El Gobierno de Cantabria cederá a Villaescusa la gestión de la Finca de Rosequillo, declarada BIC

El Gobierno de Cantabria cederá la gestión de la Finca de Rosequillo, ubicada en la localidad de La Concha y declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985, al Ayuntamiento de Villaescusa, e incluirá tanto lo referente al parque como al edificio del bar que lleva sin actividad desde la pandemia de la COVID-19 y que tendrá un uso sociocultural.

Así lo ha avanzado este viernes en declaraciones a los medios de comunicación la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia (PP), tras la reunión del Consejo Rector del Instituto Cántabro de Administración Pública (ICAP), que ha tenido lugar esta mañana en la sede del Ejecutivo en Peña Herbosa.

Este consejo ha informado favorablemente sobre la modificación del convenio del año 1987 entre el Ejecutivo y el Consistorio para la instalación de la sede principal del instituto en este espacio.

Urrutia ha valorado que el Gobierno de María José Sáenz de Buruaga haya atendido “una petición histórica” de este Ayuntamiento, quien viene reclamando la cesión de la finca desde el 2007, no solo para el disfrute de vecinos y visitantes, sino también para la gestión del arbolado que cuenta con cinco especies diferentes catalogadas como singulares de Cantabria.

Según ha detallado, el convenio de cesión al ICAP se firmó en 1987 con una duración de 50 años, con lo que estaría en vigor hasta 2037. Sin embargo, ha sostenido que el Ayuntamiento es el que tiene que “disfrutar y gestionar” el parque, ya que el Gobierno está “totalmente al margen de las decisiones de lo que en él se hace a diario”.

En este sentido, la titular de Presidencia ha recalcado que el Ejecutivo ha invertido 70.000 euros desde el 2023 en la finca para mantener anualmente la instalación, que no incluyen su limpieza ni la responsabilidad de lo que allí se hace.

Por ello, ha afirmado que el Gobierno del PP da “un paso importantísimo” en este asunto, algo que “otros no han hecho en los últimos años”, ha criticado para lamentar que el alcalde, Constantino Fernández (PRC), saliera esta semana públicamente en un comunicado a hacer un llamamiento a la Consejería para la cesión, “el mismo día” en el que el Ejecutivo convocaba al Consejo Rector del ICAP, del que forma parte el Consistorio, y que “ya sabía que habíamos iniciado el trámite”.

“Entiendo que el alcalde se debe a su partido político y que hay algunos que están más al vídeo, al tuit, al TikTok”, ha dicho Urrutia, quien ha afirmado no importarle el color político de los ayuntamientos porque ella está “al trabajo, a la gestión, al buscar soluciones a los problemas. No entro en polémicas”.

En este sentido, ha defendido “la política de los hechos, de la lealtad institucional y del trabajo conjunto” frente a “la política de los titulares”.

Además de la cesión del parque, también se cederá el uso del edificio del bar situado junto a la zona administrativa y de formación del Centro de Estudios de la Administración Regional de Cantabria (CEARC).

Desde la pandemia en 2020 el inmueble está sin actividad a pesar de que el Gobierno ha intentado licitar y externalizar el servicio en tres ocasiones, pero en todas quedó desiertas, ha explicado la consejera.

Por último, ha trasladado la intención del regidor, que ha participado en la reunión por vía online, de destinar el edificio a un uso sociocultural.

La Finca de Rosequillo está compuesta por dos edificaciones, una del siglo XVIII y otra del siglo XIX, que se utilizan como sede del ICAP, además del local que se ha utilizado como bar y de un parque público con más de 35 especies, cinco de ellas catalogadas como árboles singulares de Cantabria.