El escritor Miguel Munárriz presenta en Santander su libro 'Empeñados en ser felices'
Miguel Munárriz (Gijón, 1951), presentará este sábado 11 de abril, a las 13.00 horas, en la Librería Gil de Santander, su libro 'Empeñados en ser felices: Crónica sentimental de una vida entre libros', acompañado por la periodista cántabra Berna González Harbour. En esta obra, el escritor mira hacia adentro y profundiza en su relación con la literatura, partiendo de la idea de que somos, en gran medida, aquello que hemos leído.
'Empeñados en ser felices' es el tercer libro en solitario de Munárriz, que se suma a una larga carrera entre letras. En esta crónica sentimental, recorre medio siglo de experiencias personales y profesionales. Lo vivido y lo gozado. Un camino que se cruza con otros caminos, unidos por el puente de la literatura. Se encuentran autores, poemas, libros, historias, personajes de esas historias -que a veces se sienten más reales que las personas mismas-, narrativas y recuerdos.
En este sentido, el libro explora la memoria personal a través de la lectura, un territorio que entrelaza sus propias experiencias con lo que ha leído. Lejos de plantear un relato únicamente autobiográfico, Munárriz construye un texto híbrido, donde sus recuerdos conviven con sus reflexiones respecto al papel de los libros en la formación de cada persona y del imaginario colectivo.
El autor del libro es periodista, escritor y gestor cultural. Nacido en Gijón, creció principalmente en Langreo, una zona minera e industrial asturiana que le despertó desde joven curiosidad por las reivindicaciones de los mineros y metalúrgicos. Aquel ambiente politizado, combinado con la literatura a la que tenía acceso a través de a la biblioteca municipal, lo llevaron a interesarse por la naturaleza cambiante de la sociedad en un contexto de dictadura y represión en la España de aquellos años.
En su juventud desempeñó trabajos como mozo de almacén, ayudante de topógrafo, librero y vendedor de libros a domicilio. Estos años coincidieron con el final del franquismo, proceso que él mismo ha descrito como clave en su formación personal y profesional. Un recorrido poco habitual que conecta con esa idea de la cultura como experiencia vivida, no académica.
Ya en la década de los 80, Munárriz inició su trayectoria en el ámbito cultural, colaborando con distintos medios de comunicación, coordinando talleres y congresos literarios, y participando en proyectos junto a destacados autores. Fue por estos años cuando comenzó a publicar sus primeros textos y poemas, consolidando una vocación literaria que se desarrollaría en paralelo a su labor como mediador cultural, lo que le permitió entrar en contacto con algunas de las figuras más relevantes de la literatura española e hispanoamericana como Arturo Pérez Reverte, Ángel González, Bioy Casares o Luis Sepúlveda.
En los años siguientes, el asturiano tomó las riendas de la comunicación del Grupo Santillana y se convirtió en coordinador del suplemento cultural 'La Esfera' de El Mundo, logrando el Premio Nacional de Fomento de la Lectura en 1999, un reconocimiento que distingue su labor en la promoción de la lectura en España.
A partir de los años 2000, continuó ampliando su actividad en el ámbito institucional y editorial. Fue delegado del Principado de Asturias en Madrid durante casi cuatro años y, posteriormente, asumió responsabilidades por un tiempo breve en la Fundación Antonio de Nebrija, vinculada a la Universidad Nebrija. Al mismo tiempo mantuvo su presencia en medios de comunicación y siguió participando activamente en proyectos culturales.
En 2004 dio un paso decisivo al fundar, junto a Palmira Márquez, la agencia literaria Dos Passos, consolidando así su papel dentro del sector editorial desde una perspectiva más estratégica. Al mismo tiempo, desarrolló su faceta como autor, con la publicación de obras como 'Poesía para los que leen prosa' y más adelante 'La escritura contra el tiempo'.
En años más recientes, el asturiano dirigió el reputado Teatro Fernán Gómez-Centro Cultural de Madrid, una experiencia que ha reflejado también en sus escritos con una mirada crítica hacia la gestión cultural en España. Un recorrido que desemboca, de forma natural, en 'Empeñados en ser felices', donde vida y lectura terminan por confundirse en un mismo relato.