

Rodas. La del Coloso. La de las murallas inexpugnables. La de los cruzados de la Orden de San Juan de Jerusalén. La de la Afrodita más famosa del mundo clásico. La de las playas de grava de aguas tan limpias que los barcos parecen volar. Esta isla a tiro de piedra de la costa turca es una de las grandes joyas del universo insular mediterráneo. Hoy es griega. Una de las muchas banderas que han ondeado en sus muros y palacios. Llegarse hasta aquí es descubrir uno de los puntos más intensos del Mediterráneo con lo que ello implica. Historia. Por todos lados. Con lo que eso implica. Pero también es adentrarse en paisajes salvajes de montañas ásperas; playazos de ensueño y una cultura que tiene su punto culminante en una de las mejores tradiciones gastronómicas del mundo.

Iniciamos una guía de Rodas (que sirve para completar nuestra guía Viajar Ahora de las Islas Griegas) y empezamos por su capital. Porque esta ciudad ofrece tanto que es un destino en sí mismo para un par de días de exploración tranquila. Aquí podrás encontrar los puntos de interés más importantes de la ciudad (marcados con iconos azules en el mapa) y un discurso que te ayudará a comprender las historias que se esconden tras las piedras. Piedras que nos van a llevar a la Grecia Clásica, al tiempo de Las Cruzadas y a los años de dominio turco sobre el Mediterráneo Oriental.

La ciudadela medieval

Antiguos hospicios y arsenales del Apellou, el antiguo patio de armas de la ciudadela de Rodas.

De la Plaza Rímini a la Plaza de Hipócrates.- El puerto de Mandraki fue desde siempre la entrada natural a Rodas y por eso la mejor manera de encontrarse con la ciudadela es desde la banda de mar pese a que las mejores murallas medievales de Europa cuenten hasta con ocho grandes puertas monumentales. Así que empezamos a flipar desde la Plaza Rímini, a espaldas del Palacio del Gran Maestre y junto a la Torre del Apóstol San Pedro. Las muralla de Rodas cubren un perímetro que supera los cinco kilómetros y cuenta con un gran número de torres y baluartes perfectamente conservados. Es una auténtica gozada. Una fortaleza que soportó multitud de asedios y que sólo cayó en 1522 tras un asedio de cinco meses en el que el uso masivo de la artillería quebró las defensas del último baluarte de los cruzados europeos en Oriente Medio. Desde el puerto la muralla se abre al interior en tres puntos: La Puerta de Eleftherias, la Puerta de San Pablo y la Puerta del Arsenal. En este punto se concentraban las defensas de la ciudad que miraban hacia el puerto dando acceso al ágora de la Rodas clásica. Estas tres puertas, que están defendidas por imponentes torres y baluartes dan acceso al Apellou, una zona de la ciudad donde puedes ver algunos restos clásicos como el Templo de Afrodita.

La Castellanía. Antiguo hospicio de los caballeros españoles en Rodas.

Estamos ante una especie de plaza que sirvió como patio de armas y arsenal: este era el lugar donde se abastecía la armada de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, una de las grandes potencias navales medievales en el Mediterráneo. Hoy, los antiguos talleres y pabellones albergan al Museo de Artes Decorativas de Rodas y dan acceso a la famosa Calle de los Caballeros, antigua arteria principal del burgo medieval. Pero antes de sucumbir a la tentación de recorrer esta vía hay que seguir hasta la Plaza de Hipócrates para ver un par de joyas: la Iglesia de Nuestra Señora del Castillo (Plaza de Megalou Alexandrou); el Hospital de los Caballeros (Akti Sachtouri, 8), un imponente edificio medieval que alberga al Museo Arqueológico de Rodas –aquí se custodia la famosa Afrodita de Rodas entre otros muchos tesoros-; la Mezquita Sindriván (Sokratus, 14) y la magnífica Puerta de la Marina.

Una huella española: la Castellanía (Aristotelous, 4).-Este es uno de los edificios medievales más bonitos de la ciudad. Hoy es una de las sedes de la Librería Pública de Rodas, pero durante la época de los cruzados era el cuartel general de los militares castellanos y aragoneses que servían en la ciudad. Este hospicio es de una belleza gótica impresionante. Su claustro y los jardines son dignos de verse.

Arcos góticos en la Calle de los Caballeros.

La Calle de los Caballeros y el Palacio del Gran Maestre.- El Ippoton o Calle de los Caballeros es la vía más famosa de Rodas y también uno de los lugares de mayor carga simbólica de la ciudad. La callejuela está plagada de antiguos hospicios de cruzados. Los soldados que llegaban hasta aquí para defender Rodas de los turcos se alojaban en hospitales que se agrupaban por nacionalidades: en Ippoton, por ejemplo, podemos ver tres: el hospicio de los Provenzales; el hospicio de los Franceses y el Hospicio de los Españoles –como veremos había dos albergues para cruzados de La Península Ibérica en la ciudad-. En la pripia callejuela hay otras dos cosas que ver: la Iglesia de la Santísima Trinidad y el Museo de Arqueología Subacuática que es chiquito pero interesante de ver. No dejes de ir y venir por los callejones que se abren a ambos lados de Ippoton. Hay verdaderas maravillas en forma de placitas y callejones.

Torres imponentes: Palacio del Gran Maestre de la Orden de San Juan de Jerusalén. El gran monumento medieval de Rodas.

El punto culminante de esta parte de la ciudad es el Palacio del Gran Maestre. En su origen, este imponente castillo gótico del siglo XIV era una ciudadela de origen bizantino que fue ampliada en varias ocasiones tras la ocupación de la isla por parte de los cruzados. El resultado es uno de los palacios-fortaleza más bonitos de Europa: un símbolo del poder que llegó a atesorar la orden Hospitalaria de San Juan durante su dominio sobre la isla (1309-1522). Este palacio, que hoy alberga un museo que exhibe un batiburrillo de piezas que van desde la Grecia Clásica a la dominación otomana, fue la residencia oficial de hasta 19 grandes maestres compaginando su uso palaciego con el militar y administrativo. Es uno de los edificios más bonitos de todo el Mediterráneo. Sal de las murallas por la Puerta de Amboise hasta la Plaza de Platanakia para hacer la mejor foto del palacio y, de paso, ver los fosos de las murallas.

Alminar y cúpulas de la Mezquita de Solimán desde la Torre del Reloj.

La Mezquita de Solimán y las huellas de la Rodas musulmana.- Griega, romana, bizantina, cruzada… Y turca. Los otomanos conquistaron Rodas en 1522 y permanecieron aquí hasta 1912 cuando la isla fue ocupada por tropas italianas. La huella otomana se deja sentir en las mezquitas pero fue sistemáticamente borrada por los trasalpinos que trataron de devolver a la vieja Rodas la imagen que tenía durante la época cruzada. Uno de los edificios que sobrevivió fue la Mezquita de Solimán (Apollonion 11). El edificio fue la primera mezquita levantada por los turcos tras la conquista y ocupó el solar de una iglesia. Hoy podemos ver buena parte de la construcción del siglo XVI pero muy reformada. De la zona del Bazar turco apenas queda rastro. Sólo la Torre del Reloj (Orpheus, sn), del siglo XIX y el trazado de las calles en torno a la Calle Sócrates.

Muy cerca de aquí hay un par de lugares de interés: el Baluarte de San Jorge (Apollonion, 1), uno de los puntos más fuertes de la muralla, y un viejo palacete medieval que alberga el curioso Museo de la Tecnología de la Antigua Grecia (Theofiliskou, 13), uno de esos lugares para tocarlo todo.

Mezquita otomana de Parodos Dorieos.

El otro gran centro urbano que conserva la herencia otomana con más claridad es la Plaza Arionos donde puedes ver la Mezquita Mustafá Sultán (Arionos, sn) y los Baños Turcos de Dimotika Loutra (Menekleous, 11). Afortunadamente los italianos no arrasaron este viejo hamman del siglo XVI que es el único que se conserva en buenas condiciones (y que puede ser visitado). Muy cerca de aquí está la Iglesia de Agios Phanourios (Agiou Fanouriou), una de las más bonitas de la ciudad a intramuros.

Plaza de los mártires judíos, la puerta de entrada a la Judería de Rodas.

La Judería de Rodas.- La comunidad hebrea de Rodas llegó a ser tan numerosa que contaba con hasta seis sinagogas. EL momento clave para entender el crecimiento de esta comunidad es 1492, cuando los judíos son expulsados de España. Muchos se instalaron aquí en torno a la actual Calle Dossiadou, que formaba la espina dorsal del barrio. Hoy sólo queda una de las sinagogas históricas: el Gran Kahal –Salón Grande- (Dossiadou, 31). Este edificio data de finales del siglo XVI y es una de las sinagogas más antiguas de Grecia. Hoy compagina su función como templo y como museo de la historia de la comunidad hebrea en la ciudad. Una comunidad que fue prácticamente exterminada por los fascistas italianos y los alemanes. La plaza de los Mártires Judíos recuerda el hecho.

Rodas más allá de las murallas

Los ciervos del Puerto de Mandraki.

Los restos del Coloso de Rodas (Pl. Neoriou).- Era una de las siete maravillas del mundo antiguo. Una estatua de bronce de más de 30 metros de altura que representaba al dios Helios (sol) y se construyó como símbolo de la victoria de la isla sobre el rey Demetrios de Macedonia (305 AC) para guardar la entrada al Puerto de Mandraki. Según se cuenta, para su construcción se usaron las máquinas de guerra y las corazas del ejército macedonio. La estatua apenas estuvo 66 años en pie ya que fue destruida por n terremoto en el 226 AC permaneciendo sus restos durante seis siglos en el lugar: los rodios no la reconstruyeron porque interpretaron su caída como un castigo de los dioses. El lugar que ocupaba el coloso es hoy una de las fortalezas medievales de la ciudad (Fuerte de San Nicolás) pero llegar hasta aquí a pie merece la pena. Puedes ver tres molinos de viento y las estatuas que representan a una cierva y a un ciervo que sustituyen en la actualidad al propio coloso.

Odeón y el arranque del Estadio de la Acrópolis de Rodas.

La acrópolis de Rodas (Diagoridon).- El Monte Smith se encuentra a pocos kilómetros de las murallas de la vieja Rodas. Este nombre tan poco atractivo, por qué no decirlo, se debe a un almirante de la Royal Navy inglesa que vigilaba desde aquí los movimientos de la armada francesa durante las guerras napoleónicas. Aquí podemos hacernos una idea de lo que pudo se la ciudad durante los tiempos del coloso.En el siglo V antes de Cristo, las tres ciudades de la isla decidieron coaligarse y fundar una nueva capital unificada que fue planificada al detalle por uno de los grandes arquitectos de la antigüedad: Hipódamo de Mileto. Lo que queda de aquella ciudad diseñada en damero y con grandes espacios públicos y plazas se encuentra en una Acrópolis perfectamente planificada en grandes terrazas. Lo más espectacular de esta zona es el Estadio Olímpico, que con sus 210 metros de longitud es el mejor conservado de la época helénica de todo el Mediterráneo. Junto al estadio puedes ver un pequeño Odeón para 800 espectadores (muy restaurado).

Columnas del Templo de Apolo, en la Acrópolis de Rodas.

El eje de la antigua acrópolis rodia eran los templos. Hoy el mejor conservado de ellos es el Templo de Apolo Pitio que muestra parte de sus muros y varias columnas que se restauraron durante la ocupación italiana de la isla (Segunda Guerra Mundial). Pero el complejo religioso principal estaba dedicado a la dupla Atenea-Zeus. El Templo de Atenea Polias y Zeus Polieo se encuentra en el extremo norte de la colina de la Acrópolis y suponía el culmen de un complejo de edificios más amplios donde los rodios guardaban los documentos más importantes de la isla (leyes, tratados, títulos de propiedad, etc). Otro punto de interés de este complejo arqueológico son los ninfeos subterráneos, un conjunto de cuatro santuarios subterráneos donde se han encontrado muchas estatuillas votivas.

¿Cómo llegar a la acrópolis desde el centro de Rodas? La opción más barata es el autobús público. La línea 9 sube hasta aquí y la parada para acceder al mismo se encuentra en Nea Agora (ver icono rojo en el mapa).

Fotos bajo licencia CC: Shadowgate; Andrey Filippov; Luke Strange; F Mira; Jorge Láscar; Warren LeMay; David Spender; Pat Neary

Etiquetas
stats