La asociación de vecinos afectados por el PSIR 'Bosques de Santander' exige paralizar el proyecto
La asociación de vecinos afectados ha exigido paralizar el Proyecto Singular de Interés Regional (PSIR) 'Bosques de Santander', tras reunirse con la alcaldesa de Santander, Gema Igual.
En un comunicado, la asociación ha destacado que no considera “aceptable” reducir el conflicto “a un nuevo plano, un recálculo o una disminución del número de viviendas afectadas”. Y es que, a su juicio, antes de valorar posibles alternativas, el proyecto “debe detenerse” y, después, con toda la información y la participación vecinal, decidir los siguientes pasos.
Los vecinos han asegurado que defienden la permanencia en sus hogares y la continuidad de sus barrios, y que ni las compensaciones económicas ni los realojos sustituyen la pérdida de sus viviendas, de su entorno y de su historia.
Respecto a la reunión con la alcaldesa, ha apuntado que Igual les mostró su apoyo y se comprometió a solicitar a Real de Piasca un plano técnico detallado y el recálculo anunciado de las afecciones.
“Gema Igual señaló que el PSIR es una figura urbanística legal cuya tramitación corresponde al Gobierno de Cantabria, y que el Ayuntamiento tiene competencias limitadas sobre su aprobación. También manifestó que, a su juicio, Rucandial no debería verse afectado, y se mostró favorable al diálogo y a una mesa de trabajo”, ha destacado la asociación.
En este sentido, ha agradecido la disposición del Consistorio, pero “no se ha trasladado un compromiso expreso de paralización”.
La asociación, que representa a los afectados de Rucandial, Ojaiz, San Román, La Llanilla y otros ámbitos de la zona de Bezana, ha reivindicado que se escuche “a todos”, es decir, “tanto a quienes podrían perder su vivienda como a quienes sufrirían otras afecciones”.
Y ha reclamado la publicación de toda la documentación urbanística, un plano “fiable” que aclare las discrepancias detectadas y reuniones formales con el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento, con participación de la asociación.
“La interlocución debe servir primero para reclamar la paralización, no para presentar recálculos o modificaciones parciales como soluciones pactadas”, ha concluido.