Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El Frente Amplio y Podemos intentan zanjar el debate de las siglas
Investigan a dos jóvenes españoles de 34 y 22 años por terrorismo
Opinión - La historia se repite, pero cada vez sale más cara, por Enric González
ENTREVISTA
— Candidato progresista a la alcaldía de Providence (Rhode Island)

David Morales, el 'Mamdani' latino: “Hay que ganar con el dinero de la gente, no con el de las grandes empresas”

El candidato demócrata a la alcaldía de Providence (Rhode Island), David Morales.

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
17 de octubre de 2026 22:11 h

0

David Morales (1998) es hijo de una madre inmigrante mexicana que lo crio sola. Ahora, a sus 28 años, acaricia la alcaldía de Providence, Rhode Island, con una agenda política vinculada al socialismo democrático y que replica el manual de los candidatos progresistas en todo EEUU desde que Zohran Mamdani, del DSA, ganó las elecciones a la alcaldía de Nueva York en noviembre de 2025.

Morales creció en Soledad (California), criado por una madre que compaginaba distintos trabajos, desde trabajar en una gasolinera hasta recoger hortalizas en el campo, para sacar adelante a sus dos hijos.

Durante el instituto, Morales trabajaba en el campo los fines de semana para ayudar a su familia y se matriculó en cursos universitarios por las noches, lo que le permitió graduarse a los 19 años en Estudios Urbanos por la Universidad de California en Irvine. A continuación, cursó un máster en Asuntos Públicos en la Universidad de Brown.

Dos años después, en 2020, fue elegido miembro de la Cámara de Representantes de Rhode Island con 22 años, lo que lo convirtió en el latino más joven elegido para una legislatura estatal.

El origen de la ola progresista actual, recuerda Morales en esta entrevista con elDiario.es, se remonta a la acumulación de fuerzas en torno a la candidatura de Bernie Sanders a las primarias demócratas contra Hillary Clinton en 2016. Diez años después, los socialistas democráticos están ampliando su presencia en cargos institucionales.

Durante el instituto, Morales trabajaba en el campo los fines de semana para ayudar a su familia y se matriculó en cursos universitarios por las noches, lo que le permitió graduarse a los 19 años con el título en estudios urbanos por la Universidad de California, Irvine. A continuación, cursó un Máster en Asuntos Públicos en la Universidad de Brown.

Dos años después, en 2020, fue elegido miembro de la Cámara de Representantes de Rhode Island con 22 años, el latino más joven en formar parte de una legislatura estatal.

El origen de la ola progresista actual, recuerda Morales en esta entrevista con elDiario.es, está con la acumulación de fuerzas de la candidatura de Bernie Sanders a las primarias demócratas contra Hillary Clinton en 2016. Diez años después, los socialistas democráticos están ampliando su presencia en cargos institucionales.

Como diputado estatal durante los últimos seis años, Morales ha aprobado leyes para reducir el coste de los medicamentos con receta, aumentar el salario mínimo, reforzar las protecciones para los inmigrantes y aumentar las ayudas estatales para las escuelas públicas de Providence.

“Las elecciones son el martes 3 de noviembre, así que queda poco. Y luego, en enero, llegamos a la alcaldía”, afirma Morales.

Ganó las primarias frente al alcalde en ejercicio, algo que siempre es un reto. Esa victoria se debe, en gran parte, a la movilización, al trabajo puerta a puerta y a los voluntarios. ¿Cómo logró ese desborde?

Como dice mi mamá, valió la pena. Luchamos mucho los últimos 11 meses para generar un movimiento que garantice que tengamos una ciudad más asequible para la gente trabajadora de Providence. Todo lo que teníamos era un mensaje y muchos voluntarios que se sintieron motivados para estar ahí afuera tocando puertas.

Teníamos un mensaje adecuado para este momento, un mensaje sobre la vivienda asequible, porque se ha vuelto carísima; sobre una mayor inversión en nuestras escuelas públicas y sobre todos los recursos posibles para proteger a nuestra comunidad inmigrante.

La cosa es que uno puede tener un mensaje bonito, pero lo que importa es que ese mensaje llegue a la comunidad, y nuestro equipo tocó más de 80.000 puertas para asegurar que llegara –según datos de la campaña–. Además, hemos estado en todas las redes sociales, en inglés y en español; hicimos una campaña completamente bilingüe, y eso nos ayudó a asegurar que todos recibieran este mensaje.

¿Hasta qué punto es importante la organización, la capacidad de crear distintas capas de activistas y voluntarios a partir de un pequeño grupo más militante?

Lo bonito es que teníamos muchos miembros de la comunidad que se estaban involucrando en política por primera vez en su vida. Había muchos que eran voluntarios por primera vez y que estaban dedicando tiempo a estar con nosotros. Esta cultura y la comunidad que creció no eran algo que ya existía: eran personas que tenían valores muy similares a los nuestros y ahora tenían la oportunidad de ponerlos en acción.

Usted ha hablado de la 'affordability', un concepto que marca buena parte del debate político en Estados Unidos. Pero, claro, la 'affordability' al final va de la mano de cambios económicos. ¿Cómo piensan hacerlo en Providence?

Quiero que haya un límite a los aumentos de los alquileres. Ahora en Providence se está pagando muchísimo por una habitación y por apartamentos de dos habitaciones, y no puede seguir así.

El alquiler ha subido más del 40% en Providence en los últimos seis años. Eso no puede seguir así. Necesitamos tener reglas y leyes muy básicas que establezcan que los alquileres no pueden subir más de un 4% al año. Y eso es algo en lo que tengo puestas todas mis energías: es una prioridad en cuanto entremos a la alcaldía.

Ese es uno de los modos más efectivos de garantizar que un inquilino en Providence no tenga que preocuparse por que su alquiler vaya a subir tanto como hemos visto en el pasado.

Además del alquiler de la vivienda, ¿en qué otros ámbitos quiere actuar? ¿Cuáles son las otras prioridades de su agenda política?

Queremos asegurar mejores servicios para nuestros estudiantes. Ahora estamos en un momento en el que más del 30% de los niños de las escuelas públicas de Providence habla otro idioma que no es inglés.

Su primer idioma muchas veces es el español, y es muy importante que tengamos un sistema educativo donde haya más maestros bilingües, que puedan apoyar mejor a nuestros estudiantes.

Tenemos muchos estudiantes que tienen problemas de salud mental, y para mí la prioridad es asegurar que tengamos más maestros bilingües, así como más trabajadores sociales y personas de apoyo preparadas para ayudar a nuestros niños. También queremos mejorar la relación con las familias, porque ahora hay muchas familias migrantes que no se sienten conectadas con su escuela.

Eso es algo que queremos cambiar: la forma en que las familias se sienten vinculadas a la escuela de sus hijos.

Las fuerzas progresistas han logrado avances en ciudades como Nueva York, con Zohran Mamdani, o Seattle, con Katie Wilson. Y usted también puede conseguirlo el 3 de noviembre. ¿Este movimiento progresista tiene más fuerza en las ciudades o puede extenderse también al interior del país? ¿Pueden esos avances locales impulsar un cambio más amplio?

Sí. Lo que estamos haciendo es un movimiento en el que los intereses de los grandes grupos empresariales no sean la prioridad. A nivel federal y a nivel local, son los que tienen dinero quienes han tenido el derecho de decir cuáles son las prioridades, y el Gobierno ha tomado medidas en beneficio de la gente rica y también de las grandes empresas.

Lo que yo he hecho durante mis seis años como representante estatal y ahora como candidato a la alcaldía es nunca tomar dinero de esos intereses. Es lo mismo que vemos en Nueva York. Tenemos muchos ejemplos de candidatos que están diciendo: “Yo no voy a tomar dinero de estos intereses corporativos que quieren beneficios para ellos mismos. En su lugar, nos vamos a enfocar directamente en la comunidad y la gente trabajadora”. Y eso va a seguir.

Mi meta es asegurar que tengamos un sistema político que hable a la comunidad y que esté conectado con ella y, más importante, que, cuando se tomen decisiones sobre el presupuesto o sobre cómo uno vota una ley, estas sean en beneficio de la gente trabajadora de la ciudad.

El desafío es ganar elecciones con el dinero de la gente y no con el de las empresas, las grandes corporaciones y los grandes grupos de presión.

Hay muchos ejemplos de candidatos que lo han conseguido.

¿Hasta qué punto cree que este movimiento puede cambiar la política en Estados Unidos? ¿Tiene un techo el movimiento progresista? ¿Habrá algún día un candidato progresista a la presidencia?

No creo que haya techo. Va a seguir creciendo. Hemos visto cómo este movimiento ha crecido muchísimo. Muchos pueden decir que esto empezó en 2016, cuando el senador Sanders se presentó por primera vez a las elecciones presidenciales. En ese momento teníamos un ejemplo de un socialista democrático que aspiraba a una posición tan importante.

Y eso era un ejemplo y le dio mucha motivación a muchas personas que también podían convertirse en representantes de sus comunidades. Y me ha dado mucha alegría ver a otros progresistas que se han postulado como concejales en ayuntamientos, para representantes estatales o para el Congreso. Tenemos una oportunidad muy especial en 2028, cuando llegue el momento de tener otro presidente, y espero que tengamos un progresista que esté listo para luchar por la gente trabajadora de los Estados Unidos.

Estuve en la Convención Republicana en Dallas y, durante los dos días, los discursos giraban en torno al miedo a ustedes, los progresistas y los socialistas democráticos. Se hablaba de comunismo, de caos... ¿Cómo viven esa presión de la Casa Blanca contra organizaciones como el DSA, contra los activistas y contra gente como usted?

Creo que es una responsabilidad muy grande presentarse como candidato a un cargo público y, después, ejercerlo. Y para mí siempre es importante que las decisiones que tomemos beneficien a la persona trabajadora.

¿Quién va a beneficiarse de las decisiones que tomemos? En los últimos años, hemos visto que cada vez hay más ejemplos de personas de nuestra comunidad que quieren un cambio y quieren candidatos que luchen por ellos. Y, por esa razón, me siento muy contento de pensar que en el futuro vamos a tener un presidente progresista en la Casa Blanca, que tenga los valores necesarios para luchar por la comunidad, no por las grandes compañías, y que garantice que se produzcan cambios en nuestro país.

Seguramente es de las primeras veces que el debate sobre la desigualdad está realmente en el centro de la política. Durante mucho tiempo no ocupó ese lugar en Estados Unidos.

Por eso es muy diferente ahora. Ahora hay muchos políticos que hablan sobre un sistema sanitario que garantice la salud como un derecho para todos, por ejemplo.

¿Le preocupa el neomacartismo de la Casa Blanca, que se refleja en la publicación de informes del Departamento de Estado y en la persecución de personas con nombres y apellidos?

Tenemos un sistema que para mucha gente no está funcionando.

Ahora, con el mayor acceso a las redes sociales, hay más información y más medios independientes que llegan a la gente.

Ahora la gente puede ver quién está donando a quién, no es como cuando los grandes intereses corporativos compraban políticos.

Durante nuestra campaña, yo siempre les dije a las personas trabajadoras que, cuando hablaba sobre estos temas, les estaba diciendo la verdad, porque pueden ver quién toma dinero y quién no lo toma. Y, en muchos casos la gente, vio que David era alguien que solo estaba centrado en los temas que afectan a la gente trabajadora, y eso se demostraba al comparar quién había recibido dinero y quién no lo había recibido: mi oponente quizá había tomado mucho dinero de los negocios que buscaban obtener beneficios de la falta de regulación.

Hay muchos ejemplos que muestran que, cuando hay dinero de por medio en la política, eso puede cambiar muchas cosas. Ahora, como la información es más accesible que antes, es mucho más fácil ver quién está luchando por la gente.

Como alcalde, ¿qué actitud tomará ante el ICE? ¿Qué preocupación le genera esta situación, teniendo usted también origen latino?

Lo que ha pasado en los últimos años con el ICE es que su presencia está creciendo. Está creciendo en Providence, está creciendo en Rhode Island, en Massachusetts, en diferentes partes de nuestra área. Es importante que estemos listos para proteger y defender a nuestra comunidad. Quiero que nuestra oficina jurídica en la alcaldía esté lista para demandar al Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security), porque esto no puede seguir pasando. Al mismo tiempo, quiero que tengamos más protecciones cuando haya una familia que se vea afectada, que tengamos un sistema en el que una familia pueda estar en contacto con el miembro de la familia que quede separado de ella. Quiero trabajar con el estado para que no dejemos que haya vehículos que no indiquen directamente si pertenecen al ICE o a la policía. Hay muchos modos en los que nuestra ciudad puede mejorar el sistema que tenemos para defender a nuestra comunidad inmigrante. Ahora mismo me da miedo pensar que esto va a seguir llegando a nuestra ciudad, va a llegar a otras comunidades y necesitamos estar preparados para eso.

Etiquetas
stats