La consecuencia de la huelga médica en los abortos: “Se les retrasa la consulta a ciegas, sin saber de cuánto están”
“Llegué con toda la tensión de no saber de cuántas semanas estaba, ni cómo iba a ser el proceso; ningún médico me podía atender y esperé... Hasta que me di cuenta de que estaba esperando una sala incorrecta y fui al lugar que era. Dos horas después, cuando pregunté por el médico, me dijeron que no había nadie, y la sala... llena de gente esperando”. La mujer que habla, trató de abortar durante la huelga de médicos nacional en marzo, pero la ausencia de profesionales retrasó diez días la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) que necesitaba realizarse en el Servicio Cántabro de Salud (SCS).
La mujer —que pide mantener el anonimato— tenía cita un lunes para abortar a las 10.40 horas en La Cagiga, el centro público de salud sexual y reproductiva del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, en Santander. Al no ser atendida por un profesional, tomó una decisión: “Bajé a Urgencias, estaba lleno de mujeres, yo me inventé que estaba sangrando, sinceramente, y ni con esas me hicieron caso”.
En Urgencias le hicieron una ecografía y le confirmaron que estaba de cinco semanas. “Me fui simplemente con la hoja de Urgencias: 'Mujer embarazada de cinco semanas que muestra sangrado', ponía. No me dieron ninguna medicación ni nada y me fui de Valdecilla a casa a las tres de la tarde, Fue muy bruto todo”, recuerda.
Cuando pasó la huelga, le citaron un miércoles y le dieron las pastillas abortivas y una pastilla para cortar los vómitos: el proceso se retrasó otros diez días. La mujer describe como “traumático” todo el trámite para abortar en medio de la huelga nacional que arrancó en diciembre.
El suyo es uno de las quejas por retrasos que ha recibido el Observatorio de la Violencia Obstétrica de Cantabria, tanto en los abortos como en las ecografías de primer y segundo trimestre, desde que empezaron unas huelgas en las que reclaman un estatuto específico, una limitación de las guardias a 17 horas y una equiparación del pago de la hora de guardia a la ordinaria, entre otros aspectos.
Pero las demandas de los médicos han tenido una consecuencia invisibilizada: retrasos en la atención que ponen en riesgo a mujeres gestantes y mujeres que abortan. Por eso, el Observatorio pide que se incorporen estas dos prestaciones en los servicios mínimos de las huelgas mientras no haya un acuerdo entre el Ministerio de Sanidad y el sector médico. “Se les retrasa la consulta a ciegas, sin saber de cuánto están”, advierte Charo Quintana, portavoz del Observatorio.
Dos advertencias a Salud
Esta organización se ha comunicado al menos en dos ocasiones con el consejero de Salud, César Pascual (PP) y los gerentes de los hospitales públicos de Cantabria —el 19 de febrero y el 23 de marzo— para advertir de la necesidad de servicios mínimos en estos casos, aunque haya huelga.
“Las ecografías prenatales del primer y segundo trimestre son pruebas diagnósticas esenciales que deben realizarse en momentos muy concretos de la gestación y cuya demora o cancelación puede tener consecuencias clínicas, psicológicas y legales de gran relevancia”, advierten desde el Observatorio sobre las afectaciones de las huelgas de la Confederación Española de Sindicatos Médicos que, de momento, se mantendrán hasta junio inclusive.
Esta desatención, señala Quintana, supone el incumplimiento de la Ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria de embarazo, en su artículo 16 punto 6 dice lo siguiente: “Por su especial sujeción a plazos, la interrupción voluntaria de embarazo será considerada siempre un procedimiento sanitario de urgencia”.
La ausencia de las IVE en los servicios mínimos, advierte Quintana, supone “un trastorno por el aplazamiento de una prestación sanitaria muy sensible” porque puede conllevar que la gestación supere las semanas en las que esta permitido un aborto farmacológico. Si esto sucede, recuerda, “la mujer tiene que ser derivada a Valladolid o a Madrid”, donde están las clínicas con las que el Servicio Cántabro de Salud tiene concierto.
A la petición del Observatorio se ha sumado este lunes el PSOE con una pregunta al consejero de Salud en el pleno del Parlamento de Cantabria para saber la razón que excluye de los servicios mínimos las interrupciones voluntarias de embarazo durante las jornadas de huelga médica.
El diputado socialista Raúl Pesquera secunda la queja del Observatorio porque para la revisión del primer y del segundo semestre en embarazos “hay tiempos concretos”. En los casos de IVE, subraya que es el Gobierno de Cantabria, que tiene las competencias en Sanidad, “el que marca los servicios mínimos, que añada una adenda añadir estas situaciones a los servicios mínimos”.
Consejero de Salud: “No consta ni un solo caso”
Pesquera ha interpelado sobre este asunto al consejero de Salud, César Pascual, en el Pleno del Parlamento. “Su pregunta va de intentar construir un relato político sobre una supuesta desprotección a las mujeres que simplemente no existe” -ha reprochado el responsable sanitario- “no solo plantean una duda, insinúan un daño”.
“No es una opinión, es un dato clínico: en el Hospital Valdecilla no consta ni un solo caso de que en las cuatro semanas de huelga hayan modificado el tratamiento a una mujer que haya solicitado el IVE, ni un solo caso”, ha remachado.
“Con las ecografías, lo mismo, el intento es más evidente: generar alarma”. El consejero de Salud ha asegurado que se han realizado todas las ecografías del tercer trimestre, se han recuperado de forma rápida con programas extraordinarios y no se ha sustituido el análisis anatómico por pruebas alternativas. “Todo lo contrario a los que usted dice, se ha complementado con el test de ADN fetal mejorando el proceso diagnóstico. ”Solo dos gestantes“ –ha admitido- ”requirieron este test como consecuencia de la huelga médica“. El consejero ha concluido diciendo que no incluir estas prestaciones como servicio mínimo ”no ha generado riesgo“.