Cantabria sube por tercera vez el precio de las VPO esta legislatura para compensar a las constructoras
El Gobierno de Cantabria que preside María José Sáenz de Buruaga (PP) ha subido por tercera vez, en apenas dos años, el índice que regula el precio máximo de la Vivienda de Protección Oficial (VPO), pasando de 968 euros el metro cuadrado hasta 1.092 euros. El incremento, según el Ejecutivo autonómico, “permitirá facilitar la promoción” de nueva vivienda protegida e “impulsar la participación del sector privado”.
Tras la aprobación de esta medida en el Consejo de Gobierno, han señalado que el objetivo es compensar a las promotoras y constructoras en las futuras VPO en Cantabria, dentro del modelo de “colaboración público-privada” que ha impulsado la Consejería de Vivienda a lo largo de esta legislatura.
Técnicamente, el índice que determina el precio máximo de venta y renta de la vivienda protegida se llama módulo básico autonómico. Tras una década sin revisiones, el módulo fue actualizado por primera vez en 2024 y se fijó en 968 euros el metro cuadrado. Después, en 2025, el índice se aumentó hasta 1.016 euros. Y, en 2026, el Gobierno ha acordado ahora subir el módulo que rige precio de la VPO por tercera vez desde que el PP llegó al poder esta legislatura, hasta 1.092 euros, amparándose en “informes técnicos” por “los costes de construcción y el IPC” .
En 2024, el Gobierno del PP en Cantabria subió el precio de la VPO por primera vez en diez años y creó un registro de tres zonas geográficas: A (Castro Urdiales y Santander), B (unos 40 municipios), C (el resto de municipios). Entonces, anunció 285 VPO para alquiler asequible en nueve ayuntamientos, de las que 212 serían mediante un modelo privatizador, también llamado de colaboración público-privada, en el que la gestión de las VPO queda en manos de la empresa promotora que se encarga de su construcción, en lugar de gestionarlo a través de la sociedad pública de vivienda Gesvican, creada específicamente para este cometido.
Ese año, el consejero de Vivienda del Gobierno de Cantabria, Roberto Media (PP), fue muy enfático y advirtió de que los propietarios de VPO en Cantabria serían sancionados con hasta 45.000 euros si las ponían en alquiler turístico o hacían un uso indebido de las mismas. “No vamos a permitir que se utilicen inmuebles construidos con fondos públicos de forma ilícita”, dijo Media, que no aclaró si disponían de datos para valorar si esta práctica era común.
En 2025, con la segunda subida del precio del metro cuadrado, Media defendió que la mejor fórmula era construir mucha vivienda para aumentar la oferta y dijo que las ayudas públicas para la VPO podían significar aportaciones “al comprador o al promotor para la adquisición de suelo”. Para finales de 2025, solo se había construido 30 VPO para alquiler asequible.
Ahora, el Gobierno autonómico ha vuelto a actualizar los precios de la vivienda protegida para “asegurar la viabilidad de nuevas promociones”, según se ha justificado en el comunicado emitido tras la aprobación en el Consejo de Gobierno.
“Compromete la viabilidad de nuevas promociones”
El cálculo del precio máximo de venta y renta de las viviendas protegidas en Cantabria es resultado de multiplicar el módulo básico autonómico por un coeficiente, que en 2024 quedó establecido en 1.6 y así se ha mantenido en 2026.
Según la Dirección General de Vivienda, hasta ahora el coste medio de ejecución de una vivienda protegida se sitúa en torno a 1.500 euros por metro cuadrado útil, “por el encarecimiento de la mano de obra, las nuevas exigencias de eficiencia energética y el incremento del IPC del año anterior”. Es esta serie de sobrecostes “lo que compromete la viabilidad de nuevas promociones si no se actualizan los precios máximos”, ha argumentado el Gobierno autonómico del PP.
Así que el precio máximo de venta y renta de VPO por metro cuadrado ha pasado en dos años de 1.548,80 a 1.747 euros. Además, el municipio de Ribamontán al Mar ha pasado de la zona geográfica “B” a la “A”, donde ya estaban Castro Urdiales y Santander, argumentándose su nueva categoría por “su dinámica de demanda”.