Los trabajadores del Metro-TUS, desbordados: “Los problemas van a ir a más y no vamos a poder con la gente”

Poco más de dos semanas después de la puesta en marcha del nuevo sistema de transporte urbano de Santander, el conocido como Metro-TUS, las quejas y las incidencias por su funcionamiento inundan el debate tanto político como social en las calles y en las redes sociales. Los usuarios son las principales voces críticas con esta nueva red de líneas impulsada por el equipo de Gobierno del Ayuntamiento (PP) que, con la alcaldesa, Gema Igual, al frente, se ha visto envuelto con este asunto en otra polémica más.

No obstante, los trabajadores del Metro-TUS también se están viendo afectados por este cambio como consecuencia del aluvión de reproches que reciben a diario de los ciudadanos que hacen uso de este servicio público. “Los problemas van a ir a más y no vamos a poder con la gente. Hemos sido la ventanilla de todas las quejas”. Así de rotundo se muestra Roberto Martínez, representante de CCOO en el comité de empresa del TUS, en conversación con este medio para reflejar que se encuentran desbordados y que con la llegada del buen tiempo “la situación va a ir a peor”.

Relata que, para ellos, el mes de febrero es “atípico” porque no suele haber muchos usuarios. Sin embargo, en esta ocasión, a raíz de la implantación de este nuevo modelo de transporte, subraya que no recuerda un mes de febrero “con tanta gente en las paradas”. “En cuanto salga un poco el sol, los problemas van a ir a más”, insiste.

Martínez reconoce que no sabe hasta qué punto van a aguantar este panorama y no descarta movilizaciones o huelgas futuras. “Todo es planteable”, afirma. “Vemos que todo el mundo está en contra y parece ser que el Ayuntamiento no tiene intención de dar marcha atrás”, lamenta. No obstante, matiza que no creen necesario retirar todo el planteamiento, sino “corregir algunas cosas, algunas líneas periféricas que se han visto limitadas cuyo recorrido se acorta con un intercambiador”.

Pone como ejemplo de ello la línea 3, que para él tiene un error que es “clamoroso” puesto que la utilizan principalmente jóvenes que van a estudiar o a trabajar. “Ese autobús no puede quedar a mitad de camino, esa línea tiene que seguir”, sostiene Martínez. Así pues, la conclusión final es que “el sistema no funciona”. “Y no funciona, porque tal y como denunciamos, ni se consultó con la plantilla ni con los vecinos”, denuncia.

“Las trabajadoras y trabajadores afiliados a CCOO, como la mayoría, creen que es hora de que el Ayuntamiento dé marcha atrás, vuelva a la situación previa al 1 de febrero y abra un proceso de consulta y participación real con todos los sectores implicados: conductores y conductoras, vecinos y vecinas y todos aquellos colectivos, como el de estudiantes universitarios, que han mostrado su descontento con el llamado Metro-TUS”, concluye.

Por su parte, José Luis Álvarez, presidente del comité de empresa de UGT, afirma que están trasladando al Ayuntamiento y a la UC las quejas que reciben los conductores por parte de los ciudadanos para trabajar en ello y pedir “actuaciones inmediatas en diferentes líneas como en la 11, 13 y 14”. “El conductor es uno de los primeros que recibe las quejas y es un medio para transmitir los desajustes que se tienen que llevar a cabo”, recalca.

Multas

Asimismo, desde la Unión de Consumidores “lamentan que las multas sean lo que mejor funciona del Metro-TUS”. La asociación considera en un comunicado que la participación de usuarios y colectivos “se debió pedir antes de ejecutar un proyecto de siete millones de euros que ha desatado una enérgica ola de rechazo”.

Desde este colectivo denuncian que el sistema para imponer sanciones a infractores “estuvo operativo sin problema desde el primer día”. “No parece justo ni aceptable que mientras se producían desajustes y confusión en los autobuses, ya se estuviese sancionando a los usuarios del carril-bus”, reprocha la Unión de Consumidores al equipo de Gobierno del PP, a pesar de que la alcaldesa y el concejal de Movilidad, José Ignacio Quirós, aseguraron el pasado mes de noviembre que los taxis podrían recoger o dejar pasajeros en ellos.

Así pues, la asociación solicita al Ayuntamiento de Santander que “quite las multas” a los usuarios del citado carril porque “no han tenido el mismo periodo de adaptación que los responsables del diseño del Metro-TUS, a quienes no se ha aplicado ninguna penalización por el desajuste de horarios y líneas”.

Este jueves se celebra un pleno en el Ayuntamiento en el que la polémica en torno al nuevo transporte urbano del municipio será el centro de debate. Y es que cuatro de las 11 mociones que hay previstas para la sesión tratan este asunto, en las que se pide desde la constitución de una mesa de negociación hasta la paralización total del proyecto.