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El Gobierno de Cantabria estudia cinco propuestas para el futuro Parque de Innovación en Salud que gestionará una fundación privada

Los trabajos para demoler la Residencia Cantabria ya han comenzado y se prolongarán previsiblemente hasta el próximo verano. Derribar el edificio costará 16 millones de euros y generará 4.000 toneladas de amianto, material cancerígeno, que se almacenarán en el vertedero de Castañeda. En julio comenzará a extraerse. Después, quedará una parcela lista para ser nuevamente urbanizada y sobre ella se edificará el futuro Parque de lnnovación en Salud.

El Gobierno de Cantabria ha tenido claro desde el principio que la gestión del parque estará en manos de una fundación privada -con participación institucional- y ahora tendrá que valorar las cinco propuestas que ya ha recibido para definir exactamente cómo se concretará el proyecto. Fruto de un concurso de ideas convocado para transformar este solar en un espacio destinado a investigación, innovación y emprendimiento en salud.

Así, contará con laboratorios biomédicos, un nuevo centro de investigación, biobanco, espacios de innovación y simulación, incubadora de empresas, áreas administrativas y zonas comunes, con otros servicios complementarios.

El Gobierno de Cantabria asegura que tiene “la hoja de ruta perfectamente definida” y que está “avanzando en el proyecto científico y la captación de alianzas estratégicas”. “Vamos a jugar en primera división”, ha proclamado la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga.

Será un parque dedicado a la medicina personalizada, a la salud digital y a la inteligencia artificial, y a las nuevas tecnologías médicas y la biotecnología. “Pero hay algo más importante aún: ayudar a que surjan empresas, atraer proyectos, retener talento y generar retorno económico, científico y social”, ha considerado.

Desde el año pasado, ya funciona un Consejo Consultivo constituido por la bioquímica y exsecretaria de Estado de Investigación en el Gobierno de Rajoy, Carmen Vela; el investigador cántabro José Carlos Flórez, profesor de Medicina de Harvard y jefe de endocrinología del Hospital General Massachusetts. La neurobióloga Mara Dierssen; Ángel Font, director del área de salud de la Fundación La Caixa, y el físico del Instituto de Física de la Universidad de Cantabria, Alberto Ruiz Jimeno, entre otros. Un organigrama que “ya ha abordado los pilares clave del proyecto”, reconoció la presidenta en el Debate de Orientación Política del Parlamento de Cantabria.

El futuro Parque de la Salud ya tiene redactado un borrador de los estatutos de la fundación responsable de su gobernanza cuyo nombre se desconoce. La fórmula será privada con participación institucional del Gobierno de Cantabria -no se ha concretado de qué manera- “porque este es el modelo de gestión ágil y flexible que necesita el sector de la innovación y la investigación para atraer fondos y talento”, ha dicho la presidenta.

El Parque de Innovación en Salud es -en su opinión- el proyecto estratégico “más transformador impulsado en esta legislatura y la apuesta más ambiciosa que ha hecho nunca esta comunidad para convertir la salud, la ciencia y la innovación en motor de progreso compartido y bienestar”. Buruaga ha ofrecido también algunos cálculos sobre su rentabilidad: por cada euro invertido, el retorno económico será de 1,3 “pudiendo alcanzar los 5 euros a los diez años de desarrollo del proyecto”, ha estimado.

El proyecto va a crecer “alrededor del mayor activo sanitario de Cantabria”: la excelencia asistencial, docente e investigadora del hospital Valdecilla, “de nuestros prestigiosos institutos de investigación y nuestra gran Universidad, porque esto es generación y transferencia de conocimiento que ya está aquí entre nosotros y que vamos a hacer crecer”, ha explicado.

En este sentido, ha consdierado “muy importante entender el concepto, o mejor dicho, el cambio de paradigma, porque estamos hablando de la sanidad no solo como servicio público esencial, sino como motor de desarrollo regional y una fuente de actividad económica, empleo cualificado y alto valor añadido”.